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LA CIVILIZACIÓN COMO ESCUELA...

" La civilización es la escuela en donde el alma aprende las lecciones que le enseña el Logos. Cuando el alma entra en el pr...

domingo, 30 de noviembre de 2014

SOBRE LA JUSTICIA-Platón



Jamás me convencerá nadie de que sea más provechoso ser malvado que hombre de bien, ni aun teniendo poder para hacerlo todo impunemente. 

¿No has observado en lo que a los cargos públicos se refiere que nadie quiere ejercerlos por sí mismos, sino que todos exigen un salario a trueque de su ejercicio, convencidos de que tales cargos sólo resultan útiles, por su propia índole, a aquellos para quienes son ejercicios?

¿no se distinguen unas artes de otras por sus diversos efectos? 
Por la diversidad de sus efectos se distinguen ciertamente.
Así la medicina procura la salud; el arte del piloto, la seguridad de la navegación, y a este tenor las demás artes.

¿Y cuál es el beneficio del arte del mercenario, sino el salario?

Ningún arte, ninguna autoridad, apunta a su propio y exclusivo interés, sino, como ya queda dicho, al interés de su súbdito o sujeto; es decir, al del más débil y no al del más fuerte. 



Todo hombre que gobierne, considerado como tal, y de cualquier orden que su autoridad sea, no se propondrá jamás, en aquello que ordene, su interés propio, sino el de sus súbditos. a este fin tiende; para procurarles todo cuanto les sea conveniente y provechoso dice lo que dice y hace todo lo que hace.




El mayor castigo para el hombre de bien, cuando se niega a gobernar a los demás, consiste en ser gobernado por otro hombre peor que él. 


¿Comprendes ahora que la función de una cosa es lo que sólo ella puede hacer, o lo que hace mejor que otra? Comprendo.

¿Podrían los ojos cumplir su función si no poseyesen la virtud que les es propia, o si, en lugar de esa virtud tuviesen el vicio contrario? 


Cada cosa cumple bien su función gracias a la virtud que le es propia, y mal por el vicio contrario

¿No posee el alma su virtud peculiar? Sin duda. 
Privada de esa virtud  ¿podrá jamás cumplir como es debido sus funciones? Imposible es eso.


La Justicia es una virtud del alma, y la injusticia un vicio. 

La injusticia se orienta hacia su propio interés y en su propio provecho. 


Es propio de la injusticia engendrar odios y disensiones dondequiera que se encuentre, incapacitando para emprender nada en común. Reduciendo a la sociedad, en primer lugar, a la completa impotencia de emprender nada, en virtud de las querellas y sediciones que en su seno se suscite; y en segundo lugar la tornará enemiga de sí misma y de todos los que son contrarios a ella; es decir, de las gentes de bien. Aún cuando se halle exclusivamente en solo un hombre, producirá idénticos efectos.





Fragmentos de LA REPÚBLICA O DE LO JUSTO 
PLATÓN

sábado, 29 de noviembre de 2014

BUSCANDO DENTRO DE TI...



"Considera que no hay dentro de Dios más que tú y el mundo y que si formas parte de éste porque te mantiene, forma también él parte de ti, porque en ti lo conoces. 


En vez de decir, pues, ¡adelante! o ¡arriba!, di: ¡adentro! 


Reconcéntrate para irradiar; deja llenarte para que rebases luego, conservando el manantial.


Recógete en ti mismo para mejor darte a los demás todo entero e indiviso. –Doy cuanto tengo – dice el generoso; - doy cuanto valgo – dice el abnegado; - doy cuanto soy – dice el héroe; - me doy a mí mismo – dice el santo; y di tú con él, al darte: - Doy conmigo el universo entero 


Para ello tienes que hacerte universo, buscándolo dentro de ti. ¡Adentro!"


Don Miguel de Unamuno

martes, 25 de noviembre de 2014

ARQUETIPO DIONISOS: EL NIÑO DIVINO



El arquetipo Dionisos tiene potenciales positivos y negativos muy poderosos, que despiertan sentimientos más etéreos y básicos, y crean conflictos en la psique y en la sociedad.


Una de las imágenes con las que se representa a Dionisos es la del niño divino. Cuando una persona entra en contacto con el arquetipo del niño divino, a menudo presagia el comienzo del viaje espiritual de un adulto o el camino de la individuación.


Es el arquetipo de los opuestos intensos. Sentimientos extremos e intensos. Tendrá una disposición hacia los estados alterados de conciencia. El mundo invisible le resulta familiar y fascinante.


Con un ego fuerte y estable, el arquetipo Dionisos aporta amplitud y profundidad a los sentimientos y aumenta la posibilidad de tener experiencias emocionales cumbre, a la vez que intensifica las reacciones erótico-espirituales y físicas. "Estar en la cruz" entre dos tendencias opuestas es una aflicción común para un hombre Dionisos.


Dionisos está presente en algunas mujeres que encarnan el arquetipo de la sacerdotisa como mediadora entre dos mundos. Funcionan como la Morgana de Marion Zimmer en Las Nieblas de Avalon.


El trabajo psicológico que ha realizar un hombre o una mujer para crecer es más complejo que otros porque el arquetipo es más complicado. Se requiere un ego observador y aceptador, desarrollar otras fuerzas 


Dionisos ha de dejar atrás su identificación con el niño divino y el eterno adolescente y convertirse en el héroe. ha de afrontar los peligros del mundo subterráneo y emerger con su ego intacto y fortalecido por el encuentro.


Hallar a Ariadna: Sólo cuando crea un vínculo con una persona a la que también ama cuando no hace el amor con ella, el hombre Dionisos puede dejar de ser el amante arquetípico para entablar una relación personal.


Hay un dios ausente entre los olímpicos; el hijo de Metis y de Zeus, cuyo nacimiento fue anunciado  y que se suponía habría de sustituir a su padre Zeus para gobernar con amor. Para que pueda nacer, Metis -sabiduría femenina (la madre sabia)- tendría que volver a resurgir en la cultura occidental y en nuestra conciencia.


fragmentos de LOS DIOSES DE CADA HOMBRE 
Jean Shinoda Bolen


+++

"De Dionisos se decía que era el Dios del entusiasmo. Esta palabra se compone de En-Theos, Dios-en-Nosotros, Dios cuando entra en uno mismo. Por lo tanto Dionisos tenía la particularidad de conseguir que el hombre sintiera a Dios dentro de sí, no que lo pensara, no que viera una imagen, no que escuchara un nombre, sino que se sintiera totalmente transportado por esa posesión del Dios.

Dionisos entraba en los seres humanos a través del canto, de la danza, a través de los instrumentos,de las palabras, del recitado, del ritmo, y los seres humanos se sentían totalmente transportados.

Dionisos el renacimiento de la vida y el sentimiento divino, del entusiasmo de la vida, de la fertilidad del renacimiento perpetuo,"


Fragmento de un artículo de
DELIA S. GUZMAN

El Arquetipo Hestia: EL HOGAR (El centro)





Es posible llegar al hogar.

"Hogar" es un destino psicológico donde conectarnos con un centro espiritual, al igual que, en la antigua Grecia, el hogar era un lugar sagrado al que regresar porque Hestia estaba allí. Como símbolo del Sí-mismo o centro de la personalidad experimentamos a nuestra propia "Hestia" como ese centro interior de quietud que se asocia con el sentido de plenitud.

Puede ser literalmente el hogar, un lugar de paz y soledad, los brazos de otra persona, un deporte, el trabajo, un lugar de adoración o la naturaleza. Dondequiera que estemos y en cualquier momento en que nos encontremos "en casa", también hallamos armonía y beatitud.

La imagen puede contener: una o varias personas


fragmentos de LOS DIOSES DE CADA HOMBRE
Jean Shinoda

domingo, 23 de noviembre de 2014

MEDIUMNIDAD




Si mis rimas fuesen bellas,
enorgullecerme dellas 
no está bien,
pues nunca mías han sido
en realidad: al oído
me las dicta...¡no sé quién!
Yo no soy más que el acento
del arpa que hiere al viento
veloz;

Quizá a través de mí
van despertando entre sí
dos almas llenas de amor,
en un misterio estilo,
y yo no soy más que el hilo
conductor.


Amado Nervo

**


Yo no escribo mis versos; no los creo:
viven dentro de mí, viene  de fuera:
a ése, travieso,lo formó el deseo; 
a aquél, lleno de luz, la Primavera

Gutierrez Najera

miércoles, 19 de noviembre de 2014

LA TERAPIA DEL SONIDO





Antiguas tradiciones afirmaban que la vida y la salud dependían de un continuo de proporciones y de relaciones armónicas que se extendía desde el interior de la mente, pasando por el cuerpo, hasta la sociedad y el mundo natural.  Las mismas proporciones y armonías se manifestaban en forma de sonido y de música. El sonido, aplicado correctamente, podía producir curaciones restaurando la integridad musical del cuerpo y el alma. Entre las recomendaciones de los médicos antiguos, solían figurar los cantos rítmicos y los cánticos escogidos entre un repertorio tradicional de secuencias melódicas sagradas.

Los sabios de las culturas antiguas concebían la música terrenal como un eco o resonancia de la música cósmica, que obedecía sus mismas leyes divinas. Si esos sonidos terrenales reflejaban las leyes divinas, tenían el poder de aliviar el dolor y el sufrimiento y de fomentar la salud y la curación

El sonido es una fuerza poderosa; cuando se abusa de él, puede molestar, desorientar, hacer daño; incluso matar. El respeto a la vida y el sentido de la responsabilidad moral son indispensables para hacer un uso adecuado de las energías sonoras. A los estudiantes de la filosofía clásica se les exigía este sentido de la responsabilidad, donde se elegía cuidadosamente la música curativa para garantizar la salud, la pureza y la estabilidad del carácter.

El conocimiento de los ritmos, los sonidos y las palabras de poder ha sobrevivido a siglos de materialismo y siguen siendo un legado vivo para los siglos venideros.

El ser humano se asemeja a un instrumento musical muy complejo, único y delicadamente afinado. Cada átomo, cada molécula, cada célula, cada tejido y cada órgano del cuerpo emiten continuamente las frecuencias de la vida física, emocional, mental y espiritual.

En el siglo XIX se llevaron a cabo investigaciones científicas sobre los efectos fisiólogicos de la música, a base de medir sus incidencias sobre la respiración, el ritmo cardíaco, la circulación y la presión sanguínea. Como fruto e estas investigaciones, se encontraron secuencias musicales escogidas que conseguían aliviar dolores concretos. 


Fragmentos de "El Libro de la Terapia del Sonido" 
OLIVEA DEWHURST-MADDOCK






Cómo nos afecta la música:


La música enmascara los sonidos y sensaciones desagradables.

La música hace más lentas y uniformes las ondas cerebrales

La música influye en la respiración.

La música influye en el ritmo cardíaco y la presión arterial

La música reduce la tensión muscular y mejora el movimiento y coordinación del cuerpo

La música influye en la temperatura

La música aumenta los niveles de endorfinas

La música regula las hormonas del estrés

La música y el sonido estimulan la actividad inmunitaria

La música cambia nuestra percepción del espacio

La música cambia nuestra percepción del tiempo

La música refuerza la memoria y el aprendizaje

La música favorece la productividad

La música favorece el romance y la sexualidad

La música estimula la digestión

La música favorece la resistencia

La música mejora la receptividad inconsciente al simbolismo

La música genera la sensación de seguridad y bienestar


Fragmentos de EL EFECTO MOZART
Don Campbell

EL MISTERIO Y LA MAGIA DE LA MÚSICA


"Me preguntáis de dónde saco mis ideas. No puedo decirlo con exactitud, surgen sin haber sido evocadas, en el sueño  o la inspiración, por etapas o inmediatamente. Podría entonces asirlas con mis manos en plena naturaleza" 

Mozart



"Cuan hermosos son los murmullos de la Naturaleza, los suspiros dispersos por los aires, el rumor de las aguas, el de los vientos, el de los bosques, los que se deslizan por valles y montañas! ¡Con qué emoción me detengo siempre a escucharlos! Cuando me veis ensimismado es porque estoy escuchando esas armonías".

Maurice de Guerin


"Cuando la música nos arranca lágrimas, lloramos, no de exceso de dicha, sino a causa de una nostalgia que nos devora, que es impotencia y al propio tiempo impaciencia por alcanzar plenamente sobre la tierra y de una vez para siempre, aquellas divinas satisfacciones de las que sólo alcanzamos a entrever algunos pálidos reflejos a través de la música y de la poesía".

E.A. Poe



Escucha el Canto de la Vida. 

Búscalo y escúchalo primeramente en tu propio corazón. Búscalo hondo...más hondo. En todo corazón existe una melodía natural, una fuente obscura. Puede estar cubierta, y por completo oculta, silenciosa; pero allí está. Sabe que seguramente se encuentra dentro de ti.  Búscala ahí, y una vez que la hayas oído, la distinguirás más prontamente en torno tuyo.

La vida misma tiene su lenguaje y nunca está silenciosa. Su expresión no es un grito; es un canto. Aprende de él que tú eres parte de la Armonía; aprende de él a obedecer las leyes de la armonía. 

Observa atentamente toda la vida que te rodea.


fragmentos LUZ EN EL SENDERO de Mabel Collins



martes, 18 de noviembre de 2014

Escalones de Hermann Hesse



Así como toda flor se enmustia y toda juventud cede a la edad, 
así también florecen sucesivos los peldaños de la vida; 
a su tiempo flora toda sabiduría, toda virtud, 
más no les es dado durar eternamente. 
Es menester que el corazón, a cada llamamiento, 
esté pronto al adiós y a comenzar de nuevo, 
esté dispuesto a darse, animoso y sin duelos, 
a nuevas y distintas ataduras. 
En el fondo de cada comienzo hay un hechizo 
que nos protege y nos ayuda a vivir. 

Debemos ir serenos y alegres por la Tierra, 
atravesar espacio tras espacio 
sin aferrarnos a ninguno, cual si fuera una patria; 
el espíritu universal no quiere encadenarnos: 
quiere que nos elevemos, que nos ensanchemos 
escalón tras escalón. Apenas hemos ganado intimidad 
en un morada y en un ambiente, ya todo empieza a languidecer: 
sólo quien está pronto a partir y peregrinar 
podrá eludir la parálisis que causa la costumbre. 

Aun la hora de la muerte acaso nos coloque 
frente a nuevos espacios que debamos andar: 
las llamadas de la vida no acabarán jamás para nosotros... 
¡Ea, pues, corazón arriba! ¡Despídete estás curado! 


Autor: Hermann Hesse 

Oración a Dios en "El tratado sobre la tolerancia" de Voltaire




Ya no es por lo tanto a los hombres a los que me dirijo, es a ti, Dios de todos los seres, de todos los mundos y de todos los tiempos: si está permitido a unas débiles criaturas perdidas en la inmensidad e imperceptibles al resto del universo osar pedirte algo, a ti que lo has dado todo, a ti cuyos decretos son tan inmutables como eternos, dígnate mirar con piedad los errores inherentes a nuestra naturaleza; que esos errores no sean causantes de nuestras calamidades.


Tú no nos has dado un corazón para que nos odiemos y manos para que nos degollemos; haz que nos ayudemos mutuamente a soportar el fardo de una vida penosa y pasajera; que las pequeñas diferencias entre los vestidos que cubren nuestros débiles cuerpos, entre todos nuestros idiomas insuficientes, entre todas nuestras costumbres ridículas, entre todas nuestras leyes imperfectas, entre todas nuestras opiniones insensatas, entre todas nuestras condiciones tan desproporcionadas a nuestros ojos y tan semejantes ante ti; que todos esos pequeños matices que distinguen a los átomos llamados hombres no sean señales de odio y persecución; que los que encienden cirios en pleno día para celebrarte soporten a los que se contentan con la luz de tu sol; que aquellos que cubren su traje con una tela blanca para decir que hay que amarte no detesten a los que dicen la misma cosa bajo una capa de lana negra; que dé lo mismo adorarte en una jerga formada de una antigua lengua o en una jerga más moderna; que aquellos cuyas vestiduras están teñidas de rojo o violeta, que mandan en una pequeña parcela de un pequeño montón de barro de este mundo y que poseen algunos fragmentos redondeados de cierto metal, gocen sin orgullo de lo que llaman grandeza y riqueza y que los demás los miren sin envidia: porque Tú sabes que no hay en estas vanidades ni nada que envidiar ni nada de qué enorgullecerse.


¡Ojalá todos los hombres se acuerden de que son hermanos!


¡Qué odien la tiranía ejercida sobre sus almas como odian el latrocinio que arrebata a la fuerza el fruto del trabajo y de la industria pacífica!


Si los azotes de la guerra son inevitables, no nos odiemos, no nos destrocemos unos a otros en el seno de la paz y empleemos el instante de nuestra existencia en bendecir por igual, en mil lenguas diversas, desde Siam a California, tu bondad que nos ha concedido ese instante.




VOLTAIRE

viernes, 14 de noviembre de 2014

La dificultad de la percepción global




Una vez llegó un elefante a una ciudad poblada por ciegos. En esa ciudad se ignoraba
qué y cómo era ese extraño y enorme animal, así que decidieron llamar a los más eruditos entre ellos para que elevaran un dictamen. El primero se acercó al animal y palpó concienzudamente sus patas. Al rato sentenció: -Amigos, no hay duda. Un elefante es como una columna.

El segundo de ellos también se acercó al paquidermo y tocó a fondo sus orejas.
-Temo comunicaros que mi colega se ha equivocado. Un elefante es un gran abanico doble -dijo el segundo. 

El tercero, en cambio, centró su inspección en la trompa.

-Debo decir -proclamó- que mis dos colegas han errado en su apreciación. Es evidente que un elefante es como una gruesa soga. 

De este modo cada erudito captó su propio grupo de defensores y detractores, iniciándose una polémica que hizo que llegaran a las manos. 

En esto llegó al pueblo un hombre que veía perfectamente, y ante aquella confusión preguntó el motivo de la disputa. Desordenadamente, cada grupo volvió a defender su opinión sobre lo que en verdad era un elefante. 

Oídos a todos, el hombre que veía trató de sacarles de su error explicando que cada erudito sólo había percibido una parte del elefante, por lo que les describió cómo era en realidad el animal. Pero los ciegos creyeron que aquel hombre estaba loco. 

Lo expulsaron de su poblado, y continuaron por los siglos debatiendo entre ellos sobre lo que creían debía ser un elefante.



CUENTOS ORIENTALES

La dificultad de aprender verdaderamente




En cierta ocasión, un hombre de gran erudición, fue a visitar a un anciano que estaba considerado como un sabio. Llevaba la intención de declararse discípulo suyo y aprender de su conocimiento. Cuando llegó a su presencia, manifestó sus pretensiones pero no pudo evitar el dejar constancia de su condición de erudito, opinando y sentenciando sobre cualquier tema a la menor ocasión que tenía oportunidad. En un momento de la visita, el sabio lo invitó a tomar una taza de té. El erudito aceptó, aprovechando para hacer un breve discurso sobre los beneficios del té, sus distintas clases, métodos de cultivo y producción. Cuando la humeante tetera llegó a la mesa, el sabio empezó a servir el té sobre la taza de su invitado. Inmediatamente, la taza comenzó a rebosar, pero el sabio continuaba vertiendo té impasiblemente, derramándose ya el líquido sobre el suelo.

-¿Qué haces insensato? -clamó el erudito-. ¿No ves que la taza ya está llena?


-Ilustro esta situación -contestó el sabio-. Tú, al igual que la taza, estás ya lleno de tus propias creencias y opiniones. ¿De qué te serviría que yo tratara de enseñarte nada?



CUENTOS ORIENTALES

miércoles, 12 de noviembre de 2014

SOBRE LA ALEGRÍA INDESTRUCTIBLE



El mayor romance que puedes tener es el romance con Dios... El es el amante y nuestras almas son las amadas, y cuando el alma halla al mayor amante del universo, entonces empieza el romance divino.

 -Paramahansa Yogananda

¿Habéis intentado atrapar el fuego fatuo de ese ‘algo más’ que aún danza en el fondo de vuestros sentimientos al completar vuestros deseos? Analizadlo : Suspiráis por algo mientras no sois capaces de alcanzarlo, pero cuando ya lo tenéis acabáis tarde o temprano hartos de ello y queréis ‘algo más’.

Incluso si la vida os diera de golpe todo lo que quisierais - riqueza, amigos, poder- al cabo de poco tiempo os hartaríais y querríais algo más. Pero hay algo de lo que nunca podrás cansarte: la alegría.

Mientras buscas diversas cosas, directa o indirectamente, estás en realidad buscando la felicidad a través de la realización de tus deseos. No buscas aquellas cosas que te producen tristeza. Tampoco deseas aquellas cosas que te hacen feliz al principio pero que más tarde te hunden en el remordimiento. No importa cual sea tu objetivo, lo buscarás con ilusión, esperando sentirte realizado cuando lo alcances, y así debe ser cuando lo hagas. ¿Entonces por qué no buscar la felicidad directamente? ¿Por qué la buscas por medio de placeres materiales?


Cuando suplicas el favor de efímeros placeres materiales, tu felicidad depende de lo que duren estos. Los objetos materiales así como la satisfacción de los deseos materiales son temporales; por esta razón , toda la felicidad que de ellos se deriva es también temporal. Comer, oler fragancias, escuchar música, mirar bellos objetos - son cosas evanescentes, que duran mientras duren los sentidos del tacto, el olfato, la vista o hasta que la mente esté cansada de esa sensación y busque un nuevo estímulo.

No deseas una alegría transitoria que te entristezca al desaparecer. Estás buscando una felicidad que no es únicamente tentadora. Deberías buscar una alegría que brille para siempre como el radio.

Aún y así no deseas una felicidad que sea siempre igual; deseas una alegría cambiante, que cautive tu mente, que mantenga tu mente perpetuamente ocupada e interesada. La felicidad que llega y comienza a funcionar solo sirve para tentarte; los placeres que llegan a ser monótonos te cansan; la alegría que llega momentáneamente y después se va, dejándote en un estado de indiferencia, es torturante.


La felicidad que rítmicamente cambia pero que ella misma es inmutable, como un actor que interpreta diferentes papeles, es lo que estás buscando. Tal alegría solo puede ser alcanzada mediante la meditación profunda y constante. La fuente interior de la siempre nueva alegría puede aplacar tu sed. A causa de su propia naturaleza, la alegría divina es el único encantamiento que no puede cansar la mente o hacernos querer cambiarla por otra cosa.

En la búsqueda del bien o del mal, es la felicidad lo que siempre estás buscando. Lo primero promete felicidad y proporciona tristeza; lo segundo parece proporcionar tristeza por sus requisitos de fuerza de voluntad y disciplina, pero al final te dará una felicidad duradera.

Dios es infinita alegría, y cuando le has encontrado ya no te hace falta perseguir el ‘algo más’ que siempre huye de ti. Dios es ese ‘algo más’. Hallándole, no te hará falta buscar más. En la siempre nueva felicidad de Dios tendrás todo lo que siempre habías buscado.


Así que no busquéis la plenitud a través de medios materiales, o a través de deseos inspirados por ellos. Buscad la indestructible felicidad que hay en vuestro interior y hallaréis eterna, siempre consciente y nueva Felicidad: Dios. Al contrario que los placeres materiales, esta alegría no es una cualidad abstracta de la mente; es una cualidad consciente cualidad del Espíritu. Búscala y hallarás el bienestar eterno. Cuando hayas obtenido esta felicidad nunca podrás ser un cínico que odia el mundo y condena a sus habitantes. En vez de eso, te hallarás en la posición de apreciar correctamente la creación de Dios. Como Su hijo inmortal, se supone que debes disfrutar la belleza de su trabajo con infinita alegría de tu naturaleza eterna, que es una felicidad perpetua. Pero aquellas personas que se deleitan en lo material sin conocer la superlativa alegría de Dios, se convierten en materialistas. Es una desgracia actuar como un mortal descontento, persiguiendo deseo tras deseo, cuando estás hecho de acuerdo con la imagen de Dios, que es eterna y siempre nueva alegría capaz de satisfacer todos los deseos.



Cuando los inmortales se comportan como mortales, experimentan el placer, la tristeza y la indiferencia en sus naturalezas. Eso es por lo que debes destruir esta naturaleza cambiante, adherida a tu inmutable alma inmortal. Cuando halles la verdadera naturaleza de tu alma de infinita felicidad, esa alegría indestructible permanecerá contigo a través de todas las experiencias de la vida, ya sean gratas o desagradables. Tu felicidad permanecerá inamovible ante el choque de los placeres terrenales. Disfrutarás de todo con esa alegría que es Dios. ‘Sin ser nunca atraído por el mundo sensorial, el yogui experimenta la felicidad del Ser, su alma se une a la del Espíritu y alcanza una alegría indestructible.’*



Paramahansa Yogananda-fragmentos

sábado, 8 de noviembre de 2014

LA MAGIA DE LA MÚSICA



La música es la armonía del cielo y de la tierra.
Yuel-Ji Músico chino
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La música es el lenguaje que me permite comunicarme con el más allá.
Robert Schumann (1810-1856) Compositor alemán
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La música es el corazón de la vida. Por ella habla el amor; 
sin ella no hay bien posible y con ella todo es hermoso.
Franz Lisz(1811-1886) Pianista y compositor austriaco de origen húngaro.
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La música debe hacer saltar fuego en el corazón del hombre, 
y lágrimas de los ojos de la mujer.

Ludwig Van Beethoven
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Si no fuera físico, probablemente sería músico. 
A menudo pienso en música. Vivo mis sueños en música. 
Veo mi vida en términos musicales. 
No  puedo decir si habría podido hacer alguna pieza creativa de importancia 
en la música, pero sí sé que lo que más alegría me da en la vida es mi violín”.

Albert Einstein
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La música, lo eterno y lo ideal. 
No se refiere a la pasión, al amor, 
o desesperación por tal o cual individuo, 
sino a la pasión, al amor y a la desesperación en sí. 
Richard Wagner (compositor alemán:1813-1883) 
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La música no es sólo el arte más joven, sino tal vez el único cuyo 
ejercicio, si ha de ser eficaz, exige una completa juventud de espíritu. 
Manuel De Falla (compositor español:1876-1946) 
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La música excava el cielo. 
Charles Baudelaire (poeta francés:1821-1867) 
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Sólo hay tres voces dignas de romper el silencio: 
la de la poesía, 
la de la música, y la del amor. 
Amado Nervo (poeta, novelista y ensayista mexicano:1870-1919) 
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La música es un eco del mundo invisible. 
Giuseppe Mazzini (político italiano:1805-1872) 
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La música es un nexo entre el hombre y el cosmos. 
Pitágoras (filósofo y matemático griego:585 a.C.-495 a.C.) 
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La música puede definirse como la ciencia de los amores, 
entre la armonía y el ritmo. 
Platón (filósofo griego:427 a.C.-347 a.C.) 
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En el planeta donde vivo, Júpiter, la música está por todas partes: 
en el murmullo del agua, 
en el ruido de las hojas, en el canto del viento. 
Las flores murmuran y cantan; todo produce sonidos melodiosos. 
¡La Naturaleza es tan admirable! 
Todo nos inspira el deseo de estar con Dios.(...) 
No tenemos instrumentos: son las plantas y los pájaros los coristas.
 El pensamiento compone, y los oyentes disfrutan sin audición musical, 
sin el recurso de la palabra, y eso a una distancia inconmensurable. 
En los mundos superiores esto es aún más sublime. 


Wolfgang Amadeus Mozart (compositor austriaco:1756-1791)