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viernes, 16 de diciembre de 2016

Existen seres Desalmados ?



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Por lo tanto, el principal y más importante secreto relativo a la “segunda muerte”, fue y es en las enseñanzas esotéricas, la terrible posibilidad de la muerte del alma, esto es, su separación del ego durante la vida terrena. Es una muerte real (aunque con probabilidades de resurrección), que no deja vestigio alguno en la persona, pero que la convierte moralmente en un cadáver vivoDifícil es advertir el motivo de que estas enseñanzas se hayan mantenido hasta hoy en tan riguroso secreto, cuando tanto bien hubieran causado si se difundieran entre las masas, o por lo menos, entre los creyentes en la reencarnación. Pero así fue, y no me considero con derecho a criticar la prohibición, que por mi parte mantuve hasta ahora, con promesa de no publicar la enseñanza que se me comuncó. Pero ahora recibí licencia de proclamarla a las gentes, y revelar sus dogmas en primer término a los esoteristas; quienes, luego de comprendido en toda su entereza este dogma de la “segunda muerte”, tendrán el deber de enseñarlo a otros, y advertir a todos los teósofos del peligro que encierra.


Si su maldad es extrema, a veces queda para fines kármicos en su activo estado de Avitchi, en el aura terrestre. Entonces la desesperación sume a la personalidad desalmada en la ilimitada maldad del mítico "diablo"; y persiste en sus elementos, impregnados con la esencia de la materia, porque el mal es propio de la Materia separada del Espíritu. 


Los "inútiles zánganos" que se niegan a ser colaboradores de la Naturaleza y perecen a millones durante el manvantárico ciclo de vida; aquellos que prefieren estar constantemente sufriendo en el Avitchi bajo el imperio de la ley kármica, a desasirse "del mal", y por último los que colaboran destructoramente en la obra de la Naturaleza. Estos son hombres en extremo malvados y abyectos; pero no obstante, tan elevada e intelectualmente espirituales para todo lo que significa el mal, como los que son espirituales para el bien.


Tenemos en la Tierra dos clases de seres desalmados. Los que han perdido su Ego superior en la actual encarnación, y los que ya nacieron sin alma, por haberse separado de su Ego Superior en la vida precedente . Los primeros son candidatos al Avitchi* (el estado diametralmente opuesto al Devachan) , los otros son "Mr. Hydes", obsesores en cuerpo humano fuera de él, es decir, encarnados, ora invisibles, pero poderosos fantasmas. Tales hombres llegan a indecible grado de astucia; y sólo quienes están familiarizados con la secreta enseñanza en este punto, sospecharían que sean seres sin alma.



Sin embargo, la personalidad que a causa de vicios haya perdido su Ego superior, tiene aún esperanza de recuperarla mientras viva en cuerpo físico; y puede redimirse por la conversión de su naturaleza material. Porque un intenso dolor de contricción, un arrepentimiento sincero o una sola ardiente súplica al Ego separado, y más que nada el firme propósito de la enmienda, bastan para que de nuevo pueda volver el Ego superior. Aún no está roto por completo el lazo de unión; y si bien el Ego no es ya fácil de alcanzar, porque por la "destrucción del antahkarana" la personalidad tiene ya un pie en Myalba, todavía no se ha apartado enteramente de la esfera de una vigorosa invocación espiritual. Esto significa sencillamente que los mismos malos pueden redimirse y detenerse en el sendero de la perdición.


* Avitchi: La vida terrestre es el único infierno que existe, para los seres humanos de este planeta. Avitchi no es un lugar, sino el estado diametralmente opuesto al Devachan.


"Los khous o cuerpos astrales, eran de dos clases: 1ª los justificados. es decir, los absueltos por el tribunal de Osiris, que gozaban de una segunda vida. 2ª Los culpables y condenados, que "habían de morir por segunda vez". Esta segunda muerte no los aniquilaba, sino que los condenaba a vagar de una parte a otra para tormento de los vivos. "


Fragmentos de DOCTRINA SECRETA- H.P. BLAVATSKY


Los perversos y depravados que durante la vida interceptaron con su grosera materialidad el rayo del divino espíritu y estorbaron su íntima unión con el alma, se encuentran al morir magnéticamente retenidos en la densa niebla de la atmósfera material, hasta que, recobrada la conciencia, se ve el alma en aquel lugar que llamaron Hades los antiguos. La aniquilación de estas entidades desprovistas de espíritus no es nunca instantánea, sino que a veces tarda siglos, pues la naturaleza nunca procede a saltos ni por bruscas transiciones, y los elementos constituyentes del alma requieren más o menos tiempo para desintegrarse. Entonces se cumple la temerosa ley de compensación a que llaman yin-yuan los budistas. Estas entidades son los elementarios terrestres, que los orientales designan con el alegórico nombre de "hermanos de la sombra". Su índole es astuta, ruin y vengativa, hasta el punto de que no desperdician ocasión para mortificar a la humanidad en desquite de sus sufrimientos, y antes de aniquilarse se convierten en vampiros, larvas y simuladores que desempeñan los principales papeles en el gran teatro de las materializaciones espiritistas, con ayuda de los elementales (1) genuinos, quienes se complacen en prestársela.


(1) Los cristianos llaman "diablos", "engendros de Satanás" y otros nombres por el estilo a los espíritus elementales, que no saben nada de esto, sino que son entidades de materia etérea, irresponsables y ni buenas ni malas a no ser que reciban influencia de otra entidad superior



fragmentos de ISIS SIN VELO . H.P. BLAVATSKY

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Las nulidades absolutas, "los fracasos de la naturaleza" que habrán de ser remodelados por completo, cuya mónada divina se separó de los cinco principios durante su vida terrena u otra anterior, y que han vivido como seres humanos sin alma, caen al "pozo sin fondo"...

Cartas de los Matatmas -fragmento- K.H.

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