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viernes, 6 de mayo de 2016

CAUSAS DE LA REENCARNACIÓN





"Así también nos dice la filosofía antigua que el hombre concebido en la mente divina va tomando forma poco a poco en los diversos talleres de la fábrica del universo hasta culminar su perfección.

La misma filosofía nos enseña que la naturaleza nunca deja nada imperfecto, y si fracasa en el primer intento, lo reitera hasta triunfar. Cuando se desenvuelve un embrión humano, el plan de la naturaleza es que produzca un hombre físico, intelectual y espiritualmente perfecto. El cuerpo ha de nacer, crecer y morir; la mente ha de educirse, robustecerse y equilibrarse; el espíritu ha de iluminar mente y cuerpo de modo que con él se identifiquen. Todo ser humano ha de recorrer el "círculo de necesidad" para llegar al término de su perfección. Así como los rezagados en una carrera se afanan tan sólo al principio, mientras que el vencedor no para hasta alcanzar la meta, así también en la carrera del perfeccionamiento hay espíritus que se adelantan y llegan a la meta cuando los demás quedan detenidos por los obstáculos que les opone la materia. Algunos desdichados caen para no volverse a levantar y pierden toda esperanza de vencimiento, pero otros se levantan y empiezan de nuevo la carrera.

El hombre reencarna a causa de la concupiscencia y de la ilusión que nos mueve a tener por reales las cosas del mundo. De los sentidos proviene la alucinación que llamamos contacto, del contacto del deseo, del deseo la sensación (también ilusoria), de la sensación la concupiscencia, la generación, y de la generación la enfermedad, la decrepitud y la muerte. Así, a la manera de las vueltas de una rueda se suceden alternativamente los nacimientos y las muertes cuya causa determinante es el apego a las cosas de la tierra y cuya causa eficiente es el karma o fuerza de acción moral en el universo de que deriva el mérito y demérito. Por esto decía Buda: " Quien anhele librarse de las molestias del nacimiento, mate el deseo para invalidar así la causa determinante o sea el apego a las cosas terrenas" 




fragmento de ISIS SIN VELO 
Autora: HELENA P. BLAVATSKY

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