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domingo, 14 de enero de 2018

Mahabharata, la gran epopeya de La India


06/09/2017
jcfdez


El Mahabharata es una de las obras más sublimes de la Literatura y Religión de todos los tiempos. Con sus cien mil versos, y la altura y complejidad de los temas tratados (en todos los ámbitos de la vida) hace palidecer a la Biblia hebrea y cristiana y a obras como la Odisea, la Ilíada. H.P.Blavatsky dijo que los Vedas fueron la matriz de pensamiento y mística donde bebieron todas las tradiciones de casi todos los pueblos históricamente conocidos. El Mahabharata, junto con el Ramayana, forma un “Quinto Veda” y sus enseñanzas, dilemas morales, arrebatos líricos y filosofía profunda elevan el alma del estudiante hasta donde quizás ninguna otra obra llegó. Como para los cristianos la Biblia, es de inspiración directamente divina. El caudal indoeuropeo que corre entre sus miles de páginas (cuatro veces la extensión de la Biblia) la convierte en un cántico a todo lo justo, lo bello y lo bueno, en un cuadro vivo del ideal heroico, de un sentido ígneo, poderoso y responsable de la vida, que no es una maldición sino una maravillosa oportunidad de triunfo, alegría, comprensión y redención, de respeto a todo lo que vive, de fraternidad luminosa entre todos los seres humanos, hijos de una misma madre Tierra. ¡Qué diferente del sentido de culpa de Adán y del trabajo como una maldición, y del sexo –y casi el amor-como un tabú, en el que ha sido educado el mundo occidental!

La Diosa Tierra se queja al Dios del Cielo, Indra, de que las vidas contaminadas e impías, insolentes de los humanos, que se han multiplicado como un virus o un cáncer sobre ella, la están llevando casi al punto de no retorno hacia la extinción (¡qué semejanza con el tiempo actual!). Indra ordena que las almas de los Dioses encarnen en la Tierra, para que luchando entre ellos, con sus cohortes de innúmeros guerreros, la purifiquen. Es la pureza a través del sacrificio. De este modo, en el seno de una familia, y de un reino, cuya capital es Hastinapura (la Ciudad de los Elefantes, es decir, la ciudad de la Sabiduría), las tensiones entre los 5 hijos de Pandú (divinos, justos, heroicos, luminosos) y los 101 de Dhitarashtra (fanáticos, mezquinos, iracundos, turbulentos y egoístas) se convierte en una Gran Guerra que implica a la India entera. La mitad de la obra es cómo se gesta, y las tentativas de evitarla, al precio de lo justo. La otra mitad es la guerra propiamente dicha, las luchas entre los diferentes héroes (símbolos de fuerzas de la naturaleza, estrellas, conceptos filosóficos, pueblos, etc.). En la mitad, el sublime discurso filosófico del Bhagavad Gita. En él, Krishna -rey y como avatara de Vishnu, encarnación de este Dios que sostiene al universo entero y guía como hilo irrompible la acción hasta el final- enseña a Arjuna, antes de la batalla, en medio de los dos ejércitos, los misterios del alma humana, el sentido de la vida y del deber, la estructura de la naturaleza, los peldaños que llevan a la realización espiritual… y, lo más importante, por qué debe luchar, en este teatro ceremonial que es el drama mismo de la existencia.


Lucha entre Bhisma y Arjuna, una de las escenas del Mahabharata
Como el tronco de un árbol y su infinidad de ramas, más grandes y pequeñas, junto al tema principal hay cientos de historias de un simbolismo, belleza y significado que conmueven hasta lo más íntimo. Historias que no sólo te hacen pensar, sino sonreír por dentro, o llorar de compasión, por su dramatismo moral, trágico, propio de los grandes héroes que no renuncian jamás a sus principios.

Ya haya sido enseñado, como dicen unos, en el siglo IV a.C, ya dos mil, o diez mil años antes (según estudios astronómicos de algunas escenas), la actualidad de estos textos es tan grande como su belleza. En la primera versión en televisión que hicieron en los años 80 en la India, los domingos, antes del mediodía, todo el país quedaba paralizado, y el carácter devocional hindú, tan sincero, ponía guirnaldas al televisor como si fuera un altar. Pues a tales divinas enseñanzas y visiones les conducían sus imágenes.

En la nueva versión de 100 horas y 267 capítulos, la tecnología moderna ha dado muchísima más vida, color y realismo a la narración. Un encantamiento para el alma, para sumergirla en sus propios abismos de símbolos, y de enseñanzas, que reconocemos como válidas, ayer, hoy y siempre, pues hacen sonar la lira mágica de nuestro corazón.

Si te decides a ver esta serie, o leer esta obra, bienaventurado tú, que vas a realizar este viaje, esta sagrada aventura. Que vas a pensar, reír y llorar con las escenas de Kurús y Pandavas, drama mismo de las batallas dentro del alma humana.



Jose Carlos Fernández

Almada 16 de agosto de 2017
Recogido de su blog : https://josecarlosfernandezromero.com

Bhagavad Gita

FILOSOFÍA
Un verso enigmático del Bhagavad Gita
27/09/2017
jcfdez

El Bhagavad Gita (literalmente “Canto del Maestro”) es uno de los grandes clásicos de la literatura y filosofía universal. Aparece en uno de los libros[1] del Mahabharata, la gran epopeya hindú, obra monumental de excelsas enseñanzas, dentro de la tradición védica, y atribuida al sabio Vyasa. En realidad el nombre de Vyasa significa “compilador” y no sabemos quién es el autor. Es incluso difícil datar cronológicamente tanto el Mahabharata como el Bhagavad Gita, y quizás fueron obras independientes, siendo después el segundo incluido en el primero. El Mahabharata narra la muerte de Krishna y el inicio del Kali Yuga, por lo que debe ser posterior al 3.102 a.C.[2] Además, del mismo modo que la Ilíada, se mantuvo oral durante un tiempo indefinido, siendo escrito, sólo a partir del siglo V a.C. El Mahabharata, como la Biblia misma, es un compendio de libros diferentes de épocas diferentes, y quizás algunos sean mucho más antiguos de lo que imaginamos. El Mahabharata pertenece a lo que se llama “tradición”, smriti (memoria), pero el Bhagavad Gita, con sus 18 libros y 700 versos, aunque forma parte de él, es llamado Upanishad e incluido en la “revelación sagrada” (sruti), como los Vedas mismos.

H.P.Blavatsky, a finales del siglo XIX decía que estos textos deben ser “leídos” con ayuda de siete claves de interpretación distintas (alquímica, psicológica, fisiológica, astronómica, histórica, matemática, etc.) con lo que es muy difícil saber qué acontecimientos narran, si son históricos- factuales, procesos de transformación de la naturaleza, astronómicos… Los historiadores occidentales englobaron toda esta obra dentro de la categoría “mito”, negando tajantemente su historicidad, como antes habían hecho lo mismo con la ciudad de Troya, la Ilíada y Odisea. Sin embargo, la ciudad de Dvaraka, sobre la que reinaba Krishna, fue encontrada casualmente al noroeste de la costa de la India, en el año 2001, haciéndonos revisar, así, todo lo que creíamos saber sobre esta saga formidable.

El Bhagavad Gita es la joya filosófica de la India, que llegó a Occidente, por primera vez con las traducciones al portugués. Shopenhauer la ensalzó, David Thoreau dijo de ella:

“Por las mañanas, baño mi intelecto en la filosofía estupenda y cosmogónica del Bhagavad Gita, ante la cual nuestro mundo moderno y su literatura parecen insignificantes y triviales”. Gandhi la tradujo del sánscrito y se la aprendió de memoria; H.P.Blavatsky la introdujo en los textos que debían estudiar y meditar sus discípulos y en general todos los miembros de la Escuela Esotérica; Sri Aurobindo hizo también una traducción y estudio comentado, y Vivekananda, entre otros cientos de filósofos y místicos le dedicaron su atención en varias obras. El mismo George Lucas se inspiró en el Bhagavad Gita y el Mahabharata para realizar Star Wars, según dijo ven varias entrevistas, animado también por la filosofía y recomendaciones de Joseph Campbell, otro de los enamorados de este libro. En la Organización Internacional Nueva Acrópolis es uno de los libros que estudiamos con asiduidad. La escena en que Arjuna, héroe principal de la obra, está en medio de los dos ejércitos contrarios (kurus y pandavas), antes del inicio de la guerra es muy inspiradora. Arjuna representa la conciencia humana en la gran encrucijada, en medio de una naturaleza divina y otra bestial que reclaman su espacio para en ella vivir.

De todos modos, el objetivo de este breve artículo no es hablar del Bhagavad Gita, en general, sino sólo de uno de sus versos (slokas), el número 46 del Segundo Capitulo (Estancia), capítulo llamado “Enseñanza Esotérica”. Para ver así, la gran dificultad que tenemos muchas veces a la hora de comprender estos textos en sánscrito donde casi todo son metáforas, comparaciones y analogías de asombrosa profundidad. Hay dificultad, incluso en traducir estos textos, pues la lengua sánscrita es muy sintética, casi matemático-conceptual, más que discursiva, y al pasarlo a lenguajes actuales (aunque estos sean de herencia indoeuropea), mutilamos muchas de las alusiones, o tenemos que hacer largos circunloquios, que al final, más velan y encubren que consiguen aclarar el significado original.

Literalmente, dice:

यावानर्थ उदपाने सर्वत: सम्प्लुतोदके |
तावान्सर्वेषु वेदेषु ब्राह्मणस्य विजानत: || 46||

yāvān artha udapāne sarvataḥ samplutodake
tāvānsarveṣhu vedeṣhu brāhmaṇasya vijānataḥ

yāvān—todo eso; arthaḥ—tiene por objeto; uda-pāne—en un pozo de agua; sarvataḥ—en todos los aspectos (o desde-por, hacia- todas partes); sampluta-udake—en un gran lago; tāvān—tantos, de modo similar; sarveṣhu—todos; vedeṣhu—Vedas; brāhmaṇasya—el hombre que conoce el Brahmán Supremo (que obtuvo la Iluminación); vijānataḥ—que tiene completo conocimiento

En el Bhagavad Gita traducido por Ramacharaka, que consultó muchas versiones para hacer una unificada en inglés, el yogui occidental se ve obligado a añadir explicaciones previas, todo el primer párrafo:

“Así como el agua que mana de una fuente llena las vasijas de acuerdo con la forma y capacidad de cada una de ellas, así también las enseñanzas espirituales no proporcionan sino la parte que cada cual es capaz de recibir conforme al grado de su evolución.

Para el brahmán iluminado, los Vedas son tan provechosos como si su mente fuese un vaso capaz de recibir toda el agua de una fuente inagotable.”

En la versión de Annie Besant, discípula de H.P.Blavatsky y directora de la Sociedad Teosófica desde el año 1907 hasta su muerte, en 1933:

“Tan provechosos son los Vedas para el brahmán iluminado como el agua de un estanque lleno hasta los bordes”

En una edición de Nueva Acrópolis España, que hace un compendio de varias:

“Para un sabio dotado de visión espiritual, los Vedas tienen tanta utilidad como un pozo que ha sido cubierto por una inundación”

En la de Sri Aurobindo, uno de los grandes filósofos y místicos del siglo XX

“Tanta utilidad hay en las aguas de un pozo que las aguas de la inundación rodean por todas partes como la hay en todos los Vedas para el brahmán que posee el conocimiento”

Swami Mukundananda lo traduce así:

Todo aquello para lo que sirve un pequeño receptáculo de agua sirve en todos los aspectos un gran lago. Del mismo modo, aquel que alcanza y entiende la Absoluta Verdad también cumple el propósito de todos los Vedas.”

En la traducción de Swami Prabhupada, en su “Bhagavad Gita, tal como es”

“Todos los propósitos que cumple un pequeño pozo, puede cumplirlos de inmediato un gran depósito de agua. De igual modo, todos los propósitos de los Vedas pueden ser cumplidos por aquel que conoce el propósito que hay detrás de ellos”

Es muy audaz la afirmación de “Bhagavad Gita, tal como es”, pues si la comparamos con las palabras sánscritas, una a una, esta es de las más “libres” e inexactas de entre todas estas traducciones. Después el comentario que hace el autor no tiene nada que ver, absolutamente nada con la máxima. El que sea el Bhagavad Gita que está en más casas occidentales no significa, ni muchísimo menos que sea el mejor. En mi opinión es la versión más dogmática, estrecha de pensamiento, y menos filosófica de casi todas las que conozco. Literalista y rígida, dentro de lo devocional (bhakti), un peligro, pues por naturaleza lo devocional debe ser fluídico y versátil, como el mismo movimiento del agua que corre o de la llama que se eleva en el cielo. El que fuera versión divulgada a “machacamartillo” incluso entregada gratuitamente no hace que sea una versión menos sectárea y apartada de una interpretación lógica y natural del texto.

En la versión de Gandhi, que además de traducir añade comentarios:

“En la medida en que un pozo es de utilidad cuando una inundación lo invade todo, en la misma medida son los Vedas de utilidad para un Brahmán que posee el Conocimiento.”

En la traducción de Adiyen Nasanudasan

“Para el Brahmín que conoce el Ser, los Vedas son de un uso semejante al de un estanque lleno para una persona sedienta”

En la traducción de A. Mahadeva Shastri:

La misma utilidad que hay en un estanque de agua, si la comparamos con una inundación de agua que se extiende por todas partes, la misma (utilidad) hay en todos los Vedas para un brahmán iluminado.

Destacamos, a modo de ejemplo, entre los comentarios, el del gran Ramanuja (1077-1157), de carácter devocional[3]:

“No todo lo que es enseñado en los Vedas es oportuno que sea practicado por todos. Un estanque, que desborde en agua está construido para todo tipo de propósitos, como irrigación, etc. La persona sedienta irá a usar sólo la necesaria para matar su sed, y nunca toda. Del mismo modo, un aspirante iluminado que busca la liberación sólo tomará de los Vedas aquello que contribuya directamente para la Liberación, y nada más”

Desde otra perspectiva, la del más grande de los filósofos vedantinos, Shankaracharya en su célebre comentario al Bhagavad Gita, analizando este verso dice:

“Cualquiera que sea la utilidad –para bañarse, o beber, o semejantes- para la que sirve un pozo, o tanque o muchos otros pequeños depósitos de agua, todas estas utilidades son sólo, como mucho, las utilidades que ofrece un flujo de agua que se extienda por todas partes; esto es, la utilidad del primero está comprendida en la del segundo. Del mismo modo, cualquier utilidad que exista en el ritual védico, ella está incluida en la utilidad del recto conocimiento de un Brahmán que ha renunciado al mundo y ha conquistado totalmente la verdad en relación con la Absoluta Realidad; siendo, en esta comparación tal conocimiento el agua que desborda por todas partes. El sruti dice: “Todo aquello bueno que haga la gente, todo ello es poseído por aquel que conoce lo que él (Raikva) conoce”. Lo mismo puede ser dicho aquí. De este modo, a un hombre que está destinado para el trabajo le es necesario realizar trabajos (que están aquí en el lugar de los pozos y tanques de agua), antes que él esté apto para la senda del conocimiento.”

Se nos hacen así patentes las dificultades de traducir estos textos, y que estas máximas son como diamantes facetados que irradian la luz-verdad en muchas direcciones, y que cada uno entiende así aquella para la que está preparado, o que está más en concordancia con su naturaleza íntima.

De todas estas interpretaciones, me quedo con un texto del profesor Jorge Ángel Livraga (1930-1991), que aunque no hace referencia explícita al Bhagavad Gita quizás dé como una flecha en el blanco con el sentido íntimo de esta sloka. En su “Oración al Maestro” dice:

“Señor, dame una gota de Tu comprensión, que será para mí como un mar por el cual navegaré y llegaré a las costas que sueño”



Jose Carlos Fernández

Almada, 20 de junio del 2017

[1] Más específicamente, en el Bhisma Parva

[2] Más específicamente, el inicio del Kali Yuga  o Era Oscura, se da el 17 de Febrero del 3102 a.C., en una conjunción de seis de nuestros planetas en el signo de Piscis. Su duración es estimada según la Cronología Hindú en 432.000 años.

[3] Comentario vinculado a la traducción de Aniyen Nasanudasan que aparece varias líneas antes.
Recogido de: https://josecarlosfernandezromero.com

jueves, 10 de noviembre de 2016

FALSO CONOCIMIENTO -CUENTOS ORIENTALES

 


Un hombre  se presentó a un maestro con la solicitud de que lo aceptase como discípulo.

El maestro lo interrogó acerca de sus conocimientos:
-¿Qué es para ti lo real?

– Todo lo que nos envuelve es fenoménico. La verdadera naturaleza de lo real es el vacío -contestó el hombre.

En aquel mismo momento el maestro le pegó un fuerte golpe. Lleno de ira, el visitante se levantó amenazante.

-Si todo es vacío, ¿de dónde te viene esa furia?
preguntó el maestro.

sábado, 8 de octubre de 2016

Aportes de H.P. Blavatsky sobre DIOS



Primera Sección

Desde mi primera juventud, hace esto más de cuarenta años, las enseñanzas de H.P. Blavatsky, vertidas a través de sus libros editados y de cuadernos y apuntes de tiraje limitado, fascinaron mi alma y mi inteligencia. Sus conocimientos me parecieron –y aún me parecen- verdaderamente colosales, de una omniabarcancia y profundidad increíbles para alguien nacida en el materialista siglo XIX y no en el siglo de Pericles.

Pero un filósofo, si quiere serlo de verdad y buscar la verdad donde se halle, debe cuidarse mucho de sus propias simpatías, pues estas actúan como verdaderas lentes coloreadas entro lo observado y el observador. Por eso quiero verter en este Artículo los conocimientos y teorías fundamentales que nos dejó H.P. Blavatsky, necesariamente resumidos y sin comentarios.

En una obra tan vasta, compleja y desordenada como la de ella, es muy difícil extraer si quiera un temario, pero lo intentaremos.


DIOS

Nos explica reiteradamente que esta gran percepción mística de aquello a lo que llamamos Dios es inmanente al estado humano; no concibe hombres ateos, pues la pérdida de la captación de lo Divino llevaría al ser humano a un estado de hibernación espiritual y su humanidad sería tan solo potencial.


Explica de qué manera los diferentes pueblos, en épocas distintas y épocas disímiles, revistieron con su propia forma de vida esa percepción mística. Y que los enfretamientos religiosos son frutos podridos de la ceguera humana, pues, los que podríamos llamar Libros Sagrados, aun en lo poco original que nos ha quedado de ellos, no se contradicen. Así, los hombres del desierto imaginan un desierto caliente y los de las cercanías polares lo ven oscuro y gélido.


Para H.P. Blavatsky no existe un Dios personal. Su posición es netamente panteísta. Tampoco cree que nadie pueda arrogarse el hecho de de representar a Dios sobre la Tierra. Más bien opina que todo ser humano, a medida que va despertando a lo espiritual, participa más y más de esa Esencia Divina y, por lo tanto, percibe su Presencia.


Dios, si nos referimos a Aquello, es innombrable con nombre propio e inconcebible racionalmente, es un Misterio. El hombre tan sólo puede entender lo inteligible para él, y así le da atributos a Dios, muy parecidos a los que en cada época y lugar, fueron tenidos por los mejores. Y a tales extremos se llegó que muchos pueblos han afirmado que Dios les pertenecía y que había pueblos elegidos, convirtiendo a sus enemigos en pueblos malditos a los cuales ese “Dios” de uso particular ahogaba, pisoteaba, quemaba y destruía.


H.P. Blavatsky se muestra contraria a toda discriminación en base a creencias, pues las sabe a todas relativas en el tiempo y el espacio. Nadie posee La Verdad, sino una particular y deformada visión de ésta. Rechaza todas las inquisiciones, sea la de Azoca o la de Torquemada. Nos recuerda que nuestras propias creencias están condicionadas, por lo general, al lugar donde hemos nacido, a la época y el entorno familiar. Es enemiga de todo racismo especialmente el racismo espiritual.


Lo que el hombre puede percibir, místicamente, son concreciones e intelectualizaciones de lo que presumimos como “Aquello”. De allí que coincide y reproduce el pensamiento antiguo de que existen “Dioses Intermediarios”, innumerables criaturas normalmente invisibles, que rigen la naturaleza de los hombres y las cosas. En esta jerarquía, ninguna cosa material escapa de estar “cabalgada” por una entidad de la naturaleza más sutil, desde los átomos a las galaxias. Además, existen Maestros de Sabiduría que brindan la oportunidad del Discipulado




JORGE ANGEL LIVRAGA- Extraído de la REVISTA ESFINGE-

miércoles, 3 de febrero de 2016

El Arte de la felicidad



"Uno de los métodos que personalmente me parecen útiles para reducir esa clase de preocupación consiste en cultivar el siguiente pensamiento: si la situación o problema puede remediarse, no hay necesidad de preocuparse. En otras palabras, si existe una solución una forma de salir de la dificultad, no habría necesidad de sentirse abrumado por ella. La acción apropiada, por tanto, es la de buscar su solución . Es más sensato dedicar la energía a concentrarse en la solución que preocuparse por el problema. Por otro lado, si no hay forma de encontrar una solución, si no hay posibilidad de resolverlo, tampoco sirve de nada preocuparnos por ella, puesto que, de todos modos, tampoco podemos hacer nada. En tal caso, cuanto antes se acepte ese hecho, tanto más fáciles serán las cosas.

La motivación sincera actúa como un antídoto capaz de reducir el temor y la ansiedad. Lo principal es la motivación a ayudar. Entonces uno se limita a hacer las cosas lo mejor que puede y no hay que preocuparse por nada más.

Me recuerdo a mí mismo que, por lo que se refiere a la mía propia, soy sincero y he hecho las cosas lo mejor que he podido. Entonces, mi fracaso significa que la situación no estaba al alcance de mis esfuerzos. La motivación sincera elimina por lo tanto el temor y proporciona confianza en uno mismo. Si se cultiva una motivación compasiva no hay por qué lamentarse si se falla.

Así que, una y otra vez, creo que la motivación adecuada es una especie de protectora contra estos sentimientos de temor y ansiedad. Lo que se mueve por detrás de todas las acciones es lo que las impulsa. Si se desarrolla una motivación pura y sincera, si se está motivado por el deseo de ayudar, sobre la base de la amabilidad, la compasión y el respeto, se puede desarrollar cualquier trabajo en cualquier ámbito y funcionar con mayor efectividad, con menor miedo o preocupación, sin temor a lo que digan los demás o si al final se tiene éxito y se puede alcanzar el objetivo. Aunque no logres alcanzar tu objetivo, puedes sentirte bien con el simple hecho de haber realizado el esfuerzo.

Pero si tienes una mala motivación, aunque la gente te alabe o alcances los objetivos que te habías propuesto, no te sentirás feliz.

En el sistema del Dalai Lama para entrenar la mente y alcanzar la felicidad, cuanto más cerca esté uno de sentirse motivado por el altruismo, tanto menor será el temor que experimentará ante circunstancias que provoquen incluso una ansiedad extrema. Retroceder un paso para asegurare de que uno no tiene intención de causar daño y de que la propia motivación es sincera, contribuye a reducir la ansiedad en situaciones corrientes.

La honradez como antídoto contra el bajo nivel de autoestima o la exagerada seguridad en sí mismo, totalmente infundada.

Los grandes Maestros espirituales, por ejemplo, son aquellos que han hecho un voto o que han asumido la determinación de anular sus estados mentales negativos para promover y producir la felicidad definitiva en todos los seres sensibles. Tienen esa visión y esa aspiración, que requiere un tremendo sentido de la seguridad en sí mismos. Transmite una cierta osadía que ayuda alcanzar grandes objetivos. Parecen arrogantes, aunque no de una forma negativa. Se basan en razones sanas. Así pues, yo los considero personas muy valientes, casi héroes.

Para realizar ese deseo de servir hay que tener un fuerte sentido y una gran seguridad en uno mismo. 

El arte de la felicidad tiene muchos componentes. Como hemos visto, empieza con la comprensión de cuáles son las verdaderas fuentes de ella, así como por establecer nuestras prioridades en la vida, que han de basarse en el cultivo de dichas fuentes. Supone aplicar una disciplina interna, un proceso gradual de desarraigo de nuestros estados mentales destructivos para sustituirlos por los positivos y constructivos, como la amabilidad, la tolerancia y el perdón.

La verdadera espiritualidad debería tener como resultado que la persona fuera más sensata, más feliz, más pacífica.

Todos los estados virtuosos de la mente, como la compasión, la tolerancia, el perdón, la atención hacia los demás, etc, todas esas cualidades mentales son Dharma genuino, cualidades espirituales genuinas, porque no pueden coexistir con malos sentimientos o con estados negativos de la mente. Se trata de una disciplina interior que tiene como propósito cultivar estados mentales positivos. Cultivar los estados positivos como la amabilidad, la compasión y la tolerancia. Una vida feliz se construye sobre el fundamento de un estado mental sereno y estable.




fragmentos de: EL ARTE DE LA FELICIDAD
Autor: Dalai Lama

martes, 1 de diciembre de 2015

Ley de acción y reacción, o Ley de Causa y efecto: Karma



"No os engañéis: Dios no puede ser burlado; 
todo lo que el hombre sembrare, eso también cosechara"
San Pablo

Dios no nos castiga, como tampoco anula los efectos de nuestra siembra. El ha colocado la Ley de acción y reacción, y nos envía sus guías para enseñarnos las doctrinas de la buena conducta y la ética. Si quebrantamos Su Ley, tendremos que ajustar la cuenta con nuestros sufrimientos hasta que aprendamos a no actuar malamente otra vez.

Esta Ley de Karma, como acción y reacción, implica que:

1) Los actos benéficos de la vida pasada, hacia los demás, determinan nuestro ambiente favorable, es decir, nacimiento de una familia de posición honorable, de padres cariñosos, y con oportunidades de educación.

2) Los actos maléficos del pasado, hacia los demás, determinan un ambiente desfavorable, nacimiento de una familia sin recursos, de pares egoístas, y la falta de oportunidades para la educación.

3) Las aspiraciones y deseos del pasado son las capacidades con las cuales nacemos; si uno nace con una marcada capacidad para la música, la ciencia o la religión, es debido a sus aspiraciones de la vida pasada para poseer tales capacidades.

4) Nuestros pensamientos buenos o malos, que tuvimos en el pasado se reflejan en nuestro  carácter como bueno o malo. El carácter bondadoso de un niño es resultado de los pensamientos buenos del alma cuando vivió como hombre o mujer en la vida pasada; el mal carácter es debido a los malos pensamientos.

5) Nuestras experiencias ya vividas se transforman en sabiduría. El sabio o experto en cualquier ciencia o arte o negocio ha trabajado ya en esos asuntos en sus vidas pasadas.

No se debe entender que esta Ley de causa y efecto exige que si uno mata a otro, éste a su vez habrá de matar a su asesino en su próxima vida. Tal reacción que contesta el mal con otro mal no ayudaría ni a uno ni a otro para hacerse mejores. Cuando uno hace daño a otro, por ejemplo en este caso,, cuando quita la vida a otro, la reacción según la Ley de Dios es que el asesino deberá perder su vida a causa de otro, en compensación. 

La Ley de causa y efecto no es ley de venganza, sino de ajustamiento. 


fragmentos de JINARAJADASA
Nueva Humanidad de la Intuición

lunes, 9 de febrero de 2009

EL ARTE DE LA PAZ de Morihei Ueshiba



El Arte de la Paz es una celebración
de la unificación del cielo, la tierra y la humanidad.
Siempre mantén tu mente tan brillante
y clara como el vasto cielo,
el gran océano, y el pico más alto,
vacío de todo pensamiento.

Siempre mantén tu cuerpo lleno de luz y calor.
Llénate a ti mismo con el poder
de la sabiduría y la iluminación.

SAMURAI es aquel que sirve
y se adhiere al poder del amor.

Un guerrero es un templo viviente a lo divino,
uno que sirve al Gran Propósito.

El Arte de la Paz nunca reprime,
restringue o encadena algo.
Envuelve y purifica a todo.

Siempre practica el Arte de la Paz
de una manera vibrante y alegre.

EL ARTE DE LA PAZ puede
resumirse de esta forma:
"LA VERDADERA VICTORIA
ES LA VICTORIA SOBRE SI MISMO;
DEJA QUE ESE DIA LLEGUE RAPIDO"

Morihei Ueshiba

jueves, 5 de junio de 2008

EL ZEN EN EL IKEBANA


El Kado o “Camino de las Flores” es una de las artes Zen. Esta corta palabra, Do, significa literalmente Vía, Sendero o Camino, pero tiene una connotación de carácter espiritual.

Añadir el sufijo do a un arte, significa que este arte busca su realización por la vía del Do, es decir por el autoperfeccionamiento.

El Do es “la manera”, “El espíritu” utilizado en la ejecución de ese arte, y este espíritu, esta vía es la expresión del pensamiento Zen.

El espíritu Zen se caracteriza por un estado de concentración mental. Tiene una forma lenta, hierática, calma y solemne de efectuar todos los movimientos, por insignificantes que éstos sean.

Esta forma de actuar la vemos reflejada en el cuidado puesto en la preparación antes de confeccionar un ikebana; en primer lugar, se miran detenidamente los accesorios que se van a utilizar, las flores, unas cuantas ramitas y hojas, un florero, una podadera, una pequeña sierra, un trozo de tejido de algodón para limpiar los utensilios y una jarrita de agua para regar las flores y después disponerlas en el florero. Las plantas que se van a utilizar están ligadas con un lazo de rafia.

Una vez acabado el arreglo será colocado en el tokonoma, el sitio de honor en una casa japonesa, y toda persona que entre en la habitación donde éste se encuentre no dejará de saludar respetuosamente al arreglo floral.

En el Kado encontramos también la importancia dada al vacío (en japonés ku). Se aconseja estar “vacío en sí mismo”, sin pensamientos egoístas, inoportunos. Estos estados trasmiten la vivencia del Zen. Así, en los arreglos florales, los espacios dejados entre las plantas son parte integrante de la composición en el mismo grado que las flores mismas.

La sala donde se practica el Ikebana es la sala de la Vía, un sitio sagrado, y para los maestros en Kado, la “Vía de las Flores” va del corazón del hombre al corazón del Todo.

He aquí las palabras de un Maestro de Ikebana:

El hombre y las plantas son mortales y cambiantes, el significado y la esencia del arreglo floral son eternos.

Debe buscarse la forma exterior desde lo interior

La belleza unida a la virtud es poderosa

Cultivad la amistad con sinceridad y aristocracia de sentimientos
".


 

Fragmentos de un artículo de Isabel Terren