Entrada destacada

LA CIVILIZACIÓN COMO ESCUELA...

" La civilización es la escuela en donde el alma aprende las lecciones que le enseña el Logos. Cuando el alma entra en el pr...

sábado, 25 de febrero de 2017

Sobre los Ángeles Caídos...y los atlantes


La imagen puede contener: cielo, puente, nubes y exterior

"Los llamados "Angeles Caídos" son la Humanidad misma. El Demonio del Orgullo, de la Lujuria, de la Rebelión y del Odio no existía antes de la aparición del hombre físico consciente. El hombre es quien ha engendrado y criado al demonio, y le ha permitido desarrollarse en su corazón; él es también quien ha contagiado al Dios que mora en él mismo, enlazando al Espíritu puro con el Demonio impuro de la Materia. 

La leyenda de los "Angeles Caídos", en su significado esotérico, contiene la clave de las múltiples contradicciones del carácter humano; señala ella el secreto de la conciencia de sí en el hombre; es el eje en que gira todo un Ciclo de vida; la historia de su evolución y desarrollo.

Los Atlantes, primera progenie del hombre semidivino después de su separación en sexos, y por tanto, los primeros engendrados y los mortales que primeramente nacieron al modo humano, fueron los primeros "sacrificadores" al Dios de la Materia. Son ellos, en el oscuro y remoto pasado, en edades más que prehistóricas, el prototipo sobre el cual se construyó el gran símbolo de Caín, los primeros antropomorfistas que adoraron la Forma y la Materia (2), culto que pronto degeneró en personal, y que luego condujo al culto sexual y al falicismo que reina supremo hasta hoy día en el simbolismo de todas las religiones exotéricas de rituales, dogmas y formas. 

De este modo fue cómo los primeros Atlantes, nacidos en el Continente Lemur, se separaron desde sus primeras tribus en buenos (1) y en malos(2); en los que adoraron al Espíritu invisible de la Naturaleza(1), cuyo Rayo siente el hombre dentro de sí mismo, o Panteístas (1), y en los que rendían un culto fanático a los Espíritus de la Tierra(2), los Poderes antropomórficos y tenebrosos, con quienes se aliaron. (2)

Los que cayeron víctima de su naturalezas inferiores, se convirtieron en esclavos de la Materia (2). De "Hijos de la Luz y la Sabiduría"(1), concluyeron por ser "Hijos de las Tinieblas"(2). Cayeron en la batalla de la vida mortal con la Vida inmortal, y todos los que cayeron así, fueron la semilla de las futuras generaciones de Atlantes.




Los Misterios del Cielo y la tierra revelados por sus Maestros Celestes en los días de su pureza se convirtieron en un foco de luz cuyos rayos se debilitaban necesariamente al difundirse y derramarse en un suelo refractario, por lo demasiado material. Entre las masas esos misterios degeneraron en Hechicería  y tomaron más tarde la forma de religiones exotéricas, de idolatría llena de supersticiones, y del culto al hombre. Solamente un puñado de hombres primitivos -en quienes ardía brillantemente la chispa de la Sabiduría Divina, la cual aumentaba su intensidad(1) a medida que se tornaba más y más tenue a cada edad en los que la empleaban con fines maléficos(2)- permanecieron como custodios electos(1) de los Misterios revelados a la humanidad por los Maestros Divinos. 

El pecado no consistió en usar de los nuevos poderes desarrollados, sino en usarlos mal; en hacer del tabernáculo, destinado a contener un Dios, el templo de todas las iniquidades espirituales.(2) Los poderes y atributos del Hombre-Deva se hicieron servidores de las pasiones fisiológicas y psíquicas,(2) que acaban de despertarse en el hombre físico, en lugar de ser lo contrario, el Ojo perdió sus poderes. Extinguió en ellos todo fulgor espiritual y divino. Cayeron víctimas de sus naturalezas animales y criaron "monstruos"...


fragmento de Doctrina Secreta - H.P. BlAVATSKY

(1) Hijos de la Luz y la Sabiduría 
(2) Hijos de las Tinieblas

jueves, 23 de febrero de 2017

VIDA, ESTAMOS EN PAZ de Amado Nervo


La imagen puede contener: cielo, nubes, exterior, naturaleza y agua

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;
porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;

que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.

...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!

Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

La imagen puede contener: cielo, árbol, océano, planta, exterior, naturaleza y agua

Amado Nervo

LA MONTAÑA de Amado Nervo

La imagen puede contener: cielo, montaña, flor, nubes, naturaleza y exterior

Desde que no persigo las dichas pasajeras,
muriendo van en mi alma temores y ansiedad:
la Vida se me muestra con amplias y severas
perspectivas, y siento que estoy  en las laderas
de la montaña augusta de la Serenidad.
Comprendo al fin el vasto sentido de las cosas;
sé escuchar en silencio lo que en redor de mí
murmuran piedras, árboles, ondas, auras y rosas…
y advierto que me cercan mil formas misteriosas
que nunca presentí.
Distingo un santo sello sobre todas las frentes;
un divino me fecit Deus, por dondequier,
y noto que me hacen signos inteligentes
las estrellas, arcano de las noches fulgentes,
y las flores, que ocultan enigmas de mujer.
La Esfinge, ayer adusta, tiene hoy ojos serenos;
en su boca de piedra florece un sonreír
cordial, y hay en la comba potente de sus senos
blanduras de almohada para mis miembros llenos
a veces  de la honda laxitud del vivir.
Mis labios, antes pródigos de versos y canciones,
ahora experimentan el deseo de dar
ánimo a quien desmaya, de verter bendiciones,
de ser caudal perenne de aquellas expresiones
que saben consolar.
Finé mi humilde siembra; las mieses en las eras
empiezan a dar fruto de amor y caridad;
se cierne un gran sosiego sobre mis sementeras;
mi andar es firme…
¡Y siento que estoy en las laderas
de la montaña augusta de la Serenidad!

Amado Nervo

martes, 14 de febrero de 2017

EN LAS CONSTELACIONES de Rubén Darío



La imagen puede contener: noche

En las constelaciones Pitágoras leía, 
yo en las constelaciones pitagóricas leo; 
pero se han confundido dentro del alma mía
el alma de Pitágoras con el alma de Morfeo. 

Sé que soy, desde el tiempo del Paraíso, reo;
sé que he robado el fuego y robé la armonía;
que es abismo mi alma y huracán mi deseo;
que sorbo el infinito y quiero todavía... 

Pero ¿qué voy a hacer, si estoy atado al potro
en que, ganado el premio, siempre quiero ser otro, 
y en que, dos en mí mismo triunfa uno de los dos? 

En la arena me enseña la tortuga de oro
hacia dónde conduce de las musas el coro 
y en dónde triunfa, augusta, la voluntad de Dios.

No hay texto alternativo automático disponible.

Rubén Darío

lunes, 13 de febrero de 2017

AMA TU RITMO... de Rubén Darío

    La imagen puede contener: montaña, cielo, exterior, naturaleza y agua

Ama tu ritmo y ritma tus acciones 
bajo su ley, así como tus versos; 
eres un universo de universos 
y tu alma una fuente de canciones.

La celeste unidad que presupones 
hará brotar en ti mundos diversos, 
y al resonar tus números dispersos 
pitagoriza en tus constelaciones.

Escucha la retórica divina 
del pájaro, del aire y la nocturna 
irradiación geométrica adivina;
mata la indiferencia taciturna
y engarza perla y perla cristalina 
en donde la verdad vuelca su urna.

La imagen puede contener: una o varias personas, exterior y texto

Rubén Darío

domingo, 12 de febrero de 2017

El Poeta a las Musas - Ruben Darío

La imagen puede contener: 2 personas

Tengo que preguntaros ¡oh divinas
Musas! si el plectro humilde que meneo
mejor produzca los marciales himnos,
y dé armonía al cántico guerrero,

o de Natura los preciados dones
ensalce al son de cadenciosos versos,
o en églogas armónicas repita
de Títiro el cantar y Melibeo.

Decidme, sacras Musas, si el conturno
trágico calce de grandioso fuego
henchido el corazón;o si la trompa
que puede producir los cantos épicos

empuñe osado; o si la ebúrnea lira
vagos intenten dominar mis dedos
para cuajar el aire de armonías
dulces como las mieles del Himeto.

Yo ansío la corona que la Fama
brinda a los sacerdotes de lo bello,
y corro en busca del divino lauro,
verde siempre al fulgor apolíneo,

En su loco afanar la mente mía
alza a la altura el atrevido vuelo,
y se embebe en la luz de lo infinito
al admirar a los pasados genios.

Rudo en mi oído escucho resonante
el hexámetro rígido de Homero
y el son melifluo de la flauta de oro
que inventa Pan dentro de los bosques griegos.

Siglos pasados, extendiendo el Arte
su eterna luz y su poder excelso,
materia de inmortales concepciones
e instrumentos y voz al vate dieron.

Batió el Pegaso el ala voladora,
irguió la crin y del Olimpo heleno
hirió la cumbre con el leve casco;
y el poeta preludió su hosanna eterno
.

La imagen puede contener: una o varias personas y personas de pie
El padre Apolo derramó su gracia,
el padre Apolo del talante regio,
aquel del verso rítmico y sonante
que llenaba el abismo de los cielos.

Y fue el pota de laurel ceñido
del rubio Dios en los alegres juegos,
e infinita cadencia inagotable
brotada de sus labios entreabiertos.

Pero este siglo, Musas, tan extraño
del arte universal a los portentos
¿a quién no infunde temerosa idea
por más que lleve ardores en el pecho?

¿Qué ley ha de seguir el que el vibrante
bordón del arpa pulsa, y el soberbio
cantar pretende a las sonoras alas
confiar ansioso, de los vagos vientos?

Cruje la inmensa fábrica y retumba
incesante golpear de broncos hierros;
y tal parece que martilla el yunque,
gobernador del mundo, Polifemo.

Decidme si he de alzar voces altivas
ensalzando el espíritu moderno;
o si, echando al olvido estas edades,
me abandone a merced de los recuerdos.

Porque es más de mi agrado el engolfarme
en mis tranquilos clásicos recreos,
en pasadas memorias, y en delicias
que me suelen traer días pretéritos.

Ya no se oye de Eschylo la palabra
vibradora y terrible como el trueno,
ni repite rapsodio vagabundo
las rudas notas del mendigo Homero.

Calló el rabel de Teócrito apacible
que amor cantó de rústico monteros,
rodaron las estatuas de los pórticos
y enmudeció el oráculo de Delfos.

Hoy el rayo de Júpiter Olímpico
es esclavo de Franklin y de Edison;
ya nada queda del flamante tirso,
y el ruin Champagne sucedió al Falerno.

Las abejas del Ática libaron
flores sagradas de divinos pétalos,
alimentadas con la savia pura
que a raudales brotó de virgen suelo.

Se congregaron los poetas todos,
y fijos en el lauro de Menermo,
pulsaban los alambres de las cítaras
inventando dulcísimos conciertos.

Y así reinaba el Arte poderoso,
de par en par las puertas de su templo,
y bajo un cielo azul iban errantes
las balsámicas brisas del Egeo.

Todo acabó. Decidme, sacras Musas,
¿cómo cantar en este aciago tiempo
en que hasta los humanos orgullosos
pretenden arrojar a Dios del cielo?


[Managua, 1884]

Rubén Darío





sábado, 11 de febrero de 2017

Los peligros del "Esoterismo"


La imagen puede contener: noche y exterior


Llámase esotérico al núcleo o corazón oculto de los Seres y Cosas. Su causa, su raíz, su por qué. Es lo que no está oculto sino a la vista tras una cobertura o velo, aunque la ignorancia de los observadores y su superficialidad materialista, les hace negar todo lo que su conceptos estrechos y carentes de altura espiritual les impiden ver, oscurecida por prejuicios y falsa información.

Si elegimos un ejemplo entre mil, lo esotérico sería la hoja de la espada, visible y conocida tan sólo por quienes se atreven a manejarla y extraerla de la vaina o funda, única cosa evidente para el que no conozca la naturaleza del arma y más afecto a los adornos superficiales que a las honduras sólidas y brillantes, peligrosas para los no instruídos en su uso y percepción. Así, lo exotérico no sería de manera alguna antítesis de lo esotérico, sino su caja o continente que está naturalmente relacionado con su contenido.

La Naturaleza es funcionalmente una. Y quien brutalmente separe lo esotérico de lo exotérico, está seccionando la vida, disipándola y matando todo aquello que la vida aliente. Son inconscientes asesinos intelectuales de la Realidad.

¿Es que no hay cosas secretas?

Nuestra capacidad de conocimiento, percepción y vivencia no está en relación con las cosas misteriosas tan sólo, sino aún en mayor medida con nuestra propia capacidad. Tanta agua saca una cucharilla de un pequeño recipiente como del mar. Inútil es tratar de extraer más líquido que el que nuestra cucharilla-conciencia pueda contener. Lo práctico, para el que realmente quiera avanzar en el Sendero de la Espiritualidad, o sea, del verdadero esoterismo, no constituye el darse de cabeza contra la cerrada puerta, sino saber fabricar la llave que la abrirá. Y esa llave, como lo representaron sabiamente los antiguos egipcios con lo que llamamos Ank o Llave de la Vida, es el hombre mismo.

Si una persona es fanática o está obnubilada por creencias infantiles, se detendrá a cada paso ante lo "exótico". Y hará una división "maniqueista" de la vida entre lo esotérico -lo que ella ignora- y lo exotérico -lo que ella sabe- Hará de la Sagrada Ciencia una concepción primitiva y errónea, sobrecargada de superstición y miedo. Y buscará por retorcidos senderillos peligrosos ascender a una cumbre que siempre se le escapa y que le hace gastar su existencia marchando encorvado bajo el peso de sus propias fantasías, que pueden despeñarle a los abismos de la locura, del egoísmo y la miseria física y moral.

¿Existen entonces peligros en el esoterismo?

Sí, pero como los que están potencialmente en un automóvil que no se sepa conducir, en una Biblia que no se sepa leer, en un Bhagavad Gita que no se interprete correctamente, en un arma en las manos de un niño, o un remedio que no se atine a administrar correctamente.

El agua es imprescindible para todos nosotros, pero ahoga y mata al que se arroja a ella y la ingiere por las narices.


Por ello hemos colocado en nuestro encabezamiento "Esoterismo" entre comillas. Pues lo que muchos entienden como tal no lo es, sino un burdo remedo. Una farsa peligrosa y alucinante. 

Desgraciadamente, las características especiales de nuestro momento histórico de cambios y manipulaciones, han engendrado una frondosa literatura de "esoterismo-ficción", que nada tiene que ver con el verdadero esoterismo filosófico, con la búsqueda real de las Raíces del Arbol de la Vida.

Allí los tenéis. No pasa día sin que aparezcas alguna nueva publicación o "Escuela" que le llena la cabeza a los incautos sobre la manera de levantar Kundalini a través de rebuscadas relaciones sexuales, sobre cómo llegar al Nirvana comiendo zanahorias, de la forma y manera de hacerse un paseillo en un OVNI o de conocer, como amiguete de taberna, a los Maestros de Sabiduría.

Toda una fauna "esotérica" rebuzna sus pseudoconocimientos, relincha sus creencias demenciales y hocica en cuanto monumento nos legó la antigüedad, atribuyendo la construcción de la Gran Pirámide a los extraterrestres, o afirmando que "La Jerarquía" (¿tendrán una mínima idea esos pobrecitos de lo que están hablando?) se trasladó del Tibet a los Andes, o de California a Ibiza.

Todo el mundo hace horóscopos, cree saber alquimia, lee las líneas de las manos, convoca a los espíritus, receta hierbas curativas, y las "Iniciaciones" llegan por correo en sobre abierto para impresos, previo pago de unos pocos dólares.

Se amontonan los explotadores con los explotados y a la suma de ignorancia se le llama "Conocimiento Esotérico". Basta con que muchos crean en una cosa para que pase a ser una certeza, un dogma. Como la democracia está de moda, también se aplica en este terreno. Tanto se ha mentalizado a las gentes que, si los más afirman algo, tienen prioridad sobre toda minoría.

Desde un rincón de la Historia, Sócrates afirma en los libros de Platón que, aunque todos los hombres se volviesen ciegos, la luz seguiría existiendo y los árboles serían verdes. Pero él, ya en su tiempo, tuvo que apurar una copa de cicuta por no coincidir con la momentánea mayoría que regía Atenas. La estupidez humana no es nueva... Los que son nuevos son los estúpidos.

La marea negra de esta desinformación fanática toca todas las playas de las actividades humanas. Se extiende. Es peligrosa.

¿No se relaciona acaso la consumición de drogas con la obtención de vivencias "sobrenaturales" ?

¿Qué tiene que ver el verdadero esoterismo con toda esa basura?
Nada. Pero por todas partes surgen sectas cofradías más o menos secretas que escudándose en la Gorgona paralizante de sus aberraciones, hacen más y más víctimas.

Ante estas demenciales manifestaciones de masificación cabe el preguntarnos ¿qué es lo que pasa? ¿Por qué tanta locura y violación de los más elementales derechos humanos? ¿Cómo logran deformar la realidad, retorcer la Historia, amenazar a cuanta persona bien intencionada quiera saber algo más sobre la vida y sobre la muerte?

La respuesta es simple, pero terrible.

Estamos viviendo los últimos tiempos de una forma cultural, de una civilización que se derrumba sobre sus propias bases, las sepulta y las ignora.

Es evidente el advenimiento de una nueva Edad Media y como en un gran terremoto, todas las cosas elevadas tienden a caer rodando a los pies de los desconcertados, que las mutilan y tallan en sus otrora bellas formas, sus idolillos y monstruos que surgen de sus terrores. Y luego las adoran para ser aplastados por nuevas moles que se precipitan destrozadas desde lo alto.

Cuando los bárbaros entraron en roma se utilizaron las estatuas marmóreas que coronaban el Mausoleo de Adriano como piedras de improvisadas catapultas y onagros...destrozándolas primero.


El vacío de poder creado por la caída de los Valores Permanentes ha dado lugar a la penetración de creencias exóticas portadas por hombres fanáticos. El miedo les abre paso, la ignorancia allana sus caminos. La enanocracia eleva a los bufones en el aire y los proclama "Enviados", "Gurús", "Maestros". Y de tales mentores, tales enseñanzas.

Mas nada ganaremos haciendo un simple catálogo esbozado de nuestras desgracias. No debemos ser catastrofistas. Debemos elevar nuestra esperanza y nuestro esfuerzo como un viejo y renovado pendón que rescate al individuo humano de la masa de lodo inhumano, de la inercia fatalista y sensual que debilita.

Existe un Esoterismo Verdadero, Filosófico, Humanista y creyente en Dios y en todas sus criaturas visibles e invisibles. 

La imagen puede contener: exterior

Existe una Acro-polis o "Ciudad alta", una Aristocracia Espiritual a la que tienen derecho y acceso todos aquellos que, olvidándose de separatismos, traten de ayudar a salir de la ciénaga a sus hermanos, no sólo con bellas palabras sino tendiéndoles los brazos, sin importarles de dónde vengan, sino adónde quieran ir, y señalándoles caminos limpios y seguros.

Toda dama, todo caballero en el ancestral sentido de estos términos, está moralmente comprometido no sólo a ser libre, sino a ayudar a liberarse a los otros. Hay que inspirar buenas acciones y hay que trabajar duramente, cabalgando los propios defectos y forzándolos a encarar los abismos para asomarse a ellos y dar ayuda a tantos necesitados.

Sí, el verdadero Esoterismo, existe, existió y existirá. Es la búsqueda de las Esencias, de lo Puro, de lo Alto, de lo Inmortal, del Hombre y de Dios. Es la verdad sin ropajes innecesarios, es la Semilla Nueva del Hombre futuro. Heredero de sus Mayores, que no deforma la Historia pasada ni que se forjará en el porvenir. Es lo natural en el seno de la Naturaleza.


Y el verdadero Esoterista es, ante todo, Filósofo. Lejos están de él las creencias absurdas y los orgullos dementes. Sencillamente investiga, sin perder cortesía ni elegancia. Antes que Mago, quiere ser un hombre bueno, pues sabe que no magia mayor que la que otorga la bondad y porque está en su Naturaleza interior el ser bueno, aunque no hubiese karma que lo premie.



Ama lo Bello y lo Justo. Cualidades y valores que son siempre evidentes para el que los busca de corazón.

Cree en Dios, cree en sí mismo, cree en el Destino Benéfico que el altísimo ha otorgado a todos los Seres del Universo, visible e invisible.


Para él no existen los peligros del Esoterismo.

Porque el verdadero Esoterismo bien entendido, no es un peligro, sino un retorno a la Naturaleza y a Dios. ¿Te atreves tú a retornar? ¿Volver a la alegría, volver a creer?

Más allá del horizonte tenebroso, se alza un Nuevo Amanecer.




Jorge Angel Livraga Rizzi- 
Septiembre 1984
Cruz de París en Artes, Ciencias y Letras

viernes, 10 de febrero de 2017

MARGARITA ESTÁ LINDA LA MAR -RUBEN DARIO


La imagen puede contener: montaña, flor, cielo, exterior, naturaleza y agua


Margarita está linda la mar, 
y el viento, 
lleva esencia sutil de azahar; 
yo siento 
en el alma una alondra cantar; 
tu acento: 
Margarita, te voy a contar 
un cuento: 

Esto era un rey que tenía 
un palacio de diamantes, 
una tienda hecha de día 
y un rebaño de elefantes, 
un kiosko de malaquita, 
un gran manto de tisú, 
y una gentil princesita, 
tan bonita, 
Margarita, 
tan bonita, como tú. 

La imagen puede contener: una persona, flor y niño(a)
Una tarde, la princesa 
vio una estrella aparecer; 
la princesa era traviesa 
y la quiso ir a coger. 

La quería para hacerla 
decorar un prendedor, 
con un verso y una perla 
y una pluma y una flor. 


Las princesas primorosas 
se parecen mucho a ti: 
cortan lirios, cortan rosas, 
cortan astros. Son así. 

Pues se fue la niña bella, 
bajo el cielo y sobre el mar, 
a cortar la blanca estrella 
que la hacía suspirar. 


La imagen puede contener: exterior

Y siguió camino arriba, 
por la luna y más allá; 
más lo malo es que ella iba 
sin permiso de papá. 

Cuando estuvo ya de vuelta 
de los parques del Señor, 
se miraba toda envuelta 
en un dulce resplandor. 

Y el rey dijo: «¿Qué te has hecho? 
te he buscado y no te hallé; 
y ¿qué tienes en el pecho 
que encendido se te ve?». 

La princesa no mentía. 
Y así, dijo la verdad: 
«Fui a cortar la estrella mía 
a la azul inmensidad». 


La imagen puede contener: una o varias personas

Y el rey clama: «¿No te he dicho 
que el azul no hay que cortar?. 
¡Qué locura!, ¡Qué capricho!... 
El Señor se va a enojar». 

Y ella dice: «No hubo intento; 
yo me fui no sé por qué. 
Por las olas por el viento 
fui a la estrella y la corté». 

Y el papá dice enojado: 
«Un castigo has de tener: 
vuelve al cielo y lo robado 
vas ahora a devolver». 


La imagen puede contener: nubes, cielo, exterior y naturaleza

La princesa se entristece 
por su dulce flor de luz, 
cuando entonces aparece 
sonriendo el Buen Jesús. 

Y así dice: «En mis campiñas 
esa rosa le ofrecí; 
son mis flores de las niñas 
que al soñar piensan en mí». 

Viste el rey pompas brillantes, 
y luego hace desfilar 
cuatrocientos elefantes 
a la orilla de la mar. 

La princesita está bella, 
pues ya tiene el prendedor 
en que lucen, con la estrella, 
verso, perla, pluma y flor. 

* * * 


Margarita, está linda la mar, 
y el viento 
lleva esencia sutil de azahar: 
tu aliento. 

Ya que lejos de mí vas a estar, 
guarda, niña, un gentil pensamiento 
al que un día te quiso contar 
un cuento.


La imagen puede contener: una persona

RUBEN DARIO

miércoles, 8 de febrero de 2017

Las formas Mentales

"El Universo es mente,
todo es mental"
El Kybalion

La imagen puede contener: océano, cielo, exterior, naturaleza y agua

Esta antigua -y siempre actual- afirmación que los griegos extrajeron de más viejos aforismos egipcios y que nos ha llegado a través de las versiones de los neoplatónicos de Pérgamo y Alejandría conservaron, y cuyos fragmentos han sido comentados y recomendado muchas veces con mayor o menor fortuna, guarda una verdad que rebasa el campo de lo metafísico para llegar hasta lo cotidiano, lo que nos afecta a todos en cualquier momento.

Cada uno de nosotros y nuestro entorno cobra realidad sensible según como es pensado. Esto no cambia los Arquetipos que nos aguardan al final del Sendero, tal cual Platón explicó genialmente, pero nuestra intención en este artículo es referirnos, no al Logos o Idea Divina que cual timonel rige la marcha del Universo de manera inteligente y que se refleja en las estrellas y en los átomos, sino a la parte humana que nos toca vivir, personalmente, en los límites de nuestro espacio-tiempo.


No debemos ser egoístas, pero no podemos evitar el ser egocéntricos.


Protágoras dijo que: "el Hombre es la medida de todas las cosas" y con ello se refería no sólo a la conciencia humana y al universo, sino hasta a su cuerpo físico, que le da noción de lo pequeño y de lo grande, de lo cercano y lo lejano. El Hombre-microcosmos es en sí una imagen viviente de ese Dios-macrocosmos en el cual Es y Está.



La imagen puede contener: una o varias personas, árbol, exterior y naturaleza

Todo valor capaz de ser entendido y vivido, realmente vivido por cada uno de nosotros, entraña no tanto una ascesis a las Escondidas Fuentes de la Verdad, sino a relaciones entre nuestro Yo y lo que podemos llamar nuestro entorno.


Pero esto nos presenta un doble problema inicial: cuando nacimos a esta vida es evidente que nuestro entorno ya existía, y así tomamos conciencia de creencias religiosas, políticas, científicas, artísticas, usos sociales según sexo y condición, expresión idiomática según la lengua del país y la familia en la cual nos desarrollamos. Apreciamos alimentos y bebidas. Aprendimos a manejar instrumentos , desde nuestro propio cuerpo hasta las máquinas y utensilios de propiedad o de uso que nos rodearon. Pero...ante esta preexistencia del entorno nos podemos preguntar: ¿Y yo, existía antes de nacer? ¿Dónde? ¿Cómo?... Y si Yo no existía, ¿nací con mi cuerpo? ¿Mi Yo es sólo la suma y combinación de propiedades de la materia, algunas desconocidas aún científicamente?


El poder pensar percibiéndolo le otorga realidad a mi entorno. ¿No cabría, pues, que a medida que me fuí pensando, a mí mismo me fuí otorgando también realidad? Y si esto fuese cierto, ¿no dependerá la existencia de mi Yo de la existencia de mi entorno?


Esta pregunta aparentemente lógica y que tanto preocupa a los materialistas es un burdo sofisma.


Si fuese cierto que comenzamos a existir con nuestro entorno y que nuestro Yo no es preexistente, todos los niños nacidos en parecidas condiciones serían por fuerza parecidos en todo. Pues siendo la única fuerza la del entorno, y siendo el Yo un producto de él, saldríamos todos iguales de las "líneas de montaje" de la Naturaleza, tal cual   salen los coches o los aviones. Pero no somos cosas: somos Seres. Y las diferencias que se dan aun en personas criadas en un mismo hogar y ambiente -diferencias profundas y no tangenciales-nos demuestran la preexistencia de un Yo diferenciado para cada uno de nosotros. Pensamos diferente y por ende sentimos y somos diferentes, No hay una persona exactamente igual a otra.



La imagen puede contener: 5 personas, personas de pie y exterior

Así, al nacer, más allá del "habitat" se manifiestan características propias de cada uno. Nuestro Yo es una complicadísima idea-forma que no tiene igual. Es razonable pensar que venimos modelados por experiencias diferentes, en vidas anteriores, en donde también habremos sido diferentes de todos los demás tras una acumulación de milenios experienciales.

Nuestros conocimientos de historia nos enseñan que los entornos de las distintas épocas y países han sido asimismo diferentes. Y siendo nosotros mismos desde un remoto pasado distintos, hace que en la relación diferenciada con escenarios vitales diferentes, no podamos ser iguales los unos a los otros.

Sentada esta diferencia, el "nosotros" no es más que una relación más o menos armónica o conflictiva con los demás. De allí que Platón conciba la sociedad como una interrelación entre diferentes individuos. Cada uno de estos individuos tiene su propia concepción de sí mismo y de su entorno. Todo intento de masificación homogénea es artificial y doloroso.

Por eso debemos cuidar la pureza y la nobleza de nuestras formas mentales, pues cada pensamiento que albergamos o emitimos, tiene su propia dinámica emanada de la de nuestro Yo en relación al no-Yo o entorno.

"Una ética profunda, una noción instintiva de lo bueno -fruto de la experiencia kármica acumulada- nos inclina a ser no sólo buenos, sino a rodearnos de todo lo mejor posible. Porque un entorno esencialmente y existencialmente bueno no nos perjudicará. No nos dañará ni dañaremos a nadie, Y ese entorno no comienza como aparentemente parecería, en los demás, sino dentro de nosotros mismos, en una forma de "sub-entorno" que rodea el Ego o Yo profundo.

Estamos habitados por miles de ideas-forma que originan goces, dolores, pasiones, distorsiones, aberrantes, fallas en el cálculo del valor de las cosas y de los hombres.

Para mejor comprensión de los anteriores conceptos, es ventajoso recordar que el Esoterismo de todos los tiempos ha concebido al hombre como un perfecto robot en lo físico, pero a su vez obediente a factores biológicos, vitales, psicológicos, mentales, intuicionales y espirituales.


La imagen puede contener: exterior y naturaleza

Esta constitución septenaria hace que cada una de sus partes refleje al todo, es decir que cada uno de los vehículos del hombre es también septenario, con lo que nos encontramos con una Mente. que según el cuadro pedagógico de la gran ocultista H.P.Blavatrsky, presentaría estas características:

Mente Superior (Manas)
1) Manas-Atma (Espiritual) color violeta (temas heroicos, místico y filosóficos)
2) Manas Budhi (Intuicional) color plateado (temas religiosos)
3) Manas-Manas (Mente pura sobre la que se reflejan los principios latentes de Atma y Budhi, conformando el cuerpo causal o Yo)color azul (intelecto, razón pura, filosofía especulativa, ciencias puras)

Mente inferior (Kama Manas)
4) Antakarana o Puente (Mental sombrío. Mansión de las obsesiones) color verde (temas especulativos concretos, técnicos y mecánicos. ciencias aplicadas)
5)K.Manas-Astral (Mental que da forma a deseos) color rojo (temas emociones, exaltaciones, sensaciones, dolores y placeres)
6) K. Manas- Pránico (Mental vigorizado por el aliento de Vida) color naranja combinado al rojo sangre. Dan vida y calor a las demás.
7) K. Manas- Denso (Mental referido a las cosas físicas) colores cálidos oscuros, entramado polícromo. Con su relativa inercia generan las afirmaciones de la opinión.


Como las formas mentales sufren el efecto universal del "boomerang", tienden a regresar al punto de donde partieron, especialmente si no dan en el "blanco" al cual estaban dirigidas. De allí las recomendaciones milenarias de alentar los buenos pensamientos y desalentar los malos, pues aparte de los impactos que puedan provocar en el entorno exterior, es inexorable que regresen y, muchas veces potenciados, golpeen y aniden en el entorno interior, o sea, en la propia mente que las engendró. Los orientales dirían que esto es karma, pero no lo debemos entender como un karma de tipo aritmético simple, sino vital.

Cuando se planta una semilla no deviene de ella otra semilla, sino un vegetal que contiene centuplicadas copias semejantes a la semilla que lo originó pues, imbricada en la tierra, absorbe de ella los elementos que la potencian. Es un eco múltiple del sonido original y singular.

Esta posibilidad de multiplicación hace que el Ego se vea asaltado por miles de formas mentales ajenas, propias y mixtas. La voluntad poco entrenada del individuo actual, se convierte en juguete de estas formas mentales y así, desde la elección de una pasta dentífrica hasta la de una posición política o una forma de vida, se ve movido constantemente por las grandes oleadas de la marea multitudinaria que manejan las circunstancias, a la vez reflejos de combinaciones de situaciones previas, ya dadas cuando el individuo aparece en escena y de los poderes escondidos de voluntades que no son siempre humanas.

Tras los actos que aparentan ser puramente humanos se esconden fuerzas de la Naturaleza a la manera de grandes Elementales y es suicida debilitar la voluntad de los hombres. La férrea disciplina de los viejos monasterios y los viejos cuarteles militares no era tan tonta como hoy nos quieren hacer creer. Ella forjaba Hombres, en el mejor sentido de esta palabra. Una procesión o un ejército en marcha es la antítesis de la majada, del rebaño goloso que se detiene aquí y allí a mordisquear lo primero que sale del suelo abonado por sus propios excrementos. El sentido de la Mística, de la exaltación de los valores éticos profundos, de la generosidad, del coraje y del manejo del cuerpo, crean formas mentales que, al revertirse sobre la sociedad y sobre sus propios proyectores, lo ennoblecen y purifican todo, alejando los espíritus nefastos que promueven las enfermedades físicas y metafísicas.



La carencia de estas disciplinas permite que se descuelguen como temibles vampiros las peores formas mentales, algunas dormidas durante siglos en los oscuros rincones de lo que hoy se llamaría "el inconsciente colectivo" y ataquen a los más débiles de voluntad, debilitándolos más y más y envileciéndolos. De allí salen las tendencias al consumo de las drogas, a la violencia irracional, a la angustia, a la incapacidad laboral y a la falta de potencia para tomar decisiones redentoras.

Los afectados como niños pequeños, siempre están pidiendo algo pero jamás ofrecen nada. Descargados de vitalidad y vacíos de voluntad se arrastran y son arrastrados a la peor de las esclavitudes, que es el servilismo hijo del terror y padre de los errores.

La verdadera libertad es la obediencia a las leyes armónicas que rigen la Naturaleza. Esa es la ecología, y no la politizada que vemos en las calles. Esa libertad de la que sólo pueden disfrutar los puros y los fuertes es la fuente de las formas mentales superiores, las que regresando sobre sus emisores, los nimban con aureolas de santidad y heroísmo. Estas características los vuelven bellos a la vista de los Dioses.


La imagen puede contener: mesa e interior

El escudo de fuerza y santidad protege de las larvas y de los engendros de la noche moral por la cual estamos transitando

La espada de la voluntad corta la cabeza de los dragones del miedo, la corrupción y la miseria física y moral.


Del trabajo honrado, del valor para no sólo esgrimir los propios derechos sino de ofrecer los propios deberes, de la bondad y humildad de corazón, de la sana alegría que nos aleja de los alaridos de las bestias, de la oración que es hablar con Dios y del valor frente a la adversidad, de la recta concentración en lo mejor de cada uno de nosotros, nacen las formas mentales más esplendorosas y benéficas, hechas con Voluntad, Amor y Justicia.



La imagen puede contener: cielo y exterior


Jorge Angel Livraga Rizzi
Cruz de París en Ciencias, Artes y Letras