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miércoles, 8 de febrero de 2017

Las formas Mentales



La imagen puede contener: cielo, noche, exterior y naturaleza
"El Universo es mente,
todo es mental"
El Kybalion

Esta antigua -y siempre actual- afirmación que los griegos extrajeron de más viejos aforismos egipcios y que nos ha llegado a través de las versiones de los neoplatónicos de Pérgamo y Alejandría conservaron, y cuyos fragmentos han sido comentados y recomendado muchas veces con mayor o menor fortuna, guarda una verdad que rebasa el campo de lo metafísico para llegar hasta lo cotidiano, lo que nos afecta a todos en cualquier momento.

Cada uno de nosotros y nuestro entorno cobra realidad sensible según como es pensado. Esto no cambia los Arquetipos que nos aguardan al final del Sendero, tal cual Platón explicó genialmente, pero nuestra intención en este artículo es referirnos, no al Logos o Idea Divina que cual timonel rige la marcha del Universo de manera inteligente y que se refleja en las estrellas y en los átomos, sino a la parte humana que nos toca vivir, personalmente, en los límites de nuestro espacio-tiempo.


No debemos ser egoístas, pero no podemos evitar el ser egocéntricos.


Protágoras dijo que: "el Hombre es la medida de todas las cosas" y con ello se refería no sólo a la conciencia humana y al universo, sino hasta a su cuerpo físico, que le da noción de lo pequeño y de lo grande, de lo cercano y lo lejano. El Hombre-microcosmos es en sí una imagen viviente de ese Dios-macrocosmos en el cual Es y Está.




Todo valor capaz de ser entendido y vivido, realmente vivido por cada uno de nosotros, entraña no tanto una ascesis a las Escondidas Fuentes de la Verdad, sino a relaciones entre nuestro Yo y lo que podemos llamar nuestro entorno.


Pero esto nos presenta un doble problema inicial: cuando nacimos a esta vida es evidente que nuestro entorno ya existía, y así tomamos conciencia de creencias religiosas, políticas, científicas, artísticas, usos sociales según sexo y condición, expresión idiomática según la lengua del país y la familia en la cual nos desarrollamos. Apreciamos alimentos y bebidas. Aprendimos a manejar instrumentos , desde nuestro propio cuerpo hasta las máquinas y utensilios de propiedad o de uso que nos rodearon. Pero...ante esta preexistencia del entorno nos podemos preguntar: ¿Y yo, existía antes de nacer? ¿Dónde? ¿Cómo?... Y si Yo no existía, ¿nací con mi cuerpo? ¿Mi Yo es sólo la suma y combinación de propiedades de la materia, algunas desconocidas aún científicamente?


El poder pensar percibiéndolo le otorga realidad a mi entorno. ¿No cabría, pues, que a medida que me fuí pensando, a mí mismo me fuí otorgando también realidad? Y si esto fuese cierto, ¿no dependerá la existencia de mi Yo de la existencia de mi entorno?


Esta pregunta aparentemente lógica y que tanto preocupa a los materialistas es un burdo sofisma.


Si fuese cierto que comenzamos a existir con nuestro entorno y que nuestro Yo no es preexistente, todos los niños nacidos en parecidas condiciones serían por fuerza parecidos en todo. Pues siendo la única fuerza la del entorno, y siendo el Yo un producto de él, saldríamos todos iguales de las "líneas de montaje" de la Naturaleza, tal cual   salen los coches o los aviones. Pero no somos cosas: somos Seres. Y las diferencias que se dan aun en personas criadas en un mismo hogar y ambiente -diferencias profundas y no tangenciales-nos demuestran la preexistencia de un Yo diferenciado para cada uno de nosotros. Pensamos diferente y por ende sentimos y somos diferentes, No hay una persona exactamente igual a otra.




Así, al nacer, más allá del "habitat" se manifiestan características propias de cada uno. Nuestro Yo es una complicadísima idea-forma que no tiene igual. Es razonable pensar que venimos modelados por experiencias diferentes, en vidas anteriores, en donde también habremos sido diferentes de todos los demás tras una acumulación de milenios experienciales.

Nuestros conocimientos de historia nos enseñan que los entornos de las distintas épocas y países han sido asimismo diferentes. Y siendo nosotros mismos desde un remoto pasado distintos, hace que en la relación diferenciada con escenarios vitales diferentes, no podamos ser iguales los unos a los otros.

Sentada esta diferencia, el "nosotros" no es más que una relación más o menos armónica o conflictiva con los demás. De allí que Platón conciba la sociedad como una interrelación entre diferentes individuos. Cada uno de estos individuos tiene su propia concepción de sí mismo y de su entorno. Todo intento de masificación homogénea es artificial y doloroso.

Por eso debemos cuidar la pureza y la nobleza de nuestras formas mentales, pues cada pensamiento que albergamos o emitimos, tiene su propia dinámica emanada de la de nuestro Yo en relación al no-Yo o entorno.

"Una ética profunda, una noción instintiva de lo bueno -fruto de la experiencia kármica acumulada- nos inclina a ser no sólo buenos, sino a rodearnos de todo lo mejor posible. Porque un entorno esencialmente y existencialmente bueno no nos perjudicará. No nos dañará ni dañaremos a nadie, Y ese entorno no comienza como aparentemente parecería, en los demás, sino dentro de nosotros mismos, en una forma de "sub-entorno" que rodea el Ego o Yo profundo.

Estamos habitados por miles de ideas-forma que originan goces, dolores, pasiones, distorsiones, aberrantes, fallas en el cálculo del valor de las cosas y de los hombres.

Para mejor comprensión de los anteriores conceptos, es ventajoso recordar que el Esoterismo de todos los tiempos ha concebido al hombre como un perfecto robot en lo físico, pero a su vez obediente a factores biológicos, vitales, psicológicos, mentales, intuicionales y espirituales.


Esta constitución septenaria hace que cada una de sus partes refleje al todo, es decir que cada uno de los vehículos del hombre es también septenario, con lo que nos encontramos con una Mente. que según el cuadro pedagógico de la gran ocultista H.P.Blavatrsky, presentaría estas características:

Mente Superior (Manas)
1) Manas-Atma (Espiritual) color violeta (temas heroicos, místico y filosóficos)
2) Manas Budhi (Intuicional) color plateado (temas religiosos)
3) Manas-Manas (Mente pura sobre la que se reflejan los principios latentes de Atma y Budhi, conformando el cuerpo causal o Yo) color azul (intelecto, razón pura, filosofía especulativa, ciencias puras)

Mente inferior (Kama Manas)
4) Antakarana o Puente (Mental sombrío. Mansión de las obsesiones) color verde (temas especulativos concretos, técnicos y mecánicos. ciencias aplicadas)
5)K.Manas-Astral (Mental que da forma a deseos) color rojo (temas emociones, exaltaciones, sensaciones, dolores y placeres)
6) K. Manas- Pránico (Mental vigorizado por el aliento de Vida) color naranja combinado al rojo sangre. Dan vida y calor a las demás.
7) K. Manas- Denso (Mental referido a las cosas físicas) colores cálidos oscuros, entramado polícromo. Con su relativa inercia generan las afirmaciones de la opinión.

La imagen puede contener: flor y planta

Como las formas mentales sufren el efecto universal del "boomerang", tienden a regresar al punto de donde partieron, especialmente si no dan en el "blanco" al cual estaban dirigidas. De allí las recomendaciones milenarias de alentar los buenos pensamientos y desalentar los malos, pues aparte de los impactos que puedan provocar en el entorno exterior, es inexorable que regresen y, muchas veces potenciados, golpeen y aniden en el entorno interior, o sea, en la propia mente que las engendró. Los orientales dirían que esto es karma, pero no lo debemos entender como un karma de tipo aritmético simple, sino vital.

Cuando se planta una semilla no deviene de ella otra semilla, sino un vegetal que contiene centuplicadas copias semejantes a la semilla que lo originó pues, imbricada en la tierra, absorbe de ella los elementos que la potencian. Es un eco múltiple del sonido original y singular.

Esta posibilidad de multiplicación hace que el Ego se vea asaltado por miles de formas mentales ajenas, propias y mixtas. La voluntad poco entrenada del individuo actual, se convierte en juguete de estas formas mentales y así, desde la elección de una pasta dentífrica hasta la de una posición política o una forma de vida, se ve movido constantemente por las grandes oleadas de la marea multitudinaria que manejan las circunstancias, a la vez reflejos de combinaciones de situaciones previas, ya dadas cuando el individuo aparece en escena y de los poderes escondidos de voluntades que no son siempre humanas.


Tras los actos que aparentan ser puramente humanos se esconden fuerzas de la Naturaleza a la manera de grandes Elementales y es suicida debilitar la voluntad de los hombres. La férrea disciplina de los viejos monasterios y los viejos cuarteles militares no era tan tonta como hoy nos quieren hacer creer. Ella forjaba Hombres, en el mejor sentido de esta palabra. Una procesión o un ejército en marcha es la antítesis de la majada, del rebaño goloso que se detiene aquí y allí a mordisquear lo primero que sale del suelo abonado por sus propios excrementos. El sentido de la Mística, de la exaltación de los valores éticos profundos, de la generosidad, del coraje y del manejo del cuerpo, crean formas mentales que, al revertirse sobre la sociedad y sobre sus propios proyectores, lo ennoblecen y purifican todo, alejando los espíritus nefastos que promueven las enfermedades físicas y metafísicas.



La carencia de estas disciplinas permite que se descuelguen como temibles vampiros las peores formas mentales, algunas dormidas durante siglos en los oscuros rincones de lo que hoy se llamaría "el inconsciente colectivo" y ataquen a los más débiles de voluntad, debilitándolos más y más y envileciéndolos. De allí salen las tendencias al consumo de las drogas, a la violencia irracional, a la angustia, a la incapacidad laboral y a la falta de potencia para tomar decisiones redentoras.

Los afectados como niños pequeños, siempre están pidiendo algo pero jamás ofrecen nada. Descargados de vitalidad y vacíos de voluntad se arrastran y son arrastrados a la peor de las esclavitudes, que es el servilismo hijo del terror y padre de los errores.


La verdadera libertad es la obediencia a las leyes armónicas que rigen la Naturaleza. Esa es la ecología, y no la politizada que vemos en las calles. Esa libertad de la que sólo pueden disfrutar los puros y los fuertes es la fuente de las formas mentales superiores, las que regresando sobre sus emisores, los nimban con aureolas de santidad y heroísmo. Estas características los vuelven bellos a la vista de los Dioses.



El escudo de fuerza y santidad protege de las larvas y de los engendros de la noche moral por la cual estamos transitando

La espada de la voluntad corta la cabeza de los dragones del miedo, la corrupción y la miseria física y moral.

Del trabajo honrado, del valor para no sólo esgrimir los propios derechos sino de ofrecer los propios deberes, de la bondad y humildad de corazón, de la sana alegría que nos aleja de los alaridos de las bestias, de la oración que es hablar con Dios y del valor frente a la adversidad, de la recta concentración en lo mejor de cada uno de nosotros, nacen las formas mentales más esplendorosas y benéficas, hechas con Voluntad, Amor y Justicia.


La imagen puede contener: una o varias personas


Jorge Angel Livraga Rizzi
Cruz de París en Ciencias, Artes y Letras

domingo, 5 de febrero de 2017

LOS VIENTOS NUEVOS TRAEN NUBES VIEJAS


Los medios de información mundial se encargan de mantener lo que podríamos llamar "una sana desinformación", veleta multicolor que gira según cambie el viento, según quién sople más fuerte. Uno de los grandes hallazgos humanos desde la Contrarreforma, ha sido la manipulación y la compulsión psicológica masiva. Así, los que ganan son los "buenos" y los que pierden "los malos". Se anestesian las conciencias con temas diferentes, que pueden referirse a Dios, los derechos del Hombre, la libertad, la Patria, el progreso, la justicia, la razón, las pasadas humillaciones, la necesidad de espacio vital, la paz entre los pueblos, etc. Todo es válido mientras sirva para lavar y planchar cerebros y corazones. Lo que se exalta en un momento será, pasados unos años, motivo de vituperio y viceversa.

Muchas grandes potencias se han ido turnando en la historia del mundo a través de miles de años y el misterioso Poder Planetario que parece gobernarlas a ellas mismas, ha dictado normas diferentes y ocupado territorios distintos, utilizando desde la cerbatana hasta el cañón de rayos. Y se ha hecho creer a los hombres que son ellos los que evolucionan y se perfeccionan, pero esta es la gran mentira. Los hombres siguen más o menos igual, según sea el momento y la oportunidad; lo que cambia y progresa son sus medios, sus herramientas, sus máquinas, son sus sistemas o sus medios de organización. 

Los valores humanos están condicionados al poder fáctico y no hemos cambiado un ápice desde el Homo Sapiens...

El festejar los vientos nuevos que están renovando la cara de la mitad del Planeta, no podemos olvidar las nubes viejas y polvorientas que esos vientos traen y que se posarán, inexorablemente, sobre las cosas renovadas, opacando sus primeros brillos hasta que todo quede más o menos como antes.

La década de los 90 ha comenzado de una manera en verdad "revolucionaria" pero ya hemos visto en qué suelen terminar las revoluciones. 



Debemos seguir trabajando por una renovación profunda de la Humanidad cuyo camino pasa necesariamente por una Nueva Etica. Y por la superación real de todos los fanatismos religiosos, políticos y sociales.

Mientras haya persecuciones, injusticias, abusos de poder, corrupción, cobardía, violencia innecesaria, pueblos que se creen elegidos y otros que se autoproclaman amos del universo cuando no pueden ni controlar debidamente un helicóptero, habrá mucho trabajo todavía, y la "Rueda del Samsara" seguirá rodando y moliendo todas las injustas vanidades, milenio tras milenio. El Tiempo, por sí solo, es el gran higienista, dijo Platón, pero si se quiere realmente progresar y no sólo higienizarse quedándose en los huesos, hay que tener el valor y la decisión de encarar la realidad tal cual ella es. Sin un cambio positivo profundo en cada individuo, no puede haberlo en la Sociedad, la bestialidad individual se proyecta en la colectiva.

Mientras dejemos "libres" (así no nos preocupamos) a nuestros jóvenes, víctimas de las drogas físicas y psicológicas, de las estridencias con aspiraciones de música y de los manchones con pretensiones de bellas artes, esa brutalidad doméstica se proyectará sobre todo lo que somos, interna y exteriormente. Y seguiremos derribando los mismos ídolos que hemos levantado y con sus piedras haremos nuevos ídolos, que serán destruidos en su hora.

Es este un buen momento para acelerar la Historia a través de una Nueva Educación, basada en el respeto, la cortesía y, sobre todo, en la bondad.

Elevemos nuestra esperanza como un glorioso gallardete jamás vencido. Pero para que San Jorge derrote al dragón hace falta ver claramente a la Bestia, saber cómo es y donde está. Y no dejarse hipnotizar por los cantos de las sirenas que tratan de que olvidemos que en todas partes surgen escollos y hay que estar atentos y activos. 


Jorge Angel Livraga- 1990
fragmentos de:LOS VIENTOS NUEVOS TRAEN NUBES VIEJAS

martes, 22 de noviembre de 2016

Un encuentro entre el pasado y el futuro



El presente es una vivencia instantánea y continua que va pasando del futuro hacia el pasado, y todo lo que hacemos y todo lo que tenemos está ya en el pasado, en ese lugar extraño, en esa suerte de museo fantástico y cristalino donde las cosas no se mueven, donde no se corrompen, donde no decaen. En el pasado nos encontramos otra vez jóvenes, nos reencontramos con los seres queridos que se han muerto, buscamos las civilizaciones que nos agradan, en el pasado están todos nuestros sueños, aquellos que pudimos realizar y aquellos que no pudimos realizar. Pero por no haberlos podido realizar no es que carezcan de realidad, o sea, tienen una realidad dentro nuestro. Cada uno de nosotros tiene un gran tesoro en el pasado, no es un documento de identidad, sino que es, un ser humano. Un ser humano con todo su pasado, con todo su empuje, como una especie de muelle que le lleva hacia delante. 

El pasado y el futuro no son dicotómicos; no son tampoco contrarios de ninguna manera, sino que existe una continuidad. Pero nosotros, hombres y mujeres, estamos entre el pasado y el futuro. Estamos entre dos grandes enigmas.

Nos encontramos ahora aquí, llegados desde el fondo del pasado. 

Sabemos ante todo que la Historia no es lineal como decían los positivistas del siglo XVIII.

Vamos a pensar que la Historia de alguna manera es cíclica; y no solamente que es cíclica, sino que tiene nuevas dimensiones, nuevos recorridos, nuevas búsquedas.

Esta sinusoide se complica y se convierte más bien en una especie de espiral histórica, que si bien jamás pasa por el mismo lado y existe una progresión, es decir, un avance y una evolución, sin embargo, pasa por lugares muy cercanos en donde prácticamente las cosas no se repiten pero se asemejan mucho. las cosas se repiten de alguna manera aunque no se copien, aunque no se calquen, pero se van repitiendo dentro de una armonía universal que encadenar a los hombres, no solamente entre nosotros, sino unir las generaciones entre sí...

En el momento actual nos encontramos en una de esas curvas de la Historia, en un verdadero gozne de la Historia, en donde termina esta Edad de Piscis y en donde ya ha comenzado la Edad de Acuario  en el microciclo que corresponde a Leo. O sea, estamos en la parte más dura, en la más difícil.

Este gozne de la Historia ha roto una serie de conceptos y de creencias, pero no definitivamente. Inercia tienen todos los objetos materiales. ¿quién tendrá inercia dentro de las posiciones ideológicas? El materialismo obviamente. El materialismo es entonces el receptáculo de la inercia, de las ideas pasadas. Van guardando las ideas del siglo pasado, sin darse cuenta de que el tren de la Historia ha encarrilado de manera diferente, que ya ni está más en los carriles en que ellos creen que está. El tren de la Historia vuelve otra vez sobre sí mismo, y con él vuelven los hombres conscientes de sí mismos.


La humanidad tenía una inercia histórica ¿Cómo podemos definir esta inercia histórica? Bueno, muy fácil. Hasta hace muy poco tenía una dirección...creencias, aceptaciones que hoy ya no son válidas. O sea, la corriente de la Historia, la corriente de los hombres encadenados iba entonces en una dirección, pero ahora las leyes de la vida que rigen todas las cosas, como rigen la órbita terrestre, hace que vayamos cambiando y vayamos en otra dirección.


"En este giro de la Historia sobre sí misma, como una especie de bumerán ciclópeo, vuelve otra vez a encontrarse. Y no son hombres de vanguardia los que sustentan las ideas del siglo pasado, hoy son hombres de vanguardia los que sustentan las ideas del siglo XXI, de un siglo más descontaminado que el nuestro. Ideas que nos ayudan a sacarnos de encima muchas contaminaciones, para tener otra vez naturalidad en todas nuestras cosas. Y una de las bases de esa naturalidad es que volvamos a reencontrarnos a nosotros mismos. 


Tenemos que volver a ser otra vez nosotros mismos, quienes somos, sin vergüenza de ser lo que somos; sin vergüenza de hincar una rodilla en tierra cuando haga falta, o de hablar con Dios cuando haga falta, sin vergüenza de ninguna de esas cosas naturales, verdaderas, sin vergüenza tampoco de creer en Dios, de creer en la inmortalidad del alma; de tener el valor de hablar y de afrontar todas las voluntades.

Tenemos que volver a ser nosotros mismos de una manera natural, y el retorno de la Historia nos lleva a reencontrarnos para recrear en nosotros un hombre y un mundo nuevo y mejor.

Los mundos en donde se hicieron surgir desde los suelos esos árboles de mármol que son las columnas del Partenón; donde se elevaron las llamas pétreas de las pirámides; esos mundos donde se supieron levantar tantas cosas que hoy nos asombran, pintar tantos cuadros, hacer esas músicas que nos llenan de perlas o de lágrimas los ojos.

Tenemos que volver a esa música, a esa ciencia y a ese concepto político de unión, a una ciencia constructiva que sirva para todos, que no sea consumista, que no destruya, sino que vaya permitiendo que cada cual tenga aquello que le corresponde por naturaleza; a una religión que sea pura y que nos hable de la inmortalidad del alma, que nos diga que nos va a pasar cuando nos muramos, que nos diga de dónde venimos, dónde estábamos antes de nacer; a un arte que refleje aquello que no podemos ver.

Creemos en el espíritu, en el hombre, en las flores, en la belleza, yo creo en vosotros, vosotros en mí, todos debemos creer los unos en los otros, con fe, con confianza otra vez, para poder unirnos los unos con los otros. No estamos ni atados, ni agarrotados, somos libres, porque nuestro corazón es libre.


Dentro del corazón de cada uno de nosotros camina el hombre que vendrá mañana."


fragmentos de la Charla impartida 17/11/1979 en Madrid
"Un encuentro entre el pasado y el futuro"
por Jorge Ángel Livraga Rizzi

martes, 11 de octubre de 2016

EL SENTIDO OCULTO DE LA VIDA





El Universo, de alguna forma, ya sea según las modernas teorías del Big Bang, o las antiguas teorías religiosas que afirmaban que había salido de una parte del rostro de Brahma o había sido creado por determinado Dios, alguna vez tuvo comienzo. El Universo está en marcha
Los antiguos pensaban -y los filósofos podemos corroborarlo con nuestro pensamiento- que aquello que los hindúes llamaban Sadhana, el sentido de la vida, existe, porque está presente en todos los seres vivos.
Siempre trato de que mis discípulos observen el fuego y el agua: si vertemos un poco de agua en cualquier sitio, esa agua empezará a caer, o bien a desplazarse, a marchar; tiene una sabiduría, está buscando algo, va hacia algún lugar, y marcha, marcha sin detenerse; y cuando no puede marchar en línea recta, se desvía, hace meandros, rodea las piedras y las montañas hasta llegar inexorablemente al mar. ¿Y qué pasa cuando llega al mar? El calor evapora el agua y se forman nubes; esas nubes flotan en el aire hasta que, en determinado momento, caen convertidas en lluvia. Y otra vez en agua, y cuando cae al suelo busca de nuevo llegar al mar. Y si el agua tiene esa sabiduría de poder vivir, buscar, encontrar, sublimarse, volver otra vez por más experiencias y culminar ese ciclo, ¿por qué nosotros no hemos de responder a la misma ley de la Vida? Si incluso nuestro cuerpo está hecho en gran parte de agua, ¿por qué no buscará también el mismo fin, y por qué nuestra alma no irá, como dice Plotino, al Alma del Mundo, a algún plano, en alguna vibración donde esté más cómoda que aquí.
 No será similar esto de encarnar y desencarnar, de nacer y morir? Cuando nacemos, hay como una nube que de alguna manera condensa nuestras almas en gotitas; cada uno somos una gota, y esas gotas se reúnen, caminan, todos juntos formamos sociedad, nos unimos,formamos grupos, hasta que llega el momento en que desembocamos en ese mar donde «aparentemente» nos disolvemos. Y tal vez haya una Fuerza cósmica que nos eleve otra vez, que nos convierta de nuevo en aquellos espíritus que descienden sobre la Tierra.
Lo que expongo es una posibilidad lógica, aunque en la Antigüedad era considerada una verdad irrebatible. Hay una muy vieja hipótesis que afirma que todo esto tiene una razón, porque si no fuese así, ¿no pensáis que la Vida sería de una crueldad inmensa? Estaríamos en medio de una verdadera locura. Imaginad: nos ponen en el escenario del mundo, en España, en Tanzania o en cualquier lugar en que hayamos nacido; aparecemos, somos niñitos, nos dicen éstos son mamá, papá, tío, abuelita; nos llevan al colegio, estudiamos, vivimos, amamos, odiamos, tenemos problemas y cuando aprendemos a vivir, la misma mano que nos trajo, nos empieza a sacar de la vida. Cuando tenemos más experiencia, cuando realmente podríamos manejar las cosas, entonces nos quitan y nos vamos. 
Si todo esto no tuviese un sentido, si no tuviese una continuidad, este mundo estaría loco.

Observemos una planta, la más normal, cualquiera que tengáis en vuestras casas y veréis la inmensa inteligencia con que fue diseñada. Hoy se habla de los paneles térmicos para aprovechar la luz solar, sí, pero desde el período precarbonífero ya había paneles térmicos para aprovechar la luz solar: eran las hojas de las plantas. Las hojas de las plantas aprovecharon la luz solar para la fotosíntesis; además, a través del sistema de capilaridad (descubierto por los físicos hace pocos cientos de años), las plantas pueden lograr que sus jugos vitales vayan desde las raíces hasta las hojas, se renueven y bajen de nuevo hasta las raíces; o sea, que todo está tremendamente, magníficamente pensado. Detengámonos ahora en un animal, por ejemplo una pantera o un tigre. ¿Por qué el tigre tiene rayas, por qué la pantera en Brasil tiene manchas? El tigre tiene rayas porque vive entre los bambúes y configuran un camuflaje que hace que no se le vea prácticamente. La pantera de Brasil tiene manchas porque vive en una selva donde hay flores, hay hojas, y esas flores y hojas de distintos colores oscuros y dorados, hacen que ella se confunda también dentro de ese panorama. 
Todo esto quiere decir que hay otras inteligencias que las nuestras que están pensando, o han pensado, los Arquetipos que rigen a las plantas y a los animales. ¿Y qué me decís, por ejemplo, de los minerales? ¿Habéis visto las rocas, las piedras, los cristales, habéis visto de qué manera están perfectamente diseñados, mejor tal vez que la Gran Pirámide? ¿Y cómo es que la Naturaleza, con una sola sustancia, el carbono, ha podido crear el confuso granito y el transparente diamante? Eso demuestra que hay un pensamiento a través de toda la Naturaleza que nos rige, que todo está perfectamente pensado.
Aquel o Aquello que ideó las curiosas tracciones que permiten moverse a las amebas, que los pájaros tengan los huesos huecos para ser más livianos y poder volar, que diseñó las escamas de los peces para que puedan penetrar más fácilmente en el agua, que les dotó de una vejiga natatoria para subir y bajar como los modernos submarinos; aquel que ha pensado todo eso, ¿por qué no habría de haber pensado no sólo nuestra constitución física, sino también nuestra constitución psicológica, mental y, ultérrimamente, nuestra finalidad?

¿Por qué creer que esta Inteligencia Cósmica se
ha preocupado por las plantas, los animales, los minerales y no se ha preocupado por los hombres, si nosotros también somos seres vivos? La Vida existe y está pensada por Alguien, por Algo, está perfectamente calculada. ¿Por qué? ¿Para qué se ha utilizado tanto y con tanta intensidad el Pensamiento en dar a todas las cosas esta armonía maravillosa? Tiene que ser para algo. Nadie hace un puente si nadie va a caminar encima.             
Nadie hace un barco si nadie va a navegar en él. Nadie hace una silla si nadie se va a sentar en ella. Es evidente que nuestra construcción orgánica y la construcción orgánica de la Naturaleza, están hechas para algo, para ser aprovechadas por algo que va a durar más que el objeto en sí, algo que va a poder utilizarlas. Y a «aquello» que va a utilizarlas, nosotros los filósofos, le llamamos Alma, el Espíritu que pasa a través de las cosas. 
Es evidente que inmersos como estamos en esta cárcel de carne, en nuestros problemas económicos, familiares, vitales, es muy difícil a veces reflexionar sobre estas cuestiones. Yo recuerdo un trozo del libro de Ovidio Nasón, El arte de amar, que me impresionó mucho la primera vez que lo leí. Ovidio era, como sabéis, uno de los grandes poetas de la época del Emperador Augusto y, digamos que era un poco -en España creo que se diría así – juerguista, le gustaba salir con mujeres por la noche, beber, acostarse muy tarde (o mejor dicho, muy temprano, cuando ya había salido el sol)… Pero, claro, además de ser así, era Ovidio. El nos cuenta, entre otras muchas cosas, lo que le pasó con una de sus amadas a quién le inventó un nombre (en aquella vieja época existía el honor de no mencionar los nombres de las damas, sino inventarlos; una buena costumbre). La llamaba Corina; no sabemos quién era. Dice Ovidio que llegó en una ocasión al palacio de Corina, una dama de la alta sociedad romana que poseía tesoros preciosos, entre ellos, un papagayo llegado tal vez de las indias que sabía hablar. El papagayo repetía todo lo que ella le decía, contestaba, hablaba con ella, era una gran  compañía.  Ovidio llega  y  ve a Corina llorando mientras  sostiene  el  papagayo  aparentemente muerto.  El papagayo está caído  sobre sus manos   y Corina llora.  Ovidio le pregunta:  Corina ¿por qué lloras?   Y ella  respondió:  ¿Te acuerdas de  este  papagayo que hablaba con nosotros, que repetía nuestras palabras de amor, nuestros cantos, que era una maravillosa joya, verde como una esmeralda? Hoy es un montón de plumas, nada más. ¿Dónde está el papagayo?  ¿Qué pasa?  ¿Por qué terminan las cosas?  Ovidio trata de consolarla, de iniciarla en cosas que Corina no sabe, y le dice:  has de saber, Corina, que hay un cielo donde están los hombres y también hay un cielo para los animales. Hay una pequeña banda entre el cielo de los hombres y el de los animales en donde están los animales superiores,  aquellos que incluso pueden hablar al hombre y repetir sus palabras y allí consuelan a esos animales recordándoles la voz de sus amos; luego vuelven otra vez a la Tierra a acompañar a los hombres. Corina llora y dice: «No, a    no me cuentes esto; aquí hay simplemente un montón de plumas verdes, ya no está más mi papagayo, ya no vive más». Y entonces, el papagayo, en el último esfuerzo antes de morir, levanta su pequeña cabeza, mira a Corina y le dice: «Corina, Corina, la muerte no existe». 

Es muy bello encontrar estos viejos ejemplos. Es muy bello pensar que a veces los animales, las plantas y los árboles mueren en paz, porque tienen un conocimiento que nosotros hemos perdido al haber intelectualizado demasiado la vida. Hemos  perdido el conocimiento de nuestra propia eternidad, hemos perdido el conocimiento de nuestra vida interior, hemos perdido el conocimiento de nuestra Alma inmortal.
Hoy tenemos que retomar ese conocimiento, porque en el fondo y a pesar de todos nuestros avances tecnológicos, a veces estamos tristes; y a pesar de vivir en megalópolis, estar entre las gentes, poder conversar y leer periódicos, ver la televisión o escuchar la radio, a veces nos sentimos muy solos, enormemente solos. A veces  quisiéramos que alguien nos dijese alguna cosa, como ese papagayo, que la muerte no existe, que esta Vida tiene un sentido, que tiene una direccionalidad; y es evidente que la tiene.

Si vosotros veis una flecha en el aire, ¿no pensarías que surgió de un arco y que va hacia un blanco? Lo que nosotros estamos viendo en la Vida es una flecha en el aire, y esa flecha fue lanzada por un Divino Arquero. Alguna vez, con un sonido inconcebible, fuimos lanzados a través del tiempo y del espacio, pero vamos a llegar a un blanco, vamos a llegar a algún lugar. Toda nuestra Vida tiene sentido, tienen sentido nuestras alegrías porque nos confortan  para seguir viviendo, y tienen sentido también nuestros pesares y nuestras lágrimas porque nos permiten recoger experiencias, nos hacen un poco más sabios, tal vez hasta un poco más buenos.
Quienes hayan compartido risas, saben qué bueno es eso para el entusiasmo y quienes hayan compartido lágrimas saben qué bueno es eso para la unión de las almas. Porque en esta Vida y en esta Naturaleza nada hay realmente malo, todo es bueno en el seno de su Oculto Sentido.



fragmentos  de la Conferencia "El Sentido Oculto de la Vida"
Jorge Angel Livraga Rizzi


viernes, 7 de octubre de 2016

Cómo se plasman los sueños





Son como grandes trasgos, caballeros, damas, luces de colores, extrañas voces desconocidas, músicas que nunca habíamos escuchado, idiomas que nunca aprendimos. ¡Ahí están! En esa especie de caja de Pandora de donde no se escapa nunca la esperanza, esa suerte de cofre que guarda nuestros sueños, esos sueños que se van a ir manifestando.
¿Cómo se plasman? Se plasman realizándolos poco a poco. Primero se tiene el acto de volición, luego se intuye que nuestro arquetipo está descendiendo, está encarnando. Luego viene la etapa de comprender el sueño, y son entonces la razón y el deseo los que entran en juego. Cuando ya se ha razonado el sueño, entonces psíquicamente se lo empieza a desear. Al desearlo psíquicamente a través de la repetición de la atención, se le presta al sueño una vida, una vitalidad que va aumentando poco a poco. Más tarde, vemos que hace falta un medio fáctico, dinero por ejemplo, para ultimar la plasmación del sueño.
Es posible que pensemos que hay otros sueños que no son tan fáciles de realizar, y éste es un tema que podría llevarnos mucho tiempo; generalmente por intereses creados, a veces hay elementos que limitan nuestros propios sueños; otras veces son los sueños de los demás, incluso, los que limitan nuestros propios sueños; a veces hay una serie de pesos históricos que arrastramos, y hay ciertas fantasías que hacen que nuestros sueños no se puedan plasmar como nosotros queremos que se plasmen. Pero para eso hace falta ejercitar la voluntad, ejercitar el dominio sobre sí mismo y hace falta también saber desear las cosas. No basta con que las pensemos, hay que saber quererlas.
Hace falta conectarse con ese mundo espiritual, esa gran reserva espiritual que existe allá arriba donde está la voluntad, la intuición, el intelecto. Allí viven nuestros sueños, nuestros arquetipos, y los realizaremos ahora o en algún otro momento.
Allí vive lo que alumbraba a aquel imaginario Quijote, que según dicen vivió loco y murió cuerdo. Pero, ¿quién sabe?, a lo mejor fue al revés, vivió cuerdo y murió loco. Porque no hay mayor locura que dar tanta importancia a las cosas de la carne y a las cosas aparentemente razonables. Tal vez no haya mayor cordura ni mayor acercamiento a la verdad que saber soñar las cosas con profundidad y con fuerza, saber unir nuestros corazones, saber cantar juntos, saber hablar juntos, saber estar juntos, poder soñar profunda y poderosamente.
Hay que soñar. Pero no hay que soñar a la manera de un potay japonés o chino, con una gran panza, sentado y mirando hacia arriba. Hay que soñar poderosamente, hay que soñar hasta que se salten las lágrimas de los ojos. Hay que soñar hasta tener apretados los dientes y sentir sabor a sangre dentro de la boca. Hay que soñar tensando los músculos y cerrando los ojos. Hay que ser toda una voluntad en marcha hacia ese sueño que perseguimos… Debemos tener esa fuerza interior que es lo que realmente nos diferencia de las bestias, de los animales; esa fuerza interior para soñar, para proyectar, para crear.

Si hoy el mundo entero se viniese abajo, si hoy perdiésemos todo nuestro arte, nuestra ciencia, nuestra filosofía, nuestra literatura, nuestras ciudades, nuestros caminos, nuestros embalses; aunque todo se derrumbase, con que quedase una sola pareja sobre la Tierra volvería a repoblarse el mundo. Volvería a haber bibliotecas, poemas, niños; volvería a haber cuadros pintados, monumentos y pirámides, porque el hombre lleva dentro de sí mismo los arquetipos de la totalidad de la humanidad. Cada uno de nosotros refleja de alguna manera todos los hombres que existen en la Tierra. Cada uno de nosotros tiene dentro de sí todos los sueños de los hombres que vivieron sobre la Tierra y también de los que van a venir. Cada uno de nosotros tiene un potencial verdaderamente insospechado, mas hace falta tener tenacidad. No es fácil plasmar los sueños. Es muy difícil; pero hemos de aprender a tener tenacidad. Tenemos que poder hacer el esfuerzo de plasmar nuestros sueños, año a año, mes a mes, día a día, hora a hora, minuto a minuto.
No tenemos que decaer en nuestros sueños si realmente los tenemos. Y si no los tenemos, pues sigamos el sueño de otro, pero no nos quedemos sin sueños. Tampoco tenemos estrellas en las manos y, sin embargo, hemos aprendido a dirigir nuestras naves según las estrellas que están en el cielo. Tampoco tenemos manantiales de agua en nuestro pecho y, sin embargo, hemos aprendido a beber de los manantiales de las montañas. Así, si no tenemos un sueño propio, sepamos seguir algún ideal, alguna forma que nos verticalice, que nos haga ponernos erguidos. Que no solamente seamos humanos por fuera, sino que también lo seamos por dentro; porque si por fuera estamos de pie, pero por dentro tenemos los apetitos de la bestia, tenemos odios, angustias, celos, maldad, entonces no somos más que animales vestidos de hombre, o humanoides. Pero si realmente somos hombres, como lo quiere la filosofía, como lo quiere la naturaleza que está dentro de cada hombre, entonces nos erguimos. Y en nuestra humildad, de rodillas tal vez ante Dios, podemos decir: «Yo soy un hombre, tengo sueños, pasan por dentro mío voces extrañas; siento en mis noches palabras que no comprendo; hay poemas, hay deseos inconclusos. No soy una máquina, no soy un robot, estoy mucho más allá; porque soy un ser humano puedo reparar lo que hago, puedo corregirme a mí mismo, mejorarme. Puedo soñar con algo que esté por encima de mí. No soy un ente simplemente programado, soy un poco de creación».
Otra vez podremos reunirnos diferentes razas, diferentes formas de hablar, diferentes nacionalidades en una gran concordia, semejante a la que pregonó Augusto cuando decía: «Que se unan todas las naciones, que se unan todos los pueblos, que formen una unión tan grande que ni siquiera el milano llegue a atacar a la paloma, y que ninguna flecha dé muerte a nadie».
Cada uno de nosotros somos un sueño. De alguna manera, vosotros me habéis soñado y yo os he soñado a vosotros, es decir, que nos hemos soñado mutuamente y nos hemos encontrado en este mundo de sueños e ilusiones.




Fragmentos de la Conferencia:
"Como se plasman los Sueños" Prof. Jorge Angel Livraga

viernes, 8 de julio de 2016

Reflexiones sobre El símbolo de la Esfinge y el Estado




No hay texto alternativo automático disponible.


El proceso de la Esfinge es el del Individuo, el del Estado, en fin, es el de la Humanidad


En el orden de la política, la Esfinge representa el buen gobierno, con la inteligente cabeza rectora de las subestructuras menos evolucionadas, impidiéndoles combatir entre sí y hacer daño a otros, bondadosamente acordadas...

Las pasiones, los odios, las inercias, la irresponsabilidad y la evasión moral, siempre presente en algún grado...se transmutan y dulcifican, y ese pueblo se convierte en verdaderamente humano, adquiriendo conciencia del Yo.

El Gobierno no es el poder de unos sobre otros, sino la imagen ordenadora y directriz de la voluntad del conjunto, debemos considerar sus funciones en el cometido de mantener la unidad del Estado y propiciar y expandir hacia la generalidad universal todo lo positivo que se manifieste en sus integrantes.


Para ver más de cerca la conversión de la potencia en acto, de la idea en palabra, de la fuerza en trabajo, del amor sentimental en fraternidad total.




fragmento de:  JORGE ANGEL LIVRAGA RIZZI 


domingo, 26 de junio de 2016

José Ingenieros-frases sobre la fe y el fanatismo





La Fe es de visionarios. 
El fanatismo de siervos

La Fe es llama que enciende y 
el fanatismo es ceniza que apaga

La Fe es una dignidad y 
el fanatismo es un renunciamiento


La Fe es una afirmación individual de alguna verdad propia 

y el fanatismo es una conjura de huestes 
para ahogar la verdad de los demás



Frases de: José Ingenieros

viernes, 27 de mayo de 2016

Educación y Fortaleza






"Quien más Ama, más educa y fortalece a sus semejantes para sobrevivir dignamente. De otra manera no se vive, como están las pruebas a la vista de los experimentos hechos en África, Asia y América latina.


"Los teóricos del "socialismo" deben ya saber que es inmoral e inhumano someter a los pueblos a experimentos de laboratorio social. No olvidemos jamás que, se tenga el color de piel que se tenga, todos somos seres humanos y como tales merecemos ser tratados. Y si no me refiero a esos otros teóricos de las "pluto -democracias ", es porque no difieren en ineptitud de los anteriores "




Si aún la mitad de la población consume aproximadamente lo que produce, es más por gracia de ancestrales tradiciones de trabajo que por los enredos de la politiquería actual, puntual tan sólo a la hora de cobrar los impuestos que cubren las burocracias de sus administraciones deficientes "




"Debemos cuidarnos de la desesperación y no desahogar en violencias que frecuentemente afectan a seres inocentes, nuestra propia impotencia o circunstancias desgraciadas provenientes de nuestro karma individual o colectivo "

La cuestión no es sacarle al que tiene para darle al que no tiene, pues así nadie tendrá nada; sino que el que no tiene produzca de tal manera y regule su progenie de tal forma, que todos tengan. La igualdad o lo que se le parezca, debe ser realizado al máximo nivel y no al mínimo. La virtud no es que seamos todos miserables, sino todos ricos, dignos y cultos. ¿Qué los que tienen deben ayudar a los que no tienen? De acuerdo; pero recalcamos "ayuda" y no dar limosna. Y se ayuda enseñando a producir más de lo que se consume, a tener acceso a la cultura y a poder vivir civilizadamente. El dar medios a quien no sabe manejarlos, es precipitarlo en mayores males...primero educar, luego todo lo demás.

Lo verdaderamente importante es educarlo en el respeto a su propia humanidad y a la de los otros, que tome amor a su trabajo; que sepa higienizarse y medicamentarse. Que aprenda que en la vida hay muchas cosas más que alimentarse, dormir y tener todos los hijos posibles. Jóvenes que sepan primero lo que es una escuela que lo que es el robo; lo que es la música y la poesía antes que el bestial yacer con un semejante de sexo opuesto sin medida y sin esperanza. Sin esta redención humanista y social que les gane la voluntad ascensional del alma hacia Dios, hacia el trabajo y la responsabilidad individual y colectiva, todo lo que se puede dar es en su contra y en contra del inocente o forzado donante.

El karma nos ha hecho nacer pobres, medianos o ricos. Nosotros podemos, con nuestra labor y habilidad, mejorar ese destino, pero no a costa del mal de otros. Lo que actualmente necesitamos son más trabajadores y menos intermediarios...

Vale más quien alegremente ara una hectárea de tierra, talla una madera o promueve estas cosas entre los jóvenes, que cien analistas de mercado que se reúnen aparatosamente para clamar al cielo y a los hombres sobre el por qué hay hambre en Africa...luego de haber provocado el hambre forzando a emigrar de allí a casi toda la gente laboriosa y organizada, basados en el racismo negro, como si éste fuese mejor que el blanco o el amarillo...




El retomar los viejos cánones de la Dignidad y del Honor es imprescindible en todos los seres humanos, y que los disconformes no se contenten con expresar su disconformidad, sino que trabajen activamente para construir un mundo mejor.

Se impone un cambio profundo e irreversible. Los sistemas actuales han fracasado.

Hace falta una nueva comprensión del Hombre y de la Naturaleza.


fragmentos de  Jorge Angel Livraga Rizzi- 1980