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Cartas de los Mahatmas-fragmentos

Uno de  los  Maestros  dijo  que,  en  el  mundo  de  hoy,  donde  se  encuentran  tan  pocos  que  tengan   deseos   desinteresados  p...

domingo, 6 de abril de 2008

LA MUJER QUE ESCUCHA



Los ecos de los Antepasados
Cabalgan en los vientos de Cambio
Las voces de las criaturas
Gritan mi nombre
Los espíritus cantando en la brisa,
El choque de las olas en la orilla
El palpitar del corazón de la Madre Tierra,
Enséñame a escucharlos
En la quietud, antes del crepúsculo y del alba,
Los mensajes ocultos se liberan
Como los cantos de mi Gente,
Sus ritmos hablan para mí
Mis oídos pueden oír esta música
Y mi corazón puede entenderla
Madre del clan de Tiyoweh,
Yo estoy a tus órdenes
Escucho tus susurros
En la ruta que tu trazarás,
Buscando la tranquila voz
Que vive en mi corazón


La Mujer que Escucha, la Madre del Clan del Quinto Ciclo Lunar, nos enseña que todos los seres humanos tienen la capacidad de oír la tranquila voz de sus corazones. Conocemos esta voz por la serenidad que nos hace sentir y por la alegría que nos produce cuando seguimos sus mensajes. La voz del corazón nos conduce a una paz interior donde estamos en armonía con nuestro Ser. Nadie puede quitarnos ese lugar de conocimiento interior. Los Antepasados lo llamaban Tuyoweh, la Quietud. Los que la buscan siempre la hallarán en su interior.


De "LA MEDICINA DE LA TIERRA"Jamie Sams

viernes, 4 de abril de 2008

BHAGAVAD GUITA-La ciencia de lo eterno


 
"Sabe que después de formar el Universo entero 
con un átomo de mi Ser, sigo existiendo."


LA CIENCIA DE LO ETERNO (El Libro de la Unión Divina) 
fragmento del Bhagavad Gita


Yo soy la fuente productora del Universo entero y a la par el germen de su disolución.

Nada por nada es superior a Mí. Todo entretejido está en Mí como una sarta de perlas en hilo de collar.

Yo soy sabor en la aguas, refulgencia en Sol y Luna, palabra de Poder en los Vedas, sonido en el éter y virilidad en los hombres.

Yo soy fragancia en las tierras y fulgor en el fuego. Yo soy vida en todos los seres y austeridad en los ascetas.

Reconóceme, por eterna semilla de los seres todos. Yo soy el Discernimiento de los sabios y el esplendor de los héroes.

Soy Padre, Madre, Sostén y Abuelo del Universo; el Único objeto de conocimiento; la Palabra de Poder.

Soy Sendero, Cultivador, Dueño, Testimonio, Mansión, Asilo, Amador, Origen, Disolución, Fundamento, Arca y Semilla eterna.

Yo doy calor, Yo retengo y suelto la lluvia. Soy la inmortalidad y la muerte, el ser y el no ser.

Yo soy el Espíritu que mora en el corazón de todos los seres y soy principio, medio y fin de todo ser.

Soy resplandeciente Sol entre los luminares; y luna en las constelaciones.

Soy mente de los sentidos, e inteligencia de los seres vivientes.

Soy principio, medio y fin de lo creado. De las ciencias, soy ciencia del Espíritu, y verbo de los oradores.




Soy el Tiempo perdurable. Soy la muerte que todo lo consume y el origen de todo lo que brota. Entre las cualidades femeninas soy fama, prosperidad, elocuencia, memoria, inteligencia, constancia y misericordia.

Soy juego en los truhanes y esplendor de lo esplendente. Yo soy victoria y ardor. Soy verdad de lo verídico.

Soy el silencio del secreto y el conocimiento de los sabios.

Lo quiera que de fecundo resida en los seres, aquello soy Yo.

Mis divinos atributos no tienen fin. Lo que te he declarado da tan sólo un vislumbre de mi infinita gloria.

Cuantoquiera hay de glorioso, bueno, bello y potente, brota de una chispa no más de Mi esplendor.

Sabe que después de formar el Universo entero con un átomo de mi Ser, sigo existiendo.

Una porción de Mi propio Ser se transforma, en el mundo de vida, en un Espíritu inmortal y atrae por entero a la mente y demás sentidos vedados en la Materia.

De Mí proceden el esplendor que del Sol irradia y al mundo entero alumbra. Reconoce que de Mí diman el fulgor del fuego y el brillo de la luna.

Embebido en el terruño, a los seres mantengo con mi vital energía, y con la fecundante savia de Soma nutro a toda planta.

Al transformarme en vital fuego enardezco los cuerpos que respiran, y unido a los alientos soy digestión de las cuatro estirpes de alimentos.



En el corazón de todo Yo resido y de Mí proceden la memoria, el entendimiento y la privación de ambos



Fragmentos escogidos del Bhagavad Gita


miércoles, 2 de abril de 2008

EL TIMEO O LA NATURALEZA .PLATON


El alma es siempre para Platón la causa general de la vida, y la vida se manifiesta siempre por una serie de movimientos ordenados regularmente hacia un fin determinado. Gracias al Alma del Mundo se realiza el paso de la especulación teórica a la descripción concreta de la realidad sensible. Por otra parte, el Alma del Mundo va a confundirse con el Cielo, el primero y más extenso de todos los objetos visibles, y de esta forma se pasará directamente de la teología a la astronomía y a la física.


El Mundo se mueve y, de acuerdo con su forma, se mueve en círculo. Ahora bien: si el Alma del Mundo se identifica con la esfera celeste, el Alma ha de desbordar el cuerpo del Mundo; por tanto, ha de envolverlo por todas partes.


Finalmente, el Alma, principio de la vida, necesariamente es anterior en dignidad al cuerpo que ella anima; existía, pues, antes que él, antes que la tierra y las estrellas.

La explicación de la teoría de los elementos no es más que una transición a la exposición de la estructura del Alma del Mundo.


El Alma del Mundo se compone de dos esencias: una, indivisible y siempre idéntica; otra, divisible y corporal. El Demiurgo, a partir de ellas dos, hace una tercera esencia mixta, que participa de lo indivisible y de lo divisible. Y luego hace aún una cuarta esencia, mezcla de las tres anteriores. Con esta hace el Alma del Mundo.

Imagen relacionada
Fragmentos de "El Timeo o la Naturaleza" PLATON

martes, 1 de abril de 2008

ASTROLOGÍA MÉDICA-ARIES


ASTROLOGIA MEDICA



“Un médico sin conocimiento de astrología
no puede considerarse a sí mismo un médico”
Hipócrates


Los árabes fueron los primeros en relacionar las cualidades curativas de las plantas con los signos o planetas. Cada planeta es el “señor de un día”, y las hierbas recogidas en el día de su planeta, sobre todo en la primera y la octava hora, son más eficaces.

Aries:


Brionia (purgas, calambres, punzadas. Ranúnculo (elimina las ampollas). Madreselva (exceso de bilis). Ortigas (pleuresía, dolores de garganta). Ruibarbo (purgante suave). Pimienta de Cayena (Capsicum Frutiscens) alivia el dolor de muelas, hervir las vainas de la pimienta y enjuagarse la boca. Zarzamora (Rubís fruticosus), las hojas para preparar champú que alivia la picazón del cuero cabelludo, la loción obtenida por presión a partir de hojas y capullos, ayuda a la curación de flemones, con el fruto un jarabe calmante para la irritación de la garganta. Orégano dulce (origanum marjorana), una infusión de agua hirviendo cura el dolor de cabeza. Cardo Santo (carduus benedictus), baja la fiebre. Menta (mentha piperita) buena para las molestias estomacales. Ajo (allium sativum), despejar la sinusitis, aliviar el asma, úlceras de la boca, calmar gargantas irritadas. Cólicos con gases. Rábano picante (cochlearia armoracia), problemas de piel, el asma, dolores reumáticos.




AMON; EL ESPIRITU DEL SOL



AMON es el Dios del Espíritu del Sol, del silencio y del Misterio, capaz de hacer circular las tinieblas, aquel que personifica “el ser oculto”. Es también Señor de las profecías y Maestro de la guerra, la cual es considerada en Egipto, como continua, porque toda vida surge de una implacable lucha contra la muerte. “Tebas ha existido antes de cualquier otro lugar, el agua y la tierra estaban en ella en el origen de los tiempos, y la creación del mundo y de los Dioses se hizo en Tebas, gracias a su Dios, AMON” (Papiro de la época de Ramses II)

Una antigua oración egipcia dice así:

“Amon, el Señor de los silenciosos, el que acude presuroso al clamor del pobre. Yo te invoco en mi desgracia, Tu te aproximas para protegerme, para dar aliento al débil, para salvarme a mí, agobiado por la necesidad. Eres el Señor de Tebas, el Liberador, el verdadero Salvador, el que acude desde lugares remotos para auxiliar al que te invoca. Bendito quien vive, quien muere en Tebas, lugar de Justicia y Silencio, su alma será un alma divina”.


"Sobre esto observa Jablonsky que aquí hallamos 
el por qué la palabra Amun o Ammon (de la que él cree se deriva nuestro "amén") 
era una real evocación de la luz" 


Nefertum
fragmentos de mi libro " EGIPTO Y EL CORAZÓN DE LA MAGIA"

lunes, 31 de marzo de 2008

LA MUERTE PERSONAL Y LOS CICLOS DEL RENACIMIENTO




Cuando observamos los ciclos de la vida, vemos la fertilidad, la muerte y el renacimiento en todas las cosas. Todos los seres humanos pasan por muchos finales y muchos principios en sus vidas. Estos ciclos de la vida conllevan muertes que son meramente cambios en el modo de actuar en la esfera del mundo tangible. Estos cambios o muertes se pueden etiquetar como divorcio, cambio de trabajo, nueva dirección o cumpleaños.




Todas las personas empiezan un ciclo de la muerte cincuenta y ocho días -dos ciclos lunares de veintiocho días más dos días de luna nueva- antes de su cumpleaños, marcando un Rito del Pasaje que consiste en repasar los acontecimientos y las lecciones del año anterior y después dejar marchar el pasado. Para algunos, este proceso llega en forma de tristeza o de estrés. La mayoría de los seres humanos no saben que están en su ciclo de muerte personal. A muchos no les gusta el aniversario del día de su nacimiento, olvidando que al alba, ese mismo día de su nacimiento, empezarán un ciclo de renacimiento.



Las oportunidades para crecer y desarrollarse conllevan una promesa especial si las personas están dispuestas a librarse de cualquier juicio referente a su pasado. No hay lugar para estos remordimientos en el ciclo del renacimiento y deben dejarse descansar junto con las críticas personales o de autorrechazo. Llegar a ser conscientes de las nuevas oportunidades que encontraremos en nuestro camino requiere un cierto esfuerzo.




Este Rito del Pasaje exige la aceptación de todo lo que ha pasado antes, el perdón a los demás y a nosotros mismos y determinación para abrazar lo nuevo con el corazón feliz. De esta manera todos los seres humanos pueden empezar de nuevo sin remordimientos, dejando que el misterio de la vida se revele en sus vidas.



De "LA MEDICINA DE LA TIERRA" de Jamie Sams

LAS LEYES DE LA ARMONIA


La imagen puede contener: montaña, cielo, árbol, exterior y naturaleza


Cuenta la leyenda que, a los sones de su lira armoniosa, construyó Anfión, los muros de Tebas. Al conjuro de la música las piedras se movían, danzaban, se ordenaban y ocupaban su lugar formando el recinto de la antigua ciudad.

En ese símbolo subyace uno de los más profundos significados de la mitología grida. La exégesis de ese mito revela, ante todo, que la armonía es la ley fundamental del universo, y que la misma ley compenetra la Tierra, su diminuto fragmento. Todas las formas, por tanto, son sensibles a aquellas fundamentales leyes cósmicas. Y en el secreto del conocimiento de esas profundas leyes y para aquel que sabe operarlas, se halla la evocación de la vida y por tanto, de la belleza. Es un trasunto legendario del Demiurgo que, a través de los ritmos, plasma sus sueños y como un milagro, los construye. Todos los reinos se hallan compenetrados por esa inmensa música del universo que hacía operativa, en el mito, la flauta mágica de Anfión.

Cuenta por otro lado la tradición hinduista, que Brahman creó al mundo danzando. Esa otra poética interpretación del poder de creación de la obra maestra del gran artífice, es una de las más bellas y trascendentales imágenes del símbolo. A los ritmos de la gran música de los espacios, la creación es como un juego sublime.

Todos los seres creados, toda la humanidad sin distinción, formamos parte del universo. Por tanto, nos hallamos inmersos en ese infinito mar de armonías que los místicos perciben en sus estados de remonte y beatitud, de liberación y éxtasis.

La armonía crea y sostiene los mundos, ritma y mide sus órbitas, integra sus respectivas materias, ordena su ley, siempre a imagen del arquetipo divino o modelo solar, radiante, (nuestro padre) que todos poseemos. Todo lo que es inarmónico, se halla al margen de gran ley universal. Es como un vacío, una burbuja infinitesimal en ese plano armónico.


Sólo cuando el hombre deviene un instrumento vivo de la gran armonía, se vincula al ritmo de la suprema creación, y es capaz de interpretar y transmitir las ondas de vida que emanan constantemente del creador, el Sol manifestado, el músico supremo.


Josefina Maynade "Símbolos y el Hieros Logos"