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miércoles, 10 de agosto de 2011

BHAGAVAD GITA- Sobre el origen de las Religiones





"Yo declaré a Vivaswat (el Sol, la primera manifestación de la mente divina en el principio del mundo) esta sempiterna doctrina del Yoga. Vivaswat la enseñó a Manú (7 Manú, hijo del Sol). Manú la reveló a Ikshvaku (hijo de Manú y fundador de la dinastía solar en la India)

Y así fluyendo de labio en labio por la progenie, llegaron a conocerla los Rajarshis. Con el rodar de los tiempos desmayó este Yoga en el mundo.

Esta misma antiquísima doctrina es la que Yo te he revelado ahora a ti que eres Mi devoto y Mi amigo... Esta doctrina es el Supremo Arcano.


Así como el morador del cuerpo pasa en él por la infancia, la juventud y la vejez, así también pasa a otro cuerpo.


Muchos nacimientos he dejado Yo tras Mí y muchos dejaste también tú, ¡oh, Arjuna! Pero Yo los recuerdo todos y tú no recuerdas los tuyos.


Aunque soy el nonato e imperecedero Ser, el Señor de todos los seres y cobijo la naturaleza, que es Mi dominio, también nazco por virtud de mi propio Poder.

Cuandoquiera que la rectitud desmaya ¡oh Barata! y cobra bríos la iniquidad, entonces renazco. Para proteger a los buenos, confundir a los malos y restaurar firmemente la justicia. De edad en edad renazco Yo con este intento."




Fragmentos del BHAGAVAD GITA

miércoles, 3 de agosto de 2011

DIÓGENES


Dicen que Diógenes iba por las calles de Atenas vestido con harapos y durmiendo en los zaguanes.
Cuentan que, una mañana, cuando Diógenes estaba amodorrado todavía en el zaguán de la casa donde había pasado la noche, pasó por aquel lugar un acaudalado terrateniente.
Buenos días-dijo el caballero
buenos días-contestó Diógenes
He tenido una semana muy buena, así que he venido a dartge una bolsa de monedas.
Diógenes lo miró en silencio, sin hacer un movimiento.
Tómalas. No hay trampa. Son mías y te las doy a ti, que sé que las necesitas más que yo.
¿Tú tienes más? -preguntó Diógenes
Claro que sí -contestó el rico-muchas más.
¿Y no te gustaría tener más que las que tienes?
Sí, por supuesto que me gustaría.
Entonces guárdate estas monedas, porque tú las necesitas más que yo