
En definitiva, el sistema financiero ha engordado y se ha beneficiado durante años basándose en prácticas poco ortodoxas en las que ha predominado el enriquecimiento rápido y fácil. A su vez, las instituciones financieras son un instrumento del propio sistema para conseguir superar las crisis de sobreproducción...
Esta crisis no se puede solucionar sólo con medidas de política económica sino que es necesario plantearse otros modos de crecer y consumir. No estamos solamente ante una crisis financiera, sino ante algo mucho más profundo; un sistema económico mundial desigual y depredador de la naturaleza.
Ante esta situación, es importante afrontar el futuro con un reequilibrio de fuerzas.
La crisis es el claro resultado de un modelo de crecimiento inadecuado.
Carlos Berzosa
CATEDRATICO DE ECONOMIA APLICADA
Y RECTOR DE LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID
Fragmentos de un artículo Publicado en EL PAIS 10/02/09
Carlos Berzosa
CATEDRATICO DE ECONOMIA APLICADA
Y RECTOR DE LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID
Fragmentos de un artículo Publicado en EL PAIS 10/02/09
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