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jueves, 15 de marzo de 2018

Relación dialéctica entre Capitalismo y Marxismo

La imagen puede contener: cielo



En la naturaleza, los aparentes opuestos no se excluyen, sino que se justifican mutuamente. La existencia de una parte está condicionada, limitada, pero a la vez justificada por la de la otra parte.

Así, no sabríamos de metaloides si no hubiese metales; de mujeres si hombres no existiesen; de estatismo si no pudiésemos referirlos a elementos móviles. La relación entre estos aparentes opuestos es relativa, es evidentemente, dialéctica. Pero de una dialéctica, mutilada, incompleta, inestable y sin resolución, en donde tan sólo existen premisas de alternación y horizontes infinitesimales, deshumanizados, anónimos, carentes de una axiología empírica. La accesis, corona de la dialéctica, ha sido descartada a priori.

La relación de oposiciones entre el marxismo y capitalismo se unen siempre cuando aparece un enemigo común. Lo experimentamos en la guerra civil española y en la segunda guerra mundial.

El común denominador, el cauce sustentatorio de ambas posiciones es el materialismo, la deshumanización, la plusvalía de los medios sobre los fines, del camino sobre el caminante, del guijarro sobre el horizonte.

El marxismo nació del capitalismo y este se justifica ante el marxismo. Sus existencias separadas son un imposible categórico.

Ambas posiciones plantean incógnitas pero jamás soluciones. Son preguntas que excluyen respuestas.

Son dualismos que engendran otros dualismos.

La sed del hombre de unicidad y de concordia, de verticalización y progreso humano les son ajenas. Les son propios: la pluralidad, el disconformismo, la tecnocracia, el enanismo ateo y minimizante.

Ninguna de estas posiciones resuelve los enigmas, simplemente los recrea.

Urge una posición que no sea simple síntesis de ambas, sino superación de las dos. Urge una posición alta. Urge una ascensión vertical en donde no se consideren tan sólo las bases materiales de la sociedad sino las cúpulas elevadas del espíritu. Necesitamos beber vientos de altura. Las miasmas horizontales de los pantanos nos han hastiado, y la contraposición de las ráfagas a nivel del suelo engendra tormentas, violencias y destrucción, pero jamás vuelo para el hombre.

Jorge Angel Livraga Rizzi-1976


jueves, 13 de abril de 2017

El Camino a la Realidad Espiritual



"La humanidad ha estado siempre empeñada en buscar lo que le satisface; búsqueda que más tarde se dirige hacia lo que promete ser real, permanente y duradero. En las primeras etapas, cada uno lo busca en numerosas formas de gratificación mundanas; en el poder y la posición; en comodidades físicas, emocionales y mentales, de diferentes clases; en librarse del tedio por medio de excitaciones periódicas; en sistemas, fes y prácticas que prometen seguridad aquí y en el más allá; en toda clase de cosas que ofrecen un escape y un olvido del dolor, de las dificultades, problemas y responsabilidades.

En cada uno de esos puntos, se busca la Realidad en lo que se imagina que puede dar el máximo estremecimiento de felicidad y la satisfacción más duradera. Pero una y otra vez el individuo encuentra que esas cosas a las que se ha aferrado, son en verdad falsas y engañosas y acaban por no satisfacerlo más.

Sus creencias no lo han conducido sino a refugios temporales y a creaciones mentales, islas en la corriente del progreso, islas de seguridad, de aislamiento y diversas formas de mantenimiento del "yo". Por fin llega un momento en que lo que el mundo tiene que ofrecerle, y todas las creaciones de la mente, cesan de satisfacerle, y el individuo empieza a buscar una Realidad que esté fuera de la naturaleza de las experiencias que ha tenido, de las gratificaciones que han resultado tan transitorias y desilusionantes.  Sin embargo, es solamente en una etapa comparativamente tardía de su evolución que el individuo empieza a contemplar seriamente la posibilidad de que exista algo desconocido y diferente a lo que hasta entonces ha experimentado. Piensa en algo Real como diferente a lo irreal.

Pero ¿qué es la Realidad? ¿Es un conocimiento directo de primera mano, una experiencia de alguna relación primordial entre el Espíritu y la materia, del estado de algo Absoluto en medio de lo relativo, de algo que conecta el origen con el fin? ¿Es una Verdad, un Principio, un estado de conciencia en el que hay una integración de los tes elementos; el conocedor, el conocer, y el objeto del conocimiento?

¿O es la esencia de todas nuestras experiencias en cada nivel; un estado de unión con todo lo que sentimos separado de nosotros; una felicidad no dentro del tiempo sino en la Eternidad; un amor elevado a la máxima potencia; un estado en el que todo el proceso universal y uno mismo se perciben en términos distintos a los que ahora comprendemos, y desde una dimensión completamente nueva?

De alguna manera, tiene que ser TODAS esas cosas, e infinitamente más de los que estas palabras nos dicen, y más de lo que jamás podemos adivinar ahora."



fragmentos de EL CAMINO A LA REALIDAD ESPIRITUAL
N. Sri Ram

sábado, 11 de febrero de 2017

Los peligros del "Esoterismo"




Llámase esotérico al núcleo o corazón oculto de los Seres y Cosas. Su causa, su raíz, su por qué. Es lo que no está oculto sino a la vista tras una cobertura o velo, aunque la ignorancia de los observadores y su superficialidad materialista, les hace negar todo lo que su conceptos estrechos y carentes de altura espiritual les impiden ver, oscurecida por prejuicios y falsa información.

Si elegimos un ejemplo entre mil, lo esotérico sería la hoja de la espada, visible y conocida tan sólo por quienes se atreven a manejarla y extraerla de la vaina o funda, única cosa evidente para el que no conozca la naturaleza del arma y más afecto a los adornos superficiales que a las honduras sólidas y brillantes, peligrosas para los no instruídos en su uso y percepción. Así, lo exotérico no sería de manera alguna antítesis de lo esotérico, sino su caja o continente que está naturalmente relacionado con su contenido.

La Naturaleza es funcionalmente una. Y quien brutalmente separe lo esotérico de lo exotérico, está seccionando la vida, disipándola y matando todo aquello que la vida aliente. Son inconscientes asesinos intelectuales de la Realidad.

¿Es que no hay cosas secretas?

Nuestra capacidad de conocimiento, percepción y vivencia no está en relación con las cosas misteriosas tan sólo, sino aún en mayor medida con nuestra propia capacidad. Tanta agua saca una cucharilla de un pequeño recipiente como del mar. Inútil es tratar de extraer más líquido que el que nuestra cucharilla-conciencia pueda contener. Lo práctico, para el que realmente quiera avanzar en el Sendero de la Espiritualidad, o sea, del verdadero esoterismo, no constituye el darse de cabeza contra la cerrada puerta, sino saber fabricar la llave que la abrirá. Y esa llave, como lo representaron sabiamente los antiguos egipcios con lo que llamamos Ank o Llave de la Vida, es el hombre mismo.

Si una persona es fanática o está obnubilada por creencias infantiles, se detendrá a cada paso ante lo "exótico". Y hará una división "maniqueista" de la vida entre lo esotérico -lo que ella ignora- y lo exotérico -lo que ella sabe- Hará de la Sagrada Ciencia una concepción primitiva y errónea, sobrecargada de superstición y miedo. Y buscará por retorcidos senderillos peligrosos ascender a una cumbre que siempre se le escapa y que le hace gastar su existencia marchando encorvado bajo el peso de sus propias fantasías, que pueden despeñarle a los abismos de la locura, del egoísmo y la miseria física y moral.

¿Existen entonces peligros en el esoterismo?

Sí, pero como los que están potencialmente en un automóvil que no se sepa conducir, en una Biblia que no se sepa leer, en un Bhagavad Gita que no se interprete correctamente, en un arma en las manos de un niño, o un remedio que no se atine a administrar correctamente.

El agua es imprescindible para todos nosotros, pero ahoga y mata al que se arroja a ella y la ingiere por las narices.


Por ello hemos colocado en nuestro encabezamiento "Esoterismo" entre comillas. Pues lo que muchos entienden como tal no lo es, sino un burdo remedo. Una farsa peligrosa y alucinante. 

Desgraciadamente, las características especiales de nuestro momento histórico de cambios y manipulaciones, han engendrado una frondosa literatura de "esoterismo-ficción", que nada tiene que ver con el verdadero esoterismo filosófico, con la búsqueda real de las Raíces del Arbol de la Vida.

Allí los tenéis. No pasa día sin que aparezcas alguna nueva publicación o "Escuela" que le llena la cabeza a los incautos sobre la manera de levantar Kundalini a través de rebuscadas relaciones sexuales, sobre cómo llegar al Nirvana comiendo zanahorias, de la forma y manera de hacerse un paseillo en un OVNI o de conocer, como amiguete de taberna, a los Maestros de Sabiduría.

Toda una fauna "esotérica" rebuzna sus pseudoconocimientos, relincha sus creencias demenciales y hocica en cuanto monumento nos legó la antigüedad, atribuyendo la construcción de la Gran Pirámide a los extraterrestres, o afirmando que "La Jerarquía" (¿tendrán una mínima idea esos pobrecitos de lo que están hablando?) se trasladó del Tibet a los Andes, o de California a Ibiza.

Todo el mundo hace horóscopos, cree saber alquimia, lee las líneas de las manos, convoca a los espíritus, receta hierbas curativas, y las "Iniciaciones" llegan por correo en sobre abierto para impresos, previo pago de unos pocos dólares.

Se amontonan los explotadores con los explotados y a la suma de ignorancia se le llama "Conocimiento Esotérico". Basta con que muchos crean en una cosa para que pase a ser una certeza, un dogma. Como la democracia está de moda, también se aplica en este terreno. Tanto se ha mentalizado a las gentes que, si los más afirman algo, tienen prioridad sobre toda minoría.

Desde un rincón de la Historia, Sócrates afirma en los libros de Platón que, aunque todos los hombres se volviesen ciegos, la luz seguiría existiendo y los árboles serían verdes. Pero él, ya en su tiempo, tuvo que apurar una copa de cicuta por no coincidir con la momentánea mayoría que regía Atenas. La estupidez humana no es nueva... Los que son nuevos son los estúpidos.

La marea negra de esta desinformación fanática toca todas las playas de las actividades humanas. Se extiende. Es peligrosa.

¿No se relaciona acaso la consumición de drogas con la obtención de vivencias "sobrenaturales" ?

¿Qué tiene que ver el verdadero esoterismo con toda esa basura?
Nada. Pero por todas partes surgen sectas cofradías más o menos secretas que escudándose en la Gorgona paralizante de sus aberraciones, hacen más y más víctimas.

Ante estas demenciales manifestaciones de masificación cabe el preguntarnos ¿qué es lo que pasa? ¿Por qué tanta locura y violación de los más elementales derechos humanos? ¿Cómo logran deformar la realidad, retorcer la Historia, amenazar a cuanta persona bien intencionada quiera saber algo más sobre la vida y sobre la muerte?

La respuesta es simple, pero terrible.

Estamos viviendo los últimos tiempos de una forma cultural, de una civilización que se derrumba sobre sus propias bases, las sepulta y las ignora.

Es evidente el advenimiento de una nueva Edad Media y como en un gran terremoto, todas las cosas elevadas tienden a caer rodando a los pies de los desconcertados, que las mutilan y tallan en sus otrora bellas formas, sus idolillos y monstruos que surgen de sus terrores. Y luego las adoran para ser aplastados por nuevas moles que se precipitan destrozadas desde lo alto.

Cuando los bárbaros entraron en roma se utilizaron las estatuas marmóreas que coronaban el Mausoleo de Adriano como piedras de improvisadas catapultas y onagros...destrozándolas primero.


El vacío de poder creado por la caída de los Valores Permanentes ha dado lugar a la penetración de creencias exóticas portadas por hombres fanáticos. El miedo les abre paso, la ignorancia allana sus caminos. La enanocracia eleva a los bufones en el aire y los proclama "Enviados", "Gurús", "Maestros". Y de tales mentores, tales enseñanzas.

Mas nada ganaremos haciendo un simple catálogo esbozado de nuestras desgracias. No debemos ser catastrofistas. Debemos elevar nuestra esperanza y nuestro esfuerzo como un viejo y renovado pendón que rescate al individuo humano de la masa de lodo inhumano, de la inercia fatalista y sensual que debilita.

Existe un Esoterismo Verdadero, Filosófico, Humanista y creyente en Dios y en todas sus criaturas visibles e invisibles. 


Existe una Acro-polis o "Ciudad alta", una Aristocracia Espiritual a la que tienen derecho y acceso todos aquellos que, olvidándose de separatismos, traten de ayudar a salir de la ciénaga a sus hermanos, no sólo con bellas palabras sino tendiéndoles los brazos, sin importarles de dónde vengan, sino adónde quieran ir, y señalándoles caminos limpios y seguros.

Toda dama, todo caballero en el ancestral sentido de estos términos, está moralmente comprometido no sólo a ser libre, sino a ayudar a liberarse a los otros. Hay que inspirar buenas acciones y hay que trabajar duramente, cabalgando los propios defectos y forzándolos a encarar los abismos para asomarse a ellos y dar ayuda a tantos necesitados.

Sí, el verdadero Esoterismo, existe, existió y existirá. Es la búsqueda de las Esencias, de lo Puro, de lo Alto, de lo Inmortal, del Hombre y de Dios. Es la verdad sin ropajes innecesarios, es la Semilla Nueva del Hombre futuro. Heredero de sus Mayores, que no deforma la Historia pasada ni que se forjará en el porvenir. Es lo natural en el seno de la Naturaleza.


Y el verdadero Esoterista es, ante todo, Filósofo. Lejos están de él las creencias absurdas y los orgullos dementes. Sencillamente investiga, sin perder cortesía ni elegancia. Antes que Mago, quiere ser un hombre bueno, pues sabe que no magia mayor que la que otorga la bondad y porque está en su Naturaleza interior el ser bueno, aunque no hubiese karma que lo premie.


Ama lo Bello y lo Justo. Cualidades y valores que son siempre evidentes para el que los busca de corazón.

Cree en Dios, cree en sí mismo, cree en el Destino Benéfico que el altísimo ha otorgado a todos los Seres del Universo, visible e invisible.


Para él no existen los peligros del Esoterismo.

Porque el verdadero Esoterismo bien entendido, no es un peligro, sino un retorno a la Naturaleza y a Dios. ¿Te atreves tú a retornar? ¿Volver a la alegría, volver a creer?

Más allá del horizonte tenebroso, se alza un Nuevo Amanecer.




Jorge Angel Livraga Rizzi- 
Septiembre 1984
Cruz de París en Artes, Ciencias y Letras

martes, 7 de febrero de 2017

Peligros del esoterismo en la Era de Acuario



En lo manifestado, todo es discontinuo y dual. Como eslabones de una larga cadena, como los huesos en un esqueleto, como las olas en la mar, todo lo que a nuestros ojos se muestra, lo hace conservando particularidades que articulan el conjunto. Más no debemos ver en esto una "dialéctica de oposiciones" a la manera marxista, pues las "oposiciones" no son otra cosa que complementos de una inmensa Escala Armónica. Y a través de tantas cosas y seres como hay en el Universo, circula potente la Corriente de Vida con su destino direccionalidad, a la cual los antiguos magos de India llamaban Sadhana.


El percibir esta maravillosa unión y enlace entre las cosas, este "Hierosgamos" al decir de los filósofos de la Grecia Clásica, nos hace superar la aparente discontinuidad y violencia del Universo para adentrarnos en su Realidad, más allá de las humanas hipótesis saturadas de dolor y de ignorancia. Y es que el Hombre, cuando pretende trabajar con la Naturaleza, cae fácilmente en la tentación de manipularla y contaminarla con sus propios prejuicios y sus fantasías. El envenenamiento actual de los aires y las aguas es el infeliz resultado de lo que los teóricos de fines del siglo XIX exaltaban en las humeantes chimeneas de las fábricas a las que llamaban "Catedrales del Trabajo".


El fracaso de los esquemas político-sociales en el siglo XX, y la ya poca fuerza de las iglesias de las distintas religiones -que, por sobrevivir, han cometido el fatal error de colorearse según la épocas perdiendo así su fuerza espiritual tradicional y por lo tanto popular y folklórica, coincidiendo con el principio de la Era de Acuario-, ha producido un espontáneo y desordenado aparecer de sectas, grupos y escuelas aficionadas al esoterismo...pero a un esoterismo carente de reales raíces filosóficas y teosóficas, sobrecargado de orientalismo barato, de afinidad por las drogas estupidizantes, de tendencia a convertir el amor en una forma de sexo-vehículo enteramente monstruoso y antinatural, copiado de las figuras simbólicas de los tibetanos. Este esoterismo -que obviamente de esotérico tiene poco, o mejor dicho nada- ha engendrado sectas y colaborado más de lo que se cree en la disolución de la sociedad, de la familia física, literaria y espiritual, y de la misma persona humana degradada ante las fuerzas elementales de la naturaleza psíquica inferior, creando un compadrazgo vicioso, con todo lo hechiceril y malvado.
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Como en algunos cuadros de "El Bosco", diabólicas criaturas torturan a quienes los buscan o les temen, y como el más moderno Goya nos dejase reflejado en sus tintas negras de insólitas brujas que buscan cabalgar escobas y ridículos aprendices de brujos que temen a las lechuzas, miles de los mal llamados esoteristas andan a la caza y a la pesca de cualquier pequeño monstruo misterioso, de palabras en sánscrito o en hebreo -que, por otra parte, jamás han estudiado- que les confieran poderes y conocimientos... cuando ellos son esclavos de sus más elementales pasiones e ignoran los principios más simples en la concatenación de las causas y los efectos.

Todo esto provoca deformaciones peligrosísimas.

No sólo vuelven imbéciles perdidos a los individuos, agrandando sus defectos y restando sus virtudes, llenando sus días de pérdidas lastimosas de tiempo que podría ser dedicado al estudio y el trabajo honrado y sus noches de pesadillas y psicosis, sino que convierte en peligrosos a grupos que inicialmente fueron..."esotéricos".

Un ejemplo brutal de este extremo es el llamado "Sendero Luminoso" en Ayacucho, Perú. Comenzó hace 10 ó 12 años con un grupo de alucinados que hablaban de desplazamiento de la "Jerarquía de Maestros Blancos" desde Tibet a los Andes Peruanos. Hacían culto a los "OVNIS" y trataban de establecer contacto con la Naturaleza... pero luego vinieron "asesores"... de Cuba y otros países aún más lejanos y, emparentando ese nombre originalmente "esotérico" con los versos del poeta marxista Mariátegui, fueron convertidos poco a poco en guerrilleros, incluso suicidas "kamikaze"... para luchar por un mundo "más justo". El resultado: una banda criminal que ha masacrado a campesinos inocentes, militares, maestros de escuela, sacerdotes, monjas y médicos, y que hoy extiende sus tentáculos sobre todo Perú y amenaza las fronteras de Bolivia y Ecuador.

El período de Acuario, que durará unos 2.000 años, tiene cuatro momentos. Uno primero de hielo, otro de líquido, otro de vapor y uno final de traspaso al signo siguiente de luminosidad por reflejo sobre una humanidad decantada por el sufrimiento.

La primera parte, donde nos estamos introduciendo inexorablemente, dará a los tiempos venideros las características de una nueva "Edad Media" con la consiguiente parálisis de lo tecnológico, las comunicaciones, y la cristalización de las conciencias en ideas de gran estrechez, separatista e hiperindividualistas. Se formarán clanes...son sus "totems" y sus "tabús". Una violencia salvaje y desesperada imperará sobre un conjunto humano carcomido por el hambre y las pestes.

Si bien grupos humanos despertarán a una nueva y más elevada espiritualidad, no podemos ignorar la inmensidad de fanáticos y los que, por razones de fuerza mayor, tan sólo se dedicarán al saqueo, la rapiña y las formas más primitivas de supervivencia.

Desgraciadamente, los grupos esotéricos que podrían aminorar estos males dando a la juventud una formación espiritual adecuada a los tiempos nuevos, se dedican, en su inmensa mayoría, a plantar desde ahora las semillas de ese fanatismo, manipulación del individuo y superstición. En alucinante cópula, los marxistas y capitalistas, los provocan con sus propios errores y fracasos. Ya los bandidos invaden nuestras ciudades, que se hacen más y más peligrosas por las noches y aún en pleno día. La delincuencia y prostitución son cosa cotidiana que empieza a provocar la huida de las gentes de las ciudades, tal cual pasó a partir del siglo IV en el viejo Imperio Romano.



Se busca en el campo, en las montañas y los bosques, una seguridad que en los grandes centros urbanos ya no existe... Pero las gentes han olvidado cómo se trabaja y se vive en el campo, en las montañas... y en las partes más pobladas del planeta quedan poco bosques o son artificiales parques abandonados.

La manipulación de la opinión pública ha vuelto antipático y odioso al guardador del orden, al policía y al militar. A la vez que son cada vez más aceptados los ladrones y asesinos a los que se les perdona y amnistía en cualquier oportunidad, en razón de un concepto político basado en el número y no en la calidad y cualidad humanas. El fracaso de los sistemas ha provocado desempleo y necesidad, y estos males llevan a concebir el saqueo como una forma de compensación de una Sociedad que no acierta con ninguna solución ventajosa, obnubilada por las utopías heredadas del positivismo ateo del siglo XIX

La barbarie comienza. La Edad Media ya ha comenzado.Y el falso esoterismo es uno de los caballos del Apocalipsis, por la corrupción que causa en los más jóvenes y la anulación de los reflejos naturales de defensa.

Bueno es investigar y vivir lo esotérico, el alma de lo exotérico.. pero hace falta una preparación filosófica, una moral alta,una disciplina de trabajo, una purificación que nos lleve a una alta espiritualidad, hace falta una alquimia espiritual que transmute el plomo del egoísmo en el oro inmarcesible de la virtud.




Jorge Angel Livraga Rizzi-  1984 Enero
Cruz de París en Artes, Ciencias y Letras

domingo, 5 de febrero de 2017

Cuando mueren las Utopías





Para los que aún estamos envueltos en los pesados mantos de la ignorancia y la carnalidad, toda muerte es triste. Puede ser bella, como la del Sol de todas las tardes, o gloriosa como la de Leónidas en las Termópilas, pero los humanos, asomados al marco asimétrico de una Historia en marcha, la contemplamos con los ojos húmedos.

Los filósofos, los de verdad, reconocen en cada cambio un escalón más de una marcha -a través de ciclos de necesidad- desde la aún no comprobada existencia y caída de otras Humanidades, como la llamada Lemur o la Atlante, hasta las relativamente conocidas ccivilizaciones Egipcia, Sumeria, Maya, Mochica, China...o las más históricas de Grecia y Roma. Todo viene, permanece y se va... y así, para empezar de nuevo en sucesivas reencarnaciones del Misterio que nos anima, nos justifica y es el realizador de nuestra existencia.


En las postrimerías del siglo XX, asistimos al final de una utopía, una mentira con apariencia agradable y esperanzadora. En su lugar, renacen los fanatismos, las sectas, los racismos y tribalismos de todo tipo.

En algún lugar de la misteriosa Caverna del Tiempo, ha sonado la hora fatal para esta forma de Cultura y Civilización y una nueva Edad Media se precipita sobre nosotros, devorando días y meses y años, desde el futuro.


No puede ser casualidad.


Si la invasión de la URSS sobre varios Países de Europa y Asia no causó más que condenas teóricas; la de USA sobre Corea, Vietnam, Panamá, débiles recriminaciones; la de Israel sobre Jaffa, Cisjordania y Líbano -que a su vez es "balcanizado" por Jordania- sólo admoniciones; si en el nombre de Alá  Iran e Irak han sostenido una guerra de posiciones que costó más de un millón de muertos para terminar en nada...¿por qué la invasión del diminuto Emirato de Kuwait ha movilizado tales y tan amenazadoras fuerzas?


Además, y a pesar de los festejos que según la época se hicieron, es evidente que las Revoluciones han fracasado -o por lo menos han dado frutos no siempre dulces-, desde la Francesa hasta la Fascista y la Marxista-Leninista. Ninguna pasó del grado cualitativo de la utopía. Y también lo es el Capitalismo y su brazo político, la Democracia. Asistimos a un espectáculo mundial injusto, barbárico, cruel, aunque esté bañado de bellas palabras y esas "condenas unánimes" de las Naciones Unidas.


Todo va convirtiéndose en mentira. Los "Cinco Grandes" con "derecho a veto" en el Sumo Tribunal de las Naciones, ya no lo son como antes. La URSS enfrenta no sólo enemigos externos, sino los internos de un movimiento centrífugo-nacionalista que amenaza su propia existencia; en USA, aunque el proceso no es por ahora tan evidente, se está gestando a pasos agigantados en base a las diferencias étnicas, raciales y religiosas. Francia y Reino Unido han perdido sus colonias anticipadamente, como pago por los servicios recibidos durante la II Guerra Mundial; y China es hoy un gigante de barro aferrado a un sistema congelado que presenta cada día nuevos fallos. Por el contrario, surgen verdaderas potencias como Japón y Alemania. Obviamente, el equilibrio establecido en el Mundo debe cambiar.


El mismo derecho al veto, en una Organización Mundial que presume de ser democrática, es una contradicción, basada más en la fuerza de las armas que decidieron la última Gran Contienda que en cualquier forma de Derecho conocido.


Por otra parte, el tan mentado Sistema Democrático no es, obviamente, ni el mejor ni el más actualizado. Es, más bien, una forma primitiva donde los más imperan sobre los menos, sin importar la calidad ni la profesionalidad, sino el número, y en donde el voto de un Catedrático de Derecho Internacional vale tanto como el de un analfabeto. Y no condenamos esto por el hecho de que el segundo no sepa leer ni escribir, sino porque, no sabiendo, no puede emitir opinión ni juicio sobre lo que ignora. Y obligarle a hacerlo, es contrario al más elemental principio de libertad y respeto por la persona humana. Pero se hace para mantener una farsa que luego es, como siempre, manipulada por los poderosos, los fuertes.




¿Cómo puede un hombre comprender a otro cuando se desconoce a sí mismo?

Tal es la incomprensión.

Y mientras se hunde la Gran Utopía del Modernismo se desatan las pasiones y campea la violencia. Con penuria y sangre salimos de una ilusión y ya el Mundo no será como antes. Incluso los Países Arabes y el Estado de Israel ya no serán como antes. Pero para ellos el cambio durará relativamente poco. Es al Mundo Europeo al que más afectará esta precipitación kármica. Este mundo corrupto de comerciantes latinos, sajones, eslavos, que no han vendido a su madre porque aún están discutiendo de dónde provienen cada uno de ellos.

Pero luego de la crisis vendrán tiempos de mayor realidad. Un Mundo más difícil y egoísta, pero más real y humano.

En síntesis, un Mundo diferente, porque la Gran Utopía está muriendo y su Gran Engaño va a tener que refugiarse en los últimos rincones de la Tierra. Y el último marxista y el último capitalista, dentro de poco tiempo, se morirán abrazados de risa, al ver a las multitudes saludar al Sol Naciente, por la mañana.


¡Empezaremos otra vez!


Jorge Angel Livraga-  1990
fragmentos de: CUANDO MUEREN LAS UTOPIAS
Cruz de París en Artes, Ciencias y Letras

viernes, 3 de febrero de 2017

EL MITO DEL NEO-RACIONALISMO-Mitos del Siglo XX


La razón, del latín "ratio", es la facultad de discurrir. Y el raciocinio se define como un acto del entendimiento por el cual se llega a verdades nuevas a partir de, por lo menos, de dos verdades conocidas. Es la proposición en donde las causas se encadenan con los efectos, los que a su vez son causas de otros efectos posteriores.

Este mecanismo mental, que suele emparentarse con el silogismo griego, tiene, sin embargo más profundas raíces, y tanto en China como en India, existieron Escuelas de Lógica, por lo menos desde finales del II milenio a.C. Las últimas investigaciones están demostrando que sin la aplicación de principios lógicos en la Teoría de las Proyecciones, hubiese sido imposible la resolución ergonómica previa a construcciones tan exactas como las Pirámides, que datan cuando poco del IV milenio a.C.

Pero el Renacimiento nace de la pretensión de que sólo la razón puede interpretar la Realidad.

Teniendo el Hombre tantos accesos a la Realidad como planos en su compleja constitución, el dar una prioridad absoluta a uno de los mismos, nace forzosamente de su propio derrumbe interior que cercena la capacidad de la intuición y de la experiencia. Es un alejamiento antropocéntrico de la Naturaleza física y metafísica. Buscando la Realidad, el hombre se aleja del ecosistema del Universo, se aísla, marchando inexorablemente hacia la soledad y el sofisma de identificar el pensamiento con la existencia.

La catástrofe de un racionalismo a ultranza comienza con Aristóteles en la corporización de las ideas y estalla con Descartes, quien se apoya en la duda y circunscribe la racionalidad del mundo a leyes de sucesión mecánica, excluyendo toda Finalidad Universal, negando los principios platónicos, Malebranche, Spinoza, Leibnitz, Wolff, Hobbes, Berkeley y Hume matizan de diferentes maneras estos asertos. Kant hace reaparecer lo metafísico, si bien bajo formas gnoseológicas que critican a la razón pura y a la razón suficiente. Hegel va a hacer entrar lo irracional como forma de racionalidad de la Realidad.

Las líneas matrices del pensamiento humano se diluyen.

La compleja, pero a la vez cándida actitud racional de Tomás de Aquino -que hace sierva a la razón de la religión por él sustentada, en una intuición de elementos que podrían estar más allá de la comprensión humana- se hunde velozmente.

El hombre ha desintegrado el Hombre.

Esta síntesis o "ayuda memoria" para muchos lectores, ha tenido como finalidad el que podamos plantearnos una pregunta: ¿Qué pasó para que un cierto materialismo mecanicista fuese tomando por asalto la conciencia del hombre occidental y lo llevase desde el ecosistema de un mundo clásico, en marcha pero balanceado, hasta otro desgarrado, por angustias, incertidumbres, vanidades y utopías, que reflejándose en los pueblos, los precipitan al ateísmo y al materialismo más digno de las bestias que de los humanos? ¿Cómo, en nombres de la razón y de lo razonable, se ha caído en la locura de un instinto deformado por sutilezas que la degeneran?

La extensión, profundidad e importancia del tema desborda el marco de este pequeño trabajo, pero podemos decir sintéticamente, que la caída del mundo clásico fue algo mucho más importante de lo que suponen los historiadores. Nos aterroriza descubrir los elementos subconcientes que hacen que un concepto del siglo V se complazca en levantar edificios con pedazos de otros anteriores, de ruinas, y cuando encuentra una columna entera, la parte por el medio y la reemplaza de forma que aparezca como torcida o fuera de la vertical. O cuando Simeón el Estilita cree -y con él miles de personas- que estando sobre un capitel, a 20 metros de altura, está realmente más cerca de Dios.

Son las semillas de la locura.
Y esa locura se va a ramificar, destruyendo todo lo bello y lo sabio, de modo que si no fuera porque los árabes vivieron en zonas marginales del antiguo imperio romano y guardaron algunos elementos, así como órdenes cristianas de caballería y aislados monasterios también lo hicieron, se hubiesen perdido casi totalmente las obras de un Platón, por dar un solo ejemplo. 

Las diferentes clases de bárbaros arrancan los grifos de Roma o de París, y se extrañan de que al girar sus llaves en sus lejanos fiordos, ya no salga de ellos agua potable.


Se prohibe bajo pena de muerte el estudio de los astros, de la anatomía humana, de la circulación de la sangre y de la óptica. Distintas cofradías de locos rabiosos, desde los "fraticelli" hasta los "iconoclastas" recorren Europa.

El Renacimiento se verá empañado por las luchas sectarias de la Reforma y la Contrarreforma. 

La antirazón, el dogmatismo en su peor acepción, el abuso de la fuerza, se imponen. En los hechos, pero no en los corazones. Ni en las cabezas. Muchos siguen pensando...pensando... y esperan.

Por una ley física, un peso de péndulo suspendido sobre una lateral, al ser soltado, rebasará velozmente el punto medio de la verticalidad y escalará la lateral contraria con semejante velocidad a la que recorrió la descendente.

Era inexorable que los oprimidos aspirasen a ser opresores, si bien en nombre de la justicia, equidad, libertad, fraternidad, igualdad... Y también era inexorable que los conocimientos, verdaderos y falsos, acumulados por los investigadores, pusieran en ridículo la "letra muerta" de los "libros sagrados" y "revelados" que se fueron viendo como recopilaciones de otros más antiguos, execrados como obras del diablo y sus posesos.

Para probar los argumentos de los múltiples bandos estaba la razón. Y la razón fue desgarrando no sólo las vestiduras, sino las carnes y los huesos de la vieja sociedad degenerada. Más, así como el abuso del alcohol lleva al alcoholismo, el abuso de la razón llevó al racionalismo. Una necesidad se reemplazó con otra, y la investigación se hizo sinónimo de modernidad y de felicidad. Nacen las utopías sociales, económicas y políticas. Las ciencias físicas y el mecanicismo toman por asalto la gnoseología y la metafísica. El siglo XVIII y el XIX verían el auge de estas posiciones reivindicatorias -¿y por qué no decirlo claramente?- vengativas. Nacen bajo las remendadas banderas de la "ilustración" los nuevos dogmas; el agnosticismo, el pragmatismo, el relativismo, el subjetivismo, el positivismo, con sus secuelas de luchas de clases primero, y de un todos contra todos después. Al principio la razón es sinónimo de realidad y, por "lógica" consecuencia, la realidad es siempre razonable. Por debajo y por encima de la razón, nada existe. Finalmente se dirá que lo único que existe es la libertad y el pluralismo, dando a luz al liberalismo y su consecuencia, por agotamiento de especulación, al comunismo y al anarquismo ateo.

La arquitectura, el arte y la música, si bien con lentitud, se acogen a estos nuevos conceptos. Pero su propia carga inercial las salva en parte de la inarmonía. El llamado "Arte nuevo" será un ejemplo de belleza natural y muy poco contacto con lo estrictamente humano, si esto excluye la Naturaleza.

Pero el péndulo ha llegado otra vez al máximo de su altura en un sentido y ya se precipita otra vez hacia su contrario.

La primera guerra Mundial y su continuación, la Segunda, mostrarán una reacción de lo irracional, de lo telúrico, atávico y mágico. Trozos del antiguo nacionalismo se cristalizan y llegan a conformar estados-mecánicos, uno de los cuales sobrevive con gran potencia: la URSS

La concepción mágica del mundo fracasa en su faz política, aunque logra afianzar elementos en la ciencia renovada y en el interés por nuevos horizontes, materiales en la carrera espacial y espirituales a través de los innúmeros movimientos espirituales, y en un renacer, adaptado, de las religiones, especialmente el Islam.

El mundo ve con horror que los paraísos materialistas en los que se trató de explotar la Naturaleza sin pensar en el futuro y sin reconocerle una Sabiduría ecológica, reflejo del Logos casi olvidado de Platón, se han convertido en cánceres, en pústulas materiales y morales. Que las soñadas megalópolis son sólo un amontonamiento que no tuvo en cuenta la vieja Creencia de la necesidad de un espacio vital. Asimismo, la acumulación de información, ha violentado el concepto de Espacio-Tiempo y el hombre tiene que conformarse, en lo particular, con la especialización tribal y excluyente, y en lo general, con la incultura. Primero cientos, y luego miles de millones de Seres humanos, se sumergen económica, social, moral e intelectualmente.


Comienza el nomadismo que preanuncia una nueva "Edad Media" y las calles de las soñadas "Ciudades Año 2000" se llenan de mendigos, delincuentes y drogados.

Como en el caso del transatlántico "Titanic", algo ha fallado y ante la adversidad, el mundo nacido de la ciencia y la "modernidad" se hunde, por increíble que parezca y sea. Vuelven los piratas, los mercados de esclavos, los campos de trabajos forzados, los grupos guerrilleros. Se hacen carreras de paralíticos, competencias intelectuales entre subnormales; un viejo actor de cine es el mejor presidente del estado más poderoso de la tierra. Hay bonzos budistas y curas católicos que son  ateos y comunistas. Hay anarquistas que rezan todas las mañanas.

¡Un diabólico carnaval ha comenzado!

Nuestro entorno está roto en pedazos.

Hay un primer mundo, el Capitalista (en donde todos trabajan y el "capital" está hecho de papel aceptado como riqueza) Un segundo Mundo, el Social-Comunista (donde se da ínfima importancia a lo social y un rígido sistema piramidal hace que lo único en común sea  las diferencias). Un Tercer Mundo, el de los No Alineados (en el cual todos están alineados junto a Capitalistas o Comunistas y sólo tienen en común la pobreza y la incompetencia histórica). Y un Cuarto Mundo que, basado en las debilidades de los otros tres, está escalando posiciones, agrupando elementos étnicos desprovistos de lo que llamaríamos conciencia social, pero muy ricos en creencias, odios y una particular forma de espiritualidad, basada más en la higiene y en la moral de superficie que en búsquedas metafísicas que creen innecesarias.

El péndulo de la historia se hunde profundamente en el extremo opuesto al Racionalismo. Si bien de manera novelada, Powel lo mostró en su "bet-seller", el libro titulado no muy exactamente "el retorno de los brujos". Los fantasmas de los vencidos ríen a la espalda de los desconcertados vencedores.

Un nuevo mundo mágico, irracional y animista asoma desde los ojos de las juventudes de todo el Globo. Así como hace 200 años la metafísica se convirtió en física, como la psicología se convierte en parapsicología. Ya no se trata de industrializar los ríos, sino de descontaminarlos; se ven escépticamente los aparatos que surcan las altas capas de la atmósfera pues éstos queman los escudos de ozono que nos protegen de los rayos cósmicos. La gente que puede, huye de las ciudades hacia la recreación de la vieja casa simple, calentada por leños y rodeada de campos donde jueguen los niños. Hoy nadie se atrevería a montar un gran "safari" que no sea sólo fotográfico, pues la extinción de elefantes y rinocerontes preocupa casi más que la de las personas. Se lanzan motoras e incluso grandes buques contra los "racionales" grandes barcos factorías que despedazan ballenas.

Es innegable el retorno, la vuelta , la potenciación de los gérmenes de los que la razón no puede tratar ni solucionar. Espiritualidad y emocionalidad ya no son despreciables, sino, muy por el contrario, se las ve como profundamente humanas. Nace un nuevo "Humanismo", pero, a diferencia del anterior, no es etnocéntrico, sino que tiene una fuerte tendencia a lo universal, a lo cósmico.

Impotente la primera generación del siglo XX para canalizarse y, en consecuencia para canalizar a sus hijos, contempla alucinada la floración de estas irracionalidades, muchas veces desorbitadas y peligrosas, que crean sectas que no son peores que el budismo o el cristianismo primitivos que siguieron tras el primer siglo a sus Fundadores religiosos... Pero eso está muy lejos; se olvidó y se sacralizó para que en su momento la vida pudiese continuar. Es históricamente probable que ni los primeros seguidores de Buda, de Cristo o de Mahoma fuesen todos espejos de virtudes ni pacíficos mártires, Está probado que Asoka, "El piadoso", de tal no tenía nada, y que Constantino "El Grande"  tuvo muy pocas grandezas, pero el aceptar que la Historia se repite sería "antirracional", por lo menos en apariencia, pues los "santones" del Positivismo afirmaron lo contrario. Y los religiosos también, ya que no les convenía que la "nueva verdad" no fuese sino un flamante maquillaje del mismo rostro de la Verdad Eterna que se estaba repudiando.

Además...la Primera y la Segunda Guerra Mundial habían afirmado el triunfo de la razón, de lo justo, de lo bueno..¿O no?...¡Mejor no pensar!.

Pero esta actitud de duda sobre el pasado inmediato alertó a la parte activa de la primera generación a la que se le sumó la segunda fuertemente trabajada por la propaganda de los medios de comunicación masivos,

Esta combinación contra natura parió el Neo-racionalismo.

El Neo-racionalismo, fuera de su Espacio-Tiempo, cuando el péndulo histórico sigue subiendo hacia la "irracionalidad" de pensar y sentir el Universo como algo que la mera razón humana no puede explicar en su totalidad, arremete, ciego por las heridas que la punzante realidad le ha hecho, contra todo lo que le es ajeno. Intentando combatir el totalitarismo, se ha hecho totalitaria; a fuer de liberal, condena todo el que no lo sea. Ha descrito el pasado, el presente y -desde luego- el futuro a su gusto y manera.

Cualquier ideología o simple forma de vida que no encaje perfectamente en sus oxidados moldes es atacada con toda la fuerza verbal de  que disponen. La fuerza fáctica también es utilizada aunque menos, porque carecen de ella y porque la propia contradicción entre lo que aparentan pensar y lo que piensan, les clava los pies en el suelo.

El problema de la nueva "Inquisición racionalista" es que no está segura de lo que hace, pues, en el fondo, envidia a sus enemigos el que tengan una fe y crean en un destino. Además, han cogido el vicio de pensar demasiado y esto les lleva a ideas circulares, a torbellinos de odio impotente... Sus propios hijos están en la acera de enfrente. Se sienten viejos y desmarcados de todo tiempo histórico.

Es tragicómico ver cómo el Neo-racionalismo inunda los escaparates de las librerías y las páginas de diarios y revistas con elementos extraídos de los siglos XVIII y XIX. Los jóvenes, víctimas del gran fracaso de este siglo XX, los observan indiferentes, Los que no están motivados por las nuevas formas filosóficas y religiosas, están muertos para todo compromiso.

¡Triste destino el de los Neo-racionalistas!... Han engendrado una raza de "zombies", más muertos que vivos, Pero las Leyes Naturales no pueden quebrantarse impunemente y ante todos sus razonamientos, sus propios hijos les preguntan:  "¿Y Dios? ¿y nuestro futuro? ¿Por qué habéis envenenado la Tierra en la que debíamos vivir? ¿Por qué nos habéis mentido? ¿Es que nos amáis verdaderamente? ¿Qué sabéis vosotros del amor, de la vida, de la muerte?

Al quedar estas preguntas sin respuesta, los jóvenes regresan a sus angustias, sus soledades, sus escapismos de drogas, violencia y nadidad. Vivir, ¿para qué?..Morir, ¿por qué, por quién?



Frente al que llamamos "Mito del Neo-racionalismo", frente a sus fracasos y sus frustraciones se levanta una nueva esperanza. Aún de apariencia confusa, como una nebulosa primordial; el alegre regreso a la Armonía de la Naturaleza, al conocimiento de lo Verdadero que jamás puede excluir a la única Realidad que es Dios. Al trabajo individual y colectivo, pero no masificante, que lleva a la libertad en convivencia con todos los Seres visibles e invisibles. El desmantelamiento, por muerte natural, de este mundo viejo, lleno de intermediarios, de partidos, de sectas fanáticas, de crueles revolucionarios de escritorio, que venden y compran por teléfono el pan de los pueblos.

El Neo-Racionalismo es un Mito del Siglo XX... que ni siquiera es del siglo XX. ¡Hasta en eso nos han mentido!



 JORGE ANGEL LIVRAGA RIZZI
Cruz de París en Ciencias, Artes y Letras
El  Mito del Neo-Racionalismo (Los Mitos del Siglo XX) 1985

miércoles, 9 de diciembre de 2015

SI... de Rudhyar Kipling


Si...




Si puedes mantener la cabeza en su sitio cuando todos a tu alrededor
la han perdido y te culpan a ti.
Si puedes seguir creyendo en ti mismo cuando todos dudan de ti,
pero también aceptas que tengan dudas.
Si puedes esperar y no cansarte de la espera;
o si, siendo engañado, no respondes con engaños,
o si, siendo odiado, no incurres en el odio.
Y aun así no te las das de bueno ni de sabio.




Si puedes soñar sin que los sueños te dominen;
Si puedes pensar y no hacer de tus pensamientos tu único objetivo;
Si puedes encontrarte con el triunfo y la derrota,
y tratar a esos dos impostores de la misma manera.
Si puedes soportar oír la verdad que has dicho,
tergiversada por villanos para engañar a los necios.
O ver cómo se destruye todo aquello por lo que has dado la vida,
y remangarte para reconstruirlo con herramientas desgastadas.


Si puedes apilar todas tus ganancias
y arriesgarlas a una sola jugada;
y perder, y empezar de nuevo desde el principio
y nunca decir ni una palabra sobre tu pérdida.
Si puedes forzar tu corazón, y tus nervios y tendones,
a cumplir con tus objetivos mucho después de que estén agotados,
y así resistir cuando ya no te queda nada
salvo la Voluntad, que les dice: "¡Resistid!".


Si puedes hablar a las masas y conservar tu virtud.
o caminar junto a reyes, sin menospreciar por ello a la gente común.
Si ni amigos ni enemigos pueden herirte.
Si todos pueden contar contigo, pero ninguno demasiado.
Si puedes llenar el implacable minuto,
con sesenta segundos de diligente labor
Tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,
y —lo que es más—: ¡serás un Hombre, hijo mío!


Rudhyar Kipling

recogido de: Wikipedia

Este poema fue escrito en 1909 por el escritor Rudyard Kipling, que aunque nació en Bombay, India; vivió toda su vida en Inglaterra hasta el año 1936. Rudyard Kipling ganó el Premio Nobel de Literatura en 1907 por sus aportaciones al acervo literario del mundo al escribir "El hombre que quizo ser rey" (1889), (1894) y "Kim" (1901).