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LA CIVILIZACIÓN COMO ESCUELA...

" La civilización es la escuela en donde el alma aprende las lecciones que le enseña el Logos. Cuando el alma entra en el pr...

lunes, 31 de marzo de 2008

VOLVER A EMPEZAR



Cuando todo queda en silencio dentro y sólo quedas Tú…..danzando llena de Vida. Escucho tu canto eterno y dejo que tu Paz entre en mi dolor y lo destierre. Sopla fuerte el viento, llevándose mis penas lejos, mostrándome su fuerza y su misterio. Sólo tengo ojos para mirarte a ti y contemplándote serenar mi alma cansada del “viaje”...  El Sol….nuestro “Padre”, me ofrece su Luz a raudales. En su fuego dejo se quemen los malos recuerdos que generan tristeza.

Digo adiós al pasado, aunque en parte irá en mi alma. El ha pintado a lo largo del tiempo… su telar de colores, de rostros, de paisajes. Como esta primavera quiero resurgir de mis “cenizas” y empezar una vida nueva…. aunque hoy no sepa ni cómo lo haré. De la mano del destino caminamos siempre… Aunque aún no las veamos, suavemente nacerán las flores de la estación, regalando su perfume al aire, que generoso lo compartirá con todos. 


En el corazón…ese centro de Luz que es el origen de todo, me resumo y sueño con un mañana mejor, con un futuro donde el pasado ofrezca su fruto, donde la magia esté presente. Donde tu mano en mi mano me hable en silencio de verdadera unión. Y en tus ojos pueda verla siempre. 




D.V.-Nefertum- 31/3/08-Madrid
fragmento LA ODISEA DEL ALMA

LA MUERTE PERSONAL Y LOS CICLOS DEL RENACIMIENTO




Cuando observamos los ciclos de la vida, vemos la fertilidad, la muerte y el renacimiento en todas las cosas. Todos los seres humanos pasan por muchos finales y muchos principios en sus vidas. Estos ciclos de la vida conllevan muertes que son meramente cambios en el modo de actuar en la esfera del mundo tangible. Estos cambios o muertes se pueden etiquetar como divorcio, cambio de trabajo, nueva dirección o cumpleaños.




Todas las personas empiezan un ciclo de la muerte cincuenta y ocho días -dos ciclos lunares de veintiocho días más dos días de luna nueva- antes de su cumpleaños, marcando un Rito del Pasaje que consiste en repasar los acontecimientos y las lecciones del año anterior y después dejar marchar el pasado. Para algunos, este proceso llega en forma de tristeza o de estrés. La mayoría de los seres humanos no saben que están en su ciclo de muerte personal. A muchos no les gusta el aniversario del día de su nacimiento, olvidando que al alba, ese mismo día de su nacimiento, empezarán un ciclo de renacimiento.



Las oportunidades para crecer y desarrollarse conllevan una promesa especial si las personas están dispuestas a librarse de cualquier juicio referente a su pasado. No hay lugar para estos remordimientos en el ciclo del renacimiento y deben dejarse descansar junto con las críticas personales o de autorrechazo. Llegar a ser conscientes de las nuevas oportunidades que encontraremos en nuestro camino requiere un cierto esfuerzo.




Este Rito del Pasaje exige la aceptación de todo lo que ha pasado antes, el perdón a los demás y a nosotros mismos y determinación para abrazar lo nuevo con el corazón feliz. De esta manera todos los seres humanos pueden empezar de nuevo sin remordimientos, dejando que el misterio de la vida se revele en sus vidas.



De "LA MEDICINA DE LA TIERRA" de Jamie Sams

LAS LEYES DE LA ARMONIA





Cuenta la leyenda que, a los sones de su lira armoniosa, construyó Anfión, los muros de Tebas. Al conjuro de la música las piedras se movían, danzaban, se ordenaban y ocupaban su lugar formando el recinto de la antigua ciudad.

En ese símbolo subyace uno de los más profundos significados de la mitología grida. La exégesis de ese mito revela, ante todo, que la armonía es la ley fundamental del universo, y que la misma ley compenetra la Tierra, su diminuto fragmento. Todas las formas, por tanto, son sensibles a aquellas fundamentales leyes cósmicas. Y en el secreto del conocimiento de esas profundas leyes y para aquel que sabe operarlas, se halla la evocación de la vida y por tanto, de la belleza. Es un trasunto legendario del Demiurgo que, a través de los ritmos, plasma sus sueños y como un milagro, los construye. Todos los reinos se hallan compenetrados por esa inmensa música del universo que hacía operativa, en el mito, la flauta mágica de Anfión.

Cuenta por otro lado la tradición hinduista, que Brahman creó al mundo danzando. Esa otra poética interpretación del poder de creación de la obra maestra del gran artífice, es una de las más bellas y trascendentales imágenes del símbolo. A los ritmos de la gran música de los espacios, la creación es como un juego sublime.

Todos los seres creados, toda la humanidad sin distinción, formamos parte del universo. Por tanto, nos hallamos inmersos en ese infinito mar de armonías que los místicos perciben en sus estados de remonte y beatitud, de liberación y éxtasis.

La armonía crea y sostiene los mundos, ritma y mide sus órbitas, integra sus respectivas materias, ordena su ley, siempre a imagen del arquetipo divino o modelo solar, radiante, (nuestro padre) que todos poseemos. Todo lo que es inarmónico, se halla al margen de gran ley universal. Es como un vacío, una burbuja infinitesimal en ese plano armónico.


Sólo cuando el hombre deviene un instrumento vivo de la gran armonía, se vincula al ritmo de la suprema creación, y es capaz de interpretar y transmitir las ondas de vida que emanan constantemente del creador, el Sol manifestado, el músico supremo.


Josefina Maynade "Símbolos y el Hieros Logos"

sábado, 29 de marzo de 2008

LA PRINCESA QUE CREIA EN LOS CUENTOS DE HADAS





"La gente se convierte en víctima de víctimas cuando su necesidad de ser amada eclipsa su necesidad de ser respetada. En suma, todo lo que consigue una persona en lo que ha decidido, ni más ni menos.

Llevar consigo un legado de dolor es siempre una elección...irresponsable, por otra parte. Todo el mundo es responsable de sus actos y de controlar su propio dolor para que no influya en los demás.

Cuando dejas que los juicios de los demás sean más importantes que los tuyos, estás despreciando tu propio poder.

Pero como todo poder, se debe reconocer y practicar porque, de lo contrario, permanece dormido.

Con frecuencia, la gente que no se siente merecedora de amor, como el príncipe, duda del cariño de los demás hacia ella pues cree que no pueden sentir amor hacia una persona tan indigna como ella.

¡Ojalá pudiera sentir paz después de todas las cosas que me han sucedido!
Puedes.
¿Cómo? preguntó la princesa
Queriendo
¿Queriendo qué?
Continuar trabajando en lo que sientes sobre lo que te ocurrió en el pasado hasta que estos sentimientos dejan de tener poder sobre ti. Queriendo, esta vez, consolar y tranquilizar a Vicky en vez de echarle la culpa por todo y, asimismo, con el deseo de perdonarte por ser incapaz de hacerlo mejor de lo que lo hiciste en aquella ocasión.

No entiendo por qué me tuvo que pasar todo esto, -comentó.

La vida es difícil. Algunas personas entran en la vida de otras dejando una gran huella en su corazón y consiguen que nunca vuelvan a ser las mismas de antes. Ahora bien, no ser la misma puede ser mejor.

¿Cómo puede alguien ser mejor después de haber sido herido?
¿No has conseguido saber más cosa sobre lo que es el amor?, ¿no has aprendido más sobre lo que eres y lo que no, ¿no has logrado reunir la fuerza necesaria desde lo más profundo de tu ser sin saber siquiera que la tenías?

En cada relación y en cada experiencia se nos ofrece un don inapreciable. Cuanto antes puedas verlo, antes serás capaz de superar el dolor.

El dolor es mejor maestro que el placer. Piensa en ti misma como en una persona que está entrenándose, y en tus experiencias como tus lecciones; de estas últimas emana la sabiduría que hace la vida más completa, más rica...y más fácil.

Así es como la gente aprende mejor. Asimismo, el sufrimiento puede ensanchar tu corazón y dejar más sitio para el amor y la alegría.

La forma en que viviste el ayer marcó tu hoy y la forma en la que vivas hoy condicionará tu mañana. Cada día es una nueva oportunidad para ser como quieres ser y para que tu vida sea como tú quieres que sea. No sigas atrapada en tus viejas creencias por más tiempo...

Los años han pasado y los peligros también, estás a salvo para ser tú misma 

Tu misión consiste en llevar a cabo el plan que el universo tiene para ti.

Tu Yo superior, el que forma parte de un todo, es perfecto, siempre lo fue y siempre lo será.

Cuando aceptas el milagro de lo que eres y te amas de forma incondicional, es fácil cambiar todo lo que necesitas cambiar.

Dondequiera que esté la verdad, ahí hay amor.

++

¿Cómo sabré que es él?

Por la pureza de su espíritu y la grandeza de su corazón.

Uno ama a los demás igual que se ama a sí mismo…. Con amabilidad y aceptación o con dureza y rechazo.

¿En eso consiste el secreto del amor verdadero? Preguntó la princesa.


Uno no puede amar a una persona que no le guste y eso significa que te guste lo que la otra persona es en realidad y no lo que quieres o necesitas que él o ella sean.

¿Tiene alguna parte más este secreto?

Sí, muchas más como, por ejemplo, confiar, compartir y ser los mejores amigos. De hecho el amor verdadero significa libertad y crecimiento antes que posesión y limitaciones. Asimismo, es sinónimo de paz y no de confusión, también de seguridad en vez de miedo. Significa además entendimiento, lealtad, estímulo, compromiso, conexión y, lo que es más importante para ti, princesa, significa respeto. Porque cuando uno no es tratado con respeto, aparece el dolor y nadie lo puede evitar… un dolor profundo, molesto, destructivo, capaz de crispar los nervios y que, en ningún caso, forma parte de la belleza que encierra el amor verdadero.

El amor verdadero significa aceptar los desacuerdos como amigos y compañeros de equipo y no como adversarios o rivales, pues el auténtico amor no consiste en luchar o en ganar y tampoco significa degradación, crueldad, ataque o violencia. Hace de tu hogar, tu palacio, no tu prisión.

Uno no puede encontrar lo que está buscando a no ser que sepa primero lo que es.

Cuando sientes que la verdad forma parte de ti ¡es magia!


Fragmento de "La Princesa que creía en cuentos de Hadas" de Marcia Grad

RITMOS COSMICOS (EL NACIMIENTO DE LA PRIMAVERA)


Teniendo en cuenta que el año sideral nace cuando entra el Sol en el equinoccio de primavera, o sea, cuando el brazo de la gran cruz que pulsa el Sol se halla en el signo de Aries, las grandes fiestas de exaltación de la pureza, tenían lugar en el mes de marzo, bajo la advocación de Ares, el ardiente dios de la fuerza y el dominio, el que da la tónica del vencimiento sobre uno mismo en cuya casa zodiacal se halla la exaltación del Sol. Los griegos llamaban al mes de marzo, de Elafebolion y las fiestas de precepto se consagraban al dios Dionisos, personificación mística del Sol.

En este momento del nacimiento de la primavera, el lema de identificación con el espíritu solar era de “regeneración” integral. Las prácticas catárticas y la promesa interior confluían en esa transmutación de fuerzas en el individuo mismo, que convierten la pasión en puro y exaltado amor, todo egoísmo en generosidad, toda tristeza o apagamiento en alegría y esplendor, todo decaimiento en vivificación y salud. La fuerza recibida del Sol a través del ritual astrológico y de la magia natural, establecían un eficaz enlace del individuo y del ambiente con el espíritu solar, donador de vida infinita.

Precedía al simple ritual luni-solar unos días de ayuno y purificación física, mental y síquica rigurosa, con abluciones, vahos, meditaciones y ejercicios idóneos. El ritual biológico de purificación era completo en esas fechas cruciales y predisponía al candidato al digno recibo de la ofrenda sideral.

Las leyes que rigen esos cuatro grandes ritmos derivados de la cruz sideral, son inherentes a la misma naturaleza humana aunque su raíz brote de lo universal. La humanidad siempre ha necesitado y necesitará de esos empalmes cíclicos con las fuerzas paternales del universo del que formamos parte.

En el brazo de Aries, en que se honraba el nacimiento de la primavera, era costumbre popular, en esas fechas, cumplir con las purificaciones religiosas, que constituían para todos una gran medida terapéutica, y celebrar luego el nacimiento natural con banquetes de amor. En ellos se coronaban los asistentes, mutuamente, de flores y ardían las hogueras en honor del signo de la exaltación solar. Por su significación sideral, se exaltaba la adolescencia, la inocencia, la pureza, el entusiasmo, o posesión divina. Se organizaban procesiones nocturnas con antorchas encendidas, se danzaban ditirambos, la danza exaltada de la alegría, se cantaban himnos a Ares y al Sol, a los espíritus del fuego, a todas las hadas que hacen crecer las flores.

En tanto el pueblo se regocijaba, fiel a las prescripciones exotéricas de los santuarios, en sus áditos secretos, en sus criptas de iniciación, tenían lugar las ceremonias mágicas. En ellas, se ponían en juego, a través de las prescripciones astrológicas, las fuerzas de los elementos y toda la gama de las vibraciones planetarias y el inmenso potencial luni-solar.


Josefina Maynade (Los Símbolos y el Hiero-Logos)

DESTINO Y NECESIDAD



“He vencido al Destino y el Destino me obedece”.
Isis

Las siete esferas, como se las llama, tienen como su Regente a la deidad denominada Fortuna o Destino, (La “Fors”, la Fuerza por excelencia) que cambia todas las cosas según la ley del crecimiento natural, obrando con una fijeza que es inmutable, y que, sin embargo, es variada por el movimiento sempiterno.
El Cosmos se mueve dentro de la vida misma de la eternidad, y ésta contenido en esa eternidad de la que surge toda la vida. El cosmos es un ser eternamente viviente. El Cosmos es aquello en lo que se halla contenido el tiempo, y es por el progreso y movimiento del tiempo como es mantenida la vida en el Cosmos. El proceso del tiempo es regulado por un orden fijo; y el tiempo, en su curso ordenado, renueva todas las cosas del Cosmos sucesivamente. Su retorno a sí mismo es determinado por la necesidad. De este modo, el tiempo es eterno en virtud de su recurrencia cíclica, pues la eternidad entra en el tiempo.


El Destino es la fuerza por medio de la cual todos los sucesos son llamados a acontecer, pues todos los sucesos se hallan unidos en una cadena irrompible por los lazos de la necesidad. El Destino, pues, o bien es Dios mismo, o bien es la fuerza que ocupa el siguiente rango después de Dios; es el poder que, en conjunción con la necesidad, ordena todas las cosas del cielo y de la Tierra según la ley de Dios. Destino y Necesidad, por tanto, están vinculados inseparablemente y unidos el uno al otro. El Destino genera los comienzos de las cosas; la Necesidad fuerza los resultados que siguen. Y en el tren de Destino y Necesidad va el orden, esto es, el entretejimiento de los sucesos, y su disposición en sucesión temporal. Nada hay que no esté dispuesto en orden, el Cosmos consiste enteramente en orden. Estos dos, el Destino y la Necesidad (Ananke), están estrechamente vinculados por una cohesión inseparable. Su creador, Heimarmene (Destino), les creó antes que a cualquier otra cosa. De ese modo Necesidad supone también el fin de todas las cosas. A partir de ahí, el Orden, que es su trama y su urdimbre, actúa, y el tiempo queda dispuesto para la perfección de todas las cosas. Por eso, sin la intervención del Orden, queda reducido a la nada.

Este destino al que los griegos llaman Moiras, son las “administradoras de Justicia”, las que equilibran o vengan las transgresiones de las leyes del desarrollo natural. En Egipto, era Sekmet, “La Poderosa”. Castigan a los transgresores de los límites impuestos por la Necesidad. De acuerdo con esta teoría, cada persona y cada cosa tienen designado, un determinado lugar y una determinada función. “Son los arcones, los antiguos Siete Ancianos los que imprimen en el alma el destino”. Todos los cuerpos celestes están sometidos a esa ley (destino o necesidad). Un tipo de ley impersonal situada más allá del Olimpo, castiga el pecado de hybris, (la ofensa a los límites circunscritos y contra el propio destino), y restaura el orden eterno que el transgresor intentaba violar. Desde sus inicios el mundo fue considerado como el reino del Destino y de la Ley. Asimismo, los Estoicos nos hablaban de dos leyes que rigen la existencia: Necesidad y Finalidad. Siendo la finalidad, la que hace necesarios los hechos de nuestra existencia.



Corpus Hermeticum
fragmentos

viernes, 28 de marzo de 2008

EL DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD



El término personalidad viene del latín “persona”, que se puede traducir literalmente como “máscara”. Y realmente la personalidad puede ser máscara que oculta al verdadero Ser o escudo que le protege y canaliza su Poder. Hablaríamos entonces de personalidad-máscara o espejo, como símbolo del hombre que simplemente refleja  el mundo exterior y es una copia de él, de sus costumbres, modas y estadio evolutivo, y personalidad-imagen, fruto del hombre realizado que muestra a través de este medio su verdadero Yo, y desde este Centro real, su verdadera creatividad y armonía con la Naturaleza.

A la unión del yo inferior con el Yo superior se le ha llamado psicosíntesis. Una vez lograda, el Yo trascendente actúa como un nuevo centro unificador en torno al cual se construye una personalidad nueva y trascendente.

Es a través del Yo que se irradia la cualidad esencial del Ser que es un aspecto de la Divinidad. Y de ahí surge la realización de la vocación o misión que cada uno tiene de acuerdo a su naturaleza, y el sentimiento de responsabilidad ante el grupo. Cuanto más se descubre un individuo a sí mismo, más descubre que su interés personal es reemplazado por su responsabilidad para con su grupo y la Humanidad; el Yo real no es sino un “Nosotros”. Como nos diría Oriente, la plenitud de la realización estriba en fundir la gota en el Océano, en ampliar la conciencia hasta abarcarlo todo.

Los filósofos chinos nos describen así la diferencia: nos hablan del individuo con un centro cerrado, donde la estructura del ego está herméticamente clausurada, y su conciencia restringida o absorbida por sus problemas de supervivencia. Al contrario, en el individuo con un centro abierto, existe un estado de armonía espiritual que le hace respirar con confianza, fe, seguridad mental y emocional, dejando que la luz fluya a través suyo.

El desarrollo de la personalidad creadora significa plena expresión de todo lo mejor que yace en cada uno. Es un acto de valentía frente a la vida y es a un tiempo carisma y maldición. Su primer resultado es aislamiento de la masa, para seguir el camino que marca la ley del propio ser y se fiel a ella. Se necesita capacidad de elección, decisión y vocación, lo que deriva en una vida más plena y abarcante.

Sólo llega a ser una personalidad realizada el hombre que es capaz conscientemente de afirmar el poder de la vocación que le empuja desde dentro. En la medida en que un hombre es infiel a su propia ley y no se pone a la altura de su personalidad, erró el significado de su vida.

El alimento para el desarrollo de una personalidad rica y madura ha de recogerse de experiencias significativas, de una vida de relación verdadera y vital con todo lo que vive y se mueve, de manera íntima, firme, duradera y concentrada.

Todo lo bueno y lo malo se estimula cuando tratamos de llegar a una conciencia más plena. Cuando ésta se amplia, se abarca no sólo más hacia arriba, sino también hacia abajo. Pero una vez que se abrió la puerta del inconsciente, una vez que se contestó a la llamada de la vocación interior, el único camino queda adelante.


Siempre se destacó por ello grandemente el papel que desempeña el Maestro,  en el proceso de liberación del pasado y asimilación del contenido del inconsciente. Tanto en el antiguo sistema de educación de la personalidad, como en la moderna práctica de la psicoterapia y psicosíntesis, el papel de uno u otro es fundamental para soslayar los peligros. Para ser un buen educador se requieren aptitudes espirituales, sentido profundo de la responsabilidad, poder de comprensión y compasión.

Se trata entonces de armonizar la personalidad y hacer de ella un cáliz para recibir el poder que fluye incesantemente del Todo cósmico hacia la conciencia del hombre. Abrir el ser total al fluir descendente de las Fuerzas transformadoras, asimilar esa Luz a través del proceso espiritual de la “Teosíntesis”. Cuando lo hagamos, podremos cambiar la atmósfera de la Tierra. Podremos suministrar “alimento” a la multitud de egos aún no realizados y discordantes, que anhelan paz y armonía.

Hay que enfrentar cara a cara la verdad, nuestra verdad y con valor, fe y humildad, es preciso realizar la obra alquímica que nos lleve a transformar el plomo de nuestra personalidad en el oro de nuestro espíritu victorioso. Hay que vivir para ello todas las fases del proceso, atentos, para extraer de cada una de ellas el elixir de la inmortalidad.

Se trata pues de entender, aceptar y trabajar a favor del proceso de metamorfosis que las fuerzas de la naturaleza operan en nuestro interior y exterior, para ponernos en armonía con ella y poder ser útiles en el Plan general de la evolución, participando constructivamente.




Mª Dolores Villegas - Madrid 2008
Propiedad Intelectual
fragmento de LA ODISEA DEL ALMA

martes, 25 de marzo de 2008

¿SOMOS INCOMPATIBLES?




La verdad es que todos hemos notado que con algunas personas somos incompatibles.... como el agua y el aceite no pueden mezclarse y se rechazan. Y no es que el agua sea mejor que el aceite o el aceite sea mejor que el agua...no. Cada uno sirve para cosas diferentes y tiene su importancia...pero no combinan como digo yo. Igualmente pasa entre nosotros, que somos de naturalezas dispares en nuestra personalidad, no por eso mejores o peores. 



Curiosamente hay almas que vibran en la misma onda y aún en la lejanía sentimos que somos afines. Y nuestra alma los considera por tanto...Amigos de verdad, porque hay "encuentro"... conexión incluso en la distancia. ¿Por qué sera, que con otras personas aún estando cerca no logramos conectar para nada? Incluso al sentir que no nos entienden, nos sentimos rechazados, infravalorados e incomprendidos y así nos alejamos más y más.



Recordé el tema de los Elementos que nos constituyen y encontré una respuesta. Y es que si predomina el "Agua", sólo combina bien con la "Tierra". Y si se da el "Aire" sólo combinará bien con el "Fuego". Así descubrimos que la Tierra y el Agua con el Aire y el Fuego no encajan y viceversa.... Pues su "mirada", intereses, gustos y necesidades son distintos.

Incluso hay quienes afirman que cada uno tenemos un color o una vibración que predomina...y cómo algunos son incompatibles, o producen en su mezcla algo muy feo, negativo, hiriente.



Más en el desarrollo de aquello que nos falta y buscando ampliar nuestros límites y aunque no seamos fácilmente compatibles hoy,  debemos esforzarnos por comprender al otro, poniendo en juego la voluntad, la inteligencia y el amor.


Mientras, siga cada cual su camino... sin hacerse daño... Aprendiendo las lecciones que nos corresponden con dignidad. 


D.Villegas-25/03/08-Madrid

fragmento de LA ODISEA DEL ALMA

lunes, 24 de marzo de 2008

LA FORJA DE LA VIDA

Cada uno de nosotros, hemos sido forjados por nuestro entorno y diferentes circunstancias. Pero todos hemos sentido las manos del destino sobre nosotros en mayor o menor grado.

Algunos han sido forjados a golpes como las espadas, otros moldeados como cerámica, otros labrados como cristal, y algunos trabajados como la madera o amasados como el pan.

Y cada cual ha recibido sobre sí aquello que necesitaba para desarrollar un aspecto más de sí, aquello que definía un poco más nuestra identidad.

Ciertamente las vidas… como los días nos van “forjando”, educiendo cualidades o valores que duermen en nuestro interior y que requieren de la “mano del alfarero divino”, que sepa arrancarlas de su sueño invernal, saliendo a la luz…lentamente, día a día...

Paso a paso, sin duda…”el tiempo nunca es perdido”



D.V.-Nefertum- 22/03/08-Madrid
fragmento de LA ODISEA DEL ALMA

domingo, 23 de marzo de 2008

LA GARRA DEL DESTINO



“Todo lo puedes perder, menos lo que está en ti”


La garra del destino la había despertado muy pronto a la realidad de la vida, como “mansión de dolor”, y no sólo la había sentido una vez, sino en varias ocasiones, a lo largo de su vida… conociendo su tremendo poder para cambiar el curso de los acontecimientos. Había sentido angustia, ansiedad, temor….claro está, como todo ser humano.

Pero con el paso del tiempo debía reconocer que el Maestro Tiempo, le había ofrecido la oportunidad de conocerse a sí misma en profundidad, de descubrir su fuerza interior, de ir entendiendo el lenguaje de la vida, de saber que nunca estaría sola….realmente. Ya siempre podría escuchar la “voz de su corazón inmortal” acompañándola, aconsejándola, haciéndola comprender….


Y entendió que por cada cosa material que nos arrebata, nos permite descubrir en nuestro interior otras inmateriales pero eternas…



D.V.-Nefertum- 22/03/08-Madrid
fragmento de LA ODISEA DEL ALMA

LA SALUD Y NUESTRAS RELACIONES PERSONALES


Las relaciones con otras personas, según las emociones que despierten en nosotros, pueden ser causa de estrés, ansiedad, bienestar o enfermedad. Hans Selye, notable autoridad en el tema del estrés, señala que nuestros sentimientos hacia los demás, sean éstos positivos o negativos, afectan de forma directa a nuestra salud. Pero no ha sido el primero en exponer que los factores psicológicos, que desencadenan nuestras relaciones, pueden provocar enfermedades. Sócrates enseñaba que no se puede curar el cuerpo sin tener en cuenta la mente. Hipócrates subrayaba la influencia del entorno en la salud y la enfermedad, y acentuaba la importancia de la relación entre el médico y el paciente, como un agente más de curación.

Los investigadores han descubierto que cualquier cambio, tanto para mejor como para peor, producía tensión, éstres. En el ámbito de las relaciones, no sólo abarcaban problemas conyugales, sino también problemas con los parientes políticos y problemas con el jefe.

La tensión nos resulta inevitable, ya que todos estamos bajo constantes presiones para adaptarnos a los cambios que se suceden en nuestra vida. Pero cuando el estrés es demasiado perjudicial o desagradable, o subsiste durante demasiado tiempo, se transforma en agotamiento.

La reacción del cuerpo ante la tensión se ha denominado Síndrome de Adaptación General. El primer estadio, la reacción de alarma, se presenta cuando una amenaza real o imaginaria provoca una descarga extra de adrenalina y activa otros mecanismos fisiológicos que el cuerpo necesita para mantener el control. Los músculos se contraen, se aceleran los latidos del corazón, aumenta el ritmo de la respiración, el estómago se cierra. Por lo general, los signos más agudos de la reacción desaparecen rápidamente y se restablece un nivel normal de funcionamiento cuando la amenaza se aleja. Pero si ésta continúa, el cuerpo entra en el estadio de resistencia; los esfuerzos de adaptación, entonces, se mantienen o intensifican. El cuerpo se debilita y es más propenso a la enfermedad. Si la situación persiste, sigue un tercer estadio, el agotamiento, debido a la fatiga y al daño irreversible del cuerpo.

El estrés no causa la enfermedad, pero le prepara el terreno al agotar las defensas naturales del cuerpo contra la infección. De este modo tanto las relaciones personales conflictivas, como las situaciones difíciles de la vida, nos predisponen a la enfermedad. Sin embargo, hay que decir, que muchas personas son capaces de soportar el inevitable estrés originado por las interacciones con los demás sin contraer enfermedades graves. Todo depende del grado de sensibilidad, emotividad, madurez o dominio de sí mismo de las personas. Desde luego también entran en juego factores educativos y experiencias anteriores más o menos traumáticas, que van a influir mucho, en nuestro modo de relacionarnos con los otros y reaccionar ante los conflictos.

Parece probable que cuando los niveles de estrés son bajos, el apoyo social puede tener relativamente poca incidencia en lo que a la salud se refiere, pero en períodos largos de elevada tensión la existencia de apoyos sociales adecuados puede afectar de modo significativo al bienestar físico.

Fortaleza

¿Cómo se las arreglan muchas personas para soportar los acontecimientos que causan estrés sin caer enfermas? Según algunos expertos se trata simplemente de “fortaleza”. Una persona fuerte analiza las situaciones difíciles y reacciona ante ellas de un modo que contrarresta el impacto negativo. El análisis nos ayuda a ver la situación objetiva y desapasionadamente, como diría alguien “desde arriba”, desde una perspectiva más racional que emocional, y esto nos da la posibilidad de reaccionar conducidos por la luz de la inteligencia y el valor. Nos vamos acostumbrando a “enfriarnos” ante las situaciones, y a responder ante ellas con la razón, no con las pasiones ciegas que tiñen todo de apreciaciones subjetivas, generadas por nuestros deseos y temores.

En opinión del doctor Milton Viederman, catedrático de psiquiatría clínica en la facultad de Medicina de Cornell, fortaleza significa compromiso, lo cual implica valorar las propias acciones; un sentido de control sobre la propia conducta y sus efectos y una actitud de desafío, para afrontar el cambio como una oportunidad de aprender y desarrollarse.

En cualquier circunstancia de nuestra vida, la actitud de querer aprender de todo lo que nos sucede, para seguir creciendo y desarrollando nuestras potencias es fundamental, esto la convierte en un medio, que nos va haciendo más fuertes, por nuestra reacción positiva ante este aprendizaje de la vida. Puesto que todos estamos aprendiendo a vivir y a relacionarnos, cada vez con menos egoísmo, unos con otros, la generosidad, el respeto y la buena voluntad, se hacen indispensables en esta Escuela de la Vida que compartimos, por algo y para algo. Sentirse comprometidos ante la vida, ante las lecciones que la vida nos irá trayendo, para nuestro crecimiento interior y desenvolvimiento de lo mejor de tenemos, activa nuestro deseo de superación y nuestra capacidad de control sobre nosotros mismos, lo que mostrará nuestra madurez y nuestra fortaleza ante las circunstancias adversas o ante aquellas cosas que hoy nos disgustan.

Lo que es cierto es que si nos proponemos cambiar, las pautas de conducta que vemos equivocadas o negativas en nosotros, está claro que con atención y perseverancia podemos hacerlo. Lo primero es aceptar que nuestra conducta puede y debe modificarse, y cuáles son estos aspectos que hemos reconocido como negativos en nuestras acciones y reacciones, que nos hemos propuesto cambiar, para mejorar en todos los aspectos. Todo ello, requiere una actitud filosófica ante la vida, una actitud humilde y valiente que nos dé la posibilidad de ver las cosas como son, no viendo tanto “la paja en el ojo ajeno y sí más la viga en el propio”. Hay que “quererse” de verdad, llamando a las cosas por su nombre, pero no para criticar y enjuiciar a los demás, sino para corregirnos a nosotros mismos. Como enseñaban Los Estoicos, ocuparnos más de “lo que depende de nosotros mismos”.

Cuando un síntoma es recurrente puede representar algo más que un problema físico pasajero. Sea cual sea el síntoma o conjunto de síntomas, estas reacciones significan que su cuerpo le está enviando un mensaje. La recepción e interpretación de este mensaje depende de cada uno. Pero sin duda las emociones contribuyen al comienzo y desarrollo de la enfermedad.

Lo primero que hay que hacer para controlar el síntoma o conducta problemática es reconocer el hecho de que lo padecemos. Verlo en nosotros, eliminar la comodidad de concentrarnos en lo negativo de los demás, para no concienciar nuestros defectos. Lo siguiente es trazar un rumbo. Tomar conciencia del contexto exacto en que el síntoma o comportamiento se produce. Sólo entonces podrá eliminarlo o transformarlo hasta darle una forma aceptable.

Las relaciones sólo pueden ser reales si usted es real y acepta, reconoce sus propios sentimientos. En el curso del aprendizaje para aceptar los propios sentimientos y actitudes, crecemos en nuestra capacidad de comprender y aceptar los sentimientos y actitudes de los demás. Y es que sólo el hombre que se conoce a sí mismo, puede entender a los otros. De esta forma las relaciones con los demás serán más profundas y más significativas.

Si bien es esencial afrontar los conflictos y las relaciones de la vida que producen estrés, y hacer todo lo posible por resolverlos o minimizarlos, se pueden adoptar ciertas medidas básicas para tratar los efectos físicos y emocionales del estrés, cualquier que sea la causa. La más importante de estas medidas es la meditación. La práctica de la meditación o relajación, interrumpe el círculo vicioso de la ansiedad.

Tal vez la pauta de conducta que le está provocando ansiedad no es suya propia sino de otra persona, y tal vez algo de lo que usted hace refuerza esa pauta de conducta. Podemos cambiar la conducta de otra persona cambiando la nuestra. Si cambia lo que usted hace, influirá de forma automática en el comportamiento de quienes pertenecen a su entorno familiar. En general, la mejor manera de cambiar una pauta de conducta que le molesta, en alguien próximo a nosotros, consiste en hacer algo diferente como respuesta.

Si tiene tendencia a esperar lo peor, puede cambiarlo. Debe creer que puede cambiar. Sin esta convicción es muy difícil que se produzca algún cambio. Si no lo cree, usted mismo estará saboteando inconscientemente sus esfuerzos.

Para contrarrestar el pensamiento negativo, sustitúyalo de inmediato por una imagen positiva, por una escena que pueda visualizar con claridad. Visualizarse de manera positiva, verse a sí mismo como a uno le gustaría ser, es uno de los medios más eficaces para conseguir los cambios que uno desea en la forma de interactuar con los demás. Antes de visualizarse hay que dar otro paso importante: definir el objetivo específico que desearía alcanzar. Lo que hará más fácil el trabajo para conseguirlos.

Con sólo verse a sí mismo haciendo algo que quiere hacer, se hace posible que esto empiece a suceder. Es casi imposible triunfar en algo si primero uno no cree o se imagina que puede conseguirlo. Tenga presente el modo en que le gustaría comportarse y cómo le gustaría llegar a ser. Cuando note que no está a la altura de sus propias expectativas, cambie deliberadamente su comportamiento. Puede hacerlo.



El poder sanador de la risa

El rey Salomón pudo ser el primero en expresar el sentimiento de que “un corazón alegre hace tanto bien como una buena medicina”. Pero ciertamente no ha sido el último.

Thomas Sydenham, el famoso médico del siglo XVII, comentaba que “la llegada de un buen payaso ejerce una influencia mucho más beneficiosa sobre la salud de la ciudad que veinte mulas cargadas con medicamentos”.

Numerosas tribus norteamericanas, tenían payasos para las ceremonias, cuyo único objetivo era provocar la risa en los miembros de la tribu. Se los invitaba a divertir y a curar a los enfermos con su hilaridad, asustando a los demonios de la mala salud.

William Mcdougall, catedrático de psicología de Harvard, pensaba que la función biológica de la risa era mantener la salud y bienestar psicológicos, al activar la circulación y la respiración y aumentar la presión sanguínea, produciendo de este modo un estado de euforia o bienestar general. Las investigaciones médicas sugieren que las emociones agradables consiguen verdaderamente que el cerebro libere sus propias secreciones analgésicas.

Está claro que con nuestra actitud positiva, optimista, esperanzada, afectuosa, podemos hacer mucho por los demás y por nosotros mismos. La curación empieza dentro de nosotros mismos, consiguiendo cambios positivos en nuestra psique y nuestra mente, poniendo luz y orden en nuestro interior. La relación de la mente y el cuerpo es incuestionable hoy en día, también dentro de nosotros hay interrelaciones, y constatamos una y otra vez, que lo uno afecta a lo otro y viceversa.

Lo principal es que todos deseamos la Salud, el bienestar, la paz interior, y como consecuencia seguiremos buscándola, y de un modo u otro, esta búsqueda nos acercará cada día más a nosotros mismos. Reconociendo y descubriendo todo aquello que, sin querer, provocaba la perdida de esta armonía.




Mª Dolores Villegas-Madrid

viernes, 14 de marzo de 2008

FÉNIX: CORAZÓN INMORTAL





Cuenta el mito y la leyenda que el Ave Fénix en Egipto, símbolo de Ra y Osiris, asociado también al planeta Mercurio, se consumía por la acción de su propio fuego, y de sus cenizas surgía un ave fénix nueva y rejuvenecida, más fuerte y bella que la anterior. También relatan los sabios egipcios que esto era posible porque el Fuego no destruía su puro corazón. En su lenguaje simbólico, nos velan y revelan a la vez, pequeños y grandes misterios, y nos dejaron señales brillantes para todo el que está despierto, como éstas: “El Ba, sólo puede vivir en un corazón puro. El corazón es un don de Dios, y la morada de este dios interior. El Padre-Madre de las transformaciones. Un corazón puro es el mayor tesoro que un hombre puede tener”. La realidad oculta de Pluton está representada en el símbolo de Fénix, que nos habla de la inmortalidad de la vida que yace dentro de la forma. La Vida que renace perpetuamente a una nueva vida de las cenizas de su viejo ser. Es el triunfo sobre la muerte, de la vida inmortal aprisionada en la materia. Es la Renovación perpetua gracias al Dios interior, que nos permite evolucionar, crecer, renacer a una expresión cada vez más perfecta, más auténtica de nuestro verdadero Yo espiritual.




Mª Dolores Villegas -2008-Madrid

EL RETORNO DE LOS ANGELES




¿QUIENES SON LOS ANGELES? ¿A QUIEN SIRVEN?
Los Angeles son seres de luz o de fuego que actúan en los diversos planos y que constituyen el Cuerpo místico de Dios, la Creación. Su irradiación es reducida con el fin de penetrar en la dimensión densa y material del Universo.

La palabra ángel viene del griego, aggelos, que significa “mensajero”. En hebreo se les llama malakhím, “mensajeros” o “enviados”. La palabra malakh significa mensajero, y viene de la raíz melekh, que designa a la realeza. Son los Agentes divinos que sirven de intermediarios entre los mundos superior e inferior. Realizan las misiones que se les encomiendan (malakhouth significa misión)

La tradición enseña que cuando diez personas se reúnen para rezar, crean un malakh, es decir, un Angel o un mensajero. Así, los Malakhim corresponden al mundo de los Egrégores.

Los Angeles son normalmente invisibles y cuando se dejan ver, bajo la orden de su Maestro, tienen la apariencia de un humano, pero transfigurado por una luz sobrenatural, son los Angeles de Luz. Aparecen en sueños o por medio de visiones que han vivenciado numerosos místicos de todas las religiones.

Son “Espíritus” que escapan de las necesidades de la condición carnal, no se alimentan, no engendran. Los Angeles conocen secretos inaccesibles al hombre, pero hay misterios que Dios guarda para sí mismo. Son inmortales, pero Dios puede destruirlos con facilidad. También puede crearlos constantemente, con cada palabra que pronuncia.

El Angel es una substancia simple dotada de vida, de palabra y de inteligencia. Esta substancia es de fuego o de luz. No desobedecen nunca a Dios y cumplen escrupulosamente sus órdenes. Exaltar es su alimento, santificar su bebida, adorar su alegría. Los Cielos están repletos de ellos, hasta el punto de quebrarse por su peso porque “no existe ni un mínimo espacio que no sea ocupado por un Angel arrodillado o prosternado” dice una frase atribuida al Profeta.

En relación con el Amor divino, son los Agentes de la Iluminación y de la Sabiduría, y desempeñan un rol protector e inspirador para el hombre que busca el Sendero espiritual. Inspiran en los hombres los Ideales más nobles y generosos de superación de sí mismos que pueden sentir en su corazón. Por la fuerza del amor, garantizan la armonía y la unión de la Creación (religo), cantando la alabanza de dicha Creación, y preservando su equilibrio dinámico.

CONOCER NUESTROS TRES ANGELES CUSTODIOS

Cada individuo está en relación particularmente con tres de los setenta y dos Guías de Luz que reciben el nombre de Angeles Custodios. Lenain decía sobre ello: “Siguiendo la doctrina de Agrippa, cada uno de los hombres tiene tres Angeles Guardianes o Genios; el primero sagrado, no emana de la fuerza de los astros pero viene como mensajero de Dios, en cuanto el alma es creada. Ese Espíritu es universal y está por encima de la Naturaleza; es el director de la vida; trasmite la Luz divina, es decir, la Luz del Verbo que ilumina a todo hombre que llega al mundo y exalta el Alma hacia el Creador; se le conoce por la tabla de las horas. El segundo Genio emana del mundo astrológico, es decir, de la fuerza de los astros; lleva al hombre hacia la virtud; influye sobre la moral y la palabra; se le conoce por la tabla de los días. El tercer Genio emana del mundo elemental; domina el físico del hombre; influye sobre la salud, el movimiento y las acciones; se le conoce por medio de la tala de los quíntuplos”.


Los tres Angeles Custodios tienen su correspondencia en uno de los tres planos que componen la personalidad humana: el plano mental, el plano emocional y el plano físico. De esta manera, si todos los mensajeros celestes responden favorablemente a una invocación, podemos dirigirnos de manera privilegiada a esos tres Angeles Custodios de acuerdo a nuestras afinidades particulares.

Evidentemente, para establecer ese contacto con nuestros propios Angeles Custodios, se necesita que la persona haya comenzado un verdadero trabajo interior, que se encuentre en el camino de la individualización que le permitirá atravesar sus propias sombras, miedos y experiencias difíciles acumuladas en su inconsciente personal, y que pueda conectarse con su Yo superior, el centro y la globalidad de su propio Ser que le permitirá unir lo particular y lo universal. Como dice C.G. Jung: “la individualización no excluye al Universo, lo incluye”.




COMO COMUNICAR CON LOS ANGELES

Los Guías de Luz jamás se imponen en la conciencia humana y se encuentran invariablemente al servicio de aquellos que soliciten su ayuda. Responden a la voluntad del hombre, trasmitiéndole las fuerzas espirituales de las cuales son vectores. No contradicen la Naturaleza, ya que saben que el Hombre debe vivir sus propias experiencias para avanzar en el Sendero de la realización espiritual.

No obstante, para establecer contacto con los Angeles, debe establecerse una relación de armonía, ya que leyes muy precisas rigen los diversos planos de manifestación desde lo visible hasta lo invisible y no pueden ser ignoradas. Por lo tanto, se debe encontrar un lenguaje que permita esta comunicación, y el lenguaje universal es el de la resonancia vibratoria. Para un trabajo de armonización y de integración de las energías propias de la Jerarquía, el hombre puede contactar con los Seres de Luz que la componen y recibir las potentes emanaciones espirituales de las cuales son vectores.

Para lograr esto, existen dos niveles de armonización; el primero consiste en prepararse haciendo u trabajo sobre sí mismo en los diversos planos de la personalidad; el segundo, (una vez que la personalidad está purificada) logra la armonía vibratoria por un trabajo sobre el plano mental que sintoniza al individuo con los cuatro planos de manifestación de los cuales hablamos anteriormente. Entonces, gracias a la oración, el contacto puede establecerse y puede transmitirse el mensaje: “¡Estén en la cima, siempre en la cima, nosotros nos encontramos allí!”

La preparación de nuestra personalidad nos exige que nos pongamos a la altura de los seres que deseamos contactar y que moran en una dimensión superior de conciencia.



Jorge Angel Livraga nos lo explica diciendo que para entrar en contacto con seres espirituales, debemos educar nuestra vida, nuestras emociones y nuestras ideas.

Educar nuestra vida significa tener una sana higiene de vida, por medio de una buena salud, para poder preservar el buen uso de nuestro cuerpo físico y la buena circulación de las energías vitales. Evitar todo exceso y toda intoxicación son las primeras condiciones, retomando la máxima de Sócrates: Nada en exceso. Adaptarse a su ritmo vital y a su ángel, dejándonos guiar por los ángeles protectores que nos cuidan.

Educar nuestras emociones consiste en no dejarse invadir por las pasiones bajas y egoístas, por el miedo, la cólera, el rencor o el deseo que nos ciegan y que nos hacen perder nuestra dignidad humana en un momento de descuido. Debemos calmar y estabilizar nuestra emotividad, independientemente de las percepciones exteriores. Para ello debe cultivarse lo Bueno, lo Bello y lo Justo, ya que esto nos permite interiorizar aún más y encontrar lo eterno entre aquello que es perecedero, lo positivo entre lo negativo y lo bello en medio de la fealdad. El desarrollo de un «humor alegre» en vez de sombrío permite afirmar el espíritu y hacerlo más apto para recibir los mensajes de los planos superiores.


Enterrar los resentimientos, deshacerse de toda forma de lástima por uno mismo y tener un sentido natural de gratitud, de agradecimiento y de oración espontánea salida del corazón con ofrendas simples permite educar la esfera de nuestras emociones hacia el plano de los sentimientos.



Educar nuestras ideas significa salir del círculo vicioso de las «ideas circulares» que nos hacen revivir una y otra vez las numerosas experiencias, muchas veces dolorosas, que hemos vivido solamente una vez. El plano mental debe utilizarse para la investigación científica, artística, literaria u otra cosa que mantenga ocupada la imaginación y llene constructivamente nuestro tiempo libre. Pensar en Dios y en temas metafísicos nos permite entrar en contacto con las dimensiones invisibles de la existencia, así como el hecho de dejar de pensar en ello lo hace desaparecer de nuestra conciencia.


Llámenlo, él vendrá infaliblemente



 Autora: Laura Winckler- "EL RETORNO DE LOS ANGELES" - Edit. N.A.

Ver completo:
http://www.nueva-acropolis.es/filiales/libros/LW-El_retorno_de_los_angeles.pdf

jueves, 13 de marzo de 2008

LA PAZ INTERIOR, LA PAZ EXTERIOR ¿SON POSIBLES?


 


La paz es una actitud interior de armonía, una armonización con nosotros mismos y con nuestros propios componentes. Una armonía justa, que se base en la verdadera Armonía Universal, en la que el hombre no se vea como un elemento aislado, enemigo del hombre y de la Naturaleza, sino como amigo de todo. En concordia, corazón con corazón.


¿Qué es lo que somos? Somos un Misterio. Somos aquello que está detrás de todas las cosas , una especie de observador que transciende todo tipo de manifestación.


Debemos seguir lo que consideremos correcto, sin importarnos lo que los demás puedan decir.
Vale más amar que ser amado. Es mejor ser fuente que da, que pozo que recibe. Lo mejor, es ofrecer, dar, tener la capacidad de amar sin hacer un cálculo previo de cuánto nos debe reportar este amor. Entonces algo se despierta dentro de nosotros y vamos entendiendo nuestro entorno. Vamos entendiendo al pájaro, a la montaña, al viento, y también a nuestros hermanos los hombres; vamos entendiendo la historia de los distintos momentos por los que pasó la Humanidad; vamos comprendiendo, de una manera pacífica, toda la sabiduría que hay en el mundo, que es fruto de Dios; y es también fruto de Dios la Armonía Universal en la cual todas las cosas están unidas.


Esta unión es lo que nos da la paz interior, la paz de saber que Dios ha pensado todo esto, que todas las cosas están pensadas de tal manera que nuestro sufrimiento siempre es soportable.

Paz interior es poder encontrarse a sí mismo, reconocer que en esta gran Sabiduría divina, no todos hemos nacido para la misma cosa, y que cada cual tiene su camino, su destino, su alimento, su viento y su forma de ser y de expresarse.


Consideramos que Dios ha pensado todo esto. Todo lo que nos pasa, todo lo que nos va a suceder está planificado de alguna manera. De tal suerte, todas las inquietudes desaparecen, y aun las dificultades de la vida se ven como pruebas, como eslabones que tenemos que pasar para poder purificarnos.


El agua más pura no es aquella que está estancada en medio de una charca sin moverse, sino aquella otra que viene saltando cantarina a través de las piedras. Esa agua se ha purificado a través del choque, miles y miles de veces, con las distintas piedras, es esa agua que ha cantado con su dolor y que ha hecho una espuma blanca de esperanza y un arco iris de color en cada uno de sus golpes.

El hombre debe ser como el agua, debe correr a través de la vida igual que el agua, saltando, cantando, manteniendo una cierta alegría y una fuerza interior que le haga fluir, y teniendo la sabiduría simple y sencilla del agua, que sabe siempre dónde va, que sabe siempre dónde está el mar.


Si buscamos una brújula interior, sabremos hacia donde vamos. Todos los dolores, golpes e inconvenientes, no serán para nosotros nada más que pruebas. Si el hombre pudiese, a través de los golpes de la vida, mantenerse vertical, entonces encontraría la paz en su corazón. Hay que ir a lo profundo y encontrar el sentido de todas las cosas, de todo aquello que nos rodea y de todo aquello que tenemos en nuestro interior.


No vamos a poder confiar demasiado en fórmulas, sino en aquello que cada uno de nosotros podamos hacer y transmitir. Esa recreación de un mundo distinto, de un mundo nuevo, pasa por cada uno de nosotros.


La paz exterior, la paz colectiva, pasa obligatoriamente por la paz en nosotros mismos. Mientras haya gente egoísta, aferrada a lo material, existirá la explotación en el mundo. Mientras haya personas que odian a otras por el mero hecho de tener ojos de diferente color, o porque les han caído mal, existirá el racismo en el mundo. Mientras haya gente que en vez de contestar con buenas palabras y razones, en lugar de entender al de enfrente, le de un golpe o una patada, existirá al violencia en el mundo.


Tenemos que recrear un mundo nuevo, recrear un mundo diferente. Esa recreación de un mundo distinto, de un mundo nuevo, pasa por cada uno de nosotros.


Tenemos que tratar de salir del manicomio, tenemos que intentar regresar a una actitud simplemente normal, personal. Precisamos de una actitud personal, un contacto humano, un poco de amor entre las manos, y volver a tener una actitud natural frente a la gente, frente a la Naturaleza.


Aquel que más ama, que más fuerza de voluntad pone en sus actos, en sus pensamientos, en su corazón, es naturalmente padre. Aquel que sabe dar a todos de la mejor manera lo que tiene en su corazón, de forma simple, para que pueda entenderse y sentirse.
¿Y si el mundo lo cambiase una sonrisa, una actitud diferente?

Si cada uno puede esforzarse en su interior, si puede sonreír un poco más, si mañana, cuando salga el Sol, se ve en el espejo con un rostro no contaminado, si lanza a la gente una sonrisa, encontrará Paz.


Paz es alegría, es armonía, es poder realizar en el mundo las mejores cosas. Volvámonos como una lámpara transparente, para que la luz que por gracia de Dios tenemos todos, pueda llegar a todas partes. Se trabaja por la paz manifestando lo que hay dentro de nuestro corazón de manera que se pueda ver, que se pueda sentir.


La paz nace de nuestra propia guerra interior, de nuestro enorme esfuerzo y acción, de nuestro enorme Amor.


Benditos sean aquellos que pueden sentir ese amor. Benditos sean aquellos portadores de la paz. Benditos sean aquellos que tienen el valor de decir que la paz es fundamental para todas las cosas.


Que la Paz reine en el mundo, reine en nuestros corazones y en cuanta relación exista entre las personas, los animales y las plantas. Entonces Dios estará con nosotros.


Fragmento de la conferencia de:
Jorge Angel Livraga -"La Paz Interior y Exterior ¿es posible?"

martes, 11 de marzo de 2008

EINSTEIN; EL LADO MISTICO DEL HOMBRE



El sentimiento religioso cósmico, como él lo llama, que siente ante la observación de la vida, es la emoción fundamental del arte y la ciencia. La experiencia más hermosa que tenemos a nuestro alcance, es el Misterio. El que no conozca y no pueda ya admirarse, y no pueda ya asombrarse ni maravillarse, está como muerto y tiene los ojos nublados. La certeza de que existe algo que no podemos alcanzar, nuestra percepción de la razón más profunda y la belleza más deslumbradora, a la que nuestras mentes sólo pueden acceder en sus formas más toscas… son esa certeza y esa emoción las que constituyen la auténtica religiosidad. En este sentido y sólo en éste es que soy un hombre profundamente religioso.

Concibe el sentimiento religioso como “la fuerza que mantiene al hombre fiel a sus objetivos superiores, a pesar de los fracasos. La devoción infatigable es lo único que permite al hombre alcanzar sus triunfos mayores”.

“La alegría de mirar y comprender es el don más hermoso de la Naturaleza. El individuo siente la inutilidad de los deseos y los objetivos humanos ante el orden sublime maravilloso que revela la Naturaleza y el mundo de las ideas. La experiencia individual le parece una cárcel y desea experimentar el universo como un Todo único y significativo”

La mecánica cuántica es ciertamente impresionante. Pero una voz interior me dice que no constituye aún la última palabra. La teoría explica muchas cosas, pero realmente no nos acerca más el secreto de “El Viejo”. Yo, en cualquier caso, estoy convencido de que EL no juega a los dados”.

Einstein reconoce que sólo hay unas cuentas personas ilustradas con una mente lúcida y un buen estilo en cada siglo. Y por eso lo que queda de su obra es uno de los tesoros más preciados de la humanidad, que a través de la educación en las enseñanzas debemos poder trasmitir de generación en generación. Sobre todo el tesoro de la tradición.

Uno existe para otras personas, a cuyos destinos estamos ligados por lazos de afinidad. Me recuerdo a mí mismo cien veces al día, que mi vida interior y exterior se apoya en los trabajos de otros hombres, vivos o muertos, y que debo esforzarme para dar en la misma medida en que he recibido y aún sigo recibiendo”.

“Los ideales que han iluminado mi camino y me han proporcionado una y otra vez nuevo valor para afrontar la vida alegremente, han sido la Belleza, la Bondad y la Verdad. Sin ellos la vida me habría parecido vacía. Los objetivos triviales de los esfuerzos humanos (posesiones, éxito público, lujo) me han parecido despreciables.

“El valor de un hombre para su comunidad depende, en principio, de la medida en que dirija sus sentimientos, pensamientos y acciones a promover el bien de sus semejantes”.

Está seguro de que sin una cultura ética no hay salvación para la Humanidad.

Nos insta a no olvidar que las cosas maravillosas que aprendemos son obra de muchas generaciones, que se depositan en nuestras manos para que las recibamos, honremos, aumentemos y podamos trasmitir fielmente a nuestros hijos o discípulos.

Einstein decía de sí mismo, que no era más que una de las manos serviciales que se esfuerzan con su trabajo, para que la estatua del Conocimiento no quede oculta por la arena del desierto.

Como científico y buscador de la verdad, llegó a reconocer que la razón no alcanza a explicar todo el orden que la vida hasta en sus más mínimos detalles delata. Reconoce los límites que nuestra mente tiene para comprender ese misterio, pero no tiene reparo en confesar la inmensa admiración que le produce la contemplación de la Naturaleza.




Bibliografía: “Mis ideas y opiniones” Einstein

Recopilado por:  D. Villegas