Entrada destacada

LA CIVILIZACIÓN COMO ESCUELA...

" La civilización es la escuela en donde el alma aprende las lecciones que le enseña el Logos. Cuando el alma entra en el pr...

viernes, 14 de marzo de 2014

LUNACIONES


 
 
Luna nueva al primer cuarto:
Esta fase marca la impulsividad y espontaneidad de comportamientos y acciones nuevos. Es la semilla sembrada que busca abrirse paso a la Luz. Si no se tiene una actitud positiva hay lucha entre lo nuevo y lo viejo que no quiere morir, se produce una falta de equilibrio en la personalidad, confusión de valores y si no se decide correctamente, surgen complejos, desviaciones psicológicas, producto de esa lucha interna que, al no ser aceptada por la inteligencia, sólo genera confusión, dolor, enfermedad.
 
Primer cuarto a Luna llena:
Rechazo del pasado. Construcción de estructuras y facultades nuevas capaces de llevar la nueva semilla de la Luna Nueva hasta la Iluminación y plenitud de la Luna llena. Se deben remontar los obstáculos y enfrentar lo "antiguo" que trata de impedir los nuevos acontecimientos.
 
Si se falla aparece una perturbación física o psicológica, que no es más que el producto de la derrota interior de la luz aplastada por la fuerza de la oscuridad. De ser así, el resultado de esta contienda no es avance, sino alejamiento de la vida.

 
 
 
Luna llena al último cuarto:
O se rompen las relaciones viejas produciéndose una separación total del pasado o se llega en las relaciones a la culminación. La semilla se hace imagen concreta y se comparte con los demás para transformarlos. Ahora es el hombre, servidor de la vida, quien siembra en la sociedad la luz conquistada.
 
Cuando se enfrenta mal esta fase, cristaliza o desintegra las estructuras orgánicas, con lo que nos cerramos ante la corriente de la vida, que nos impulsa hacia adelante, y acabamos desintegrados por nuestra incapacidad de renovación.
 


 
Último cuarto a Luna nueva:
 
Capacidad de ser semilla y formar semillas. Capacidad de organizar grupos consagrados al mejoramiento de la sociedad. Es el tiempo de siembra, de sacrificio. Cuando la actitud es negativa, se producen crisis de conciencia y psicológicas, y pueden aparecer agudos conflictos a nivel ideológico y rupturas dentro de la personalidad que pueden generar graves conflictos mentales.
 
La Astrología esotérica, basándose en el principio de correspondencias, relacionó la Luna con la mente, ya que objetiviza las efusiones del espíritu. Por ello se identificó la investigación intelectual como un proceso lunar. Las fases de la Luna marcarían el incremento gradual en la percepción intelectual. La actividad creadora del Sol espiritual se convierte, al llegar la Luna llena, en un concepto claro en la mente del hombre, el cual constituye a su vez el cerebro de nuestro planeta.
 
 
La mente es una imagen del espíritu en el hombre y la Luna su símbolo celeste. Intermediaria entre el espíritu y la naturaleza físico instintiva del hombre, permite que se establezca contacto con el Sol interior, el espíritu creador. Tal identificación se da sólo a través de la Iniciación, una transferencia directa de energía solar desde el iniciador al iniciado.
 
 
La liberación solar ocurre en la Luna nueva -conjunción Sol-Luna-. En la fase creciente se desarrolla dentro de la matriz lunar de la mente y en la Luna llena deberá ocurrir la revelación. Las fases decrecientes se relacionarían con la entrega o transmisión a la sociedad para ayudarla a evolucionar, iluminando la oscuridad del entorno.
 

 
Mª D. Villegas
GABINETE ASTROLOGICO URANOS

No hay comentarios: